17 enero
La locutora Victoria Fuentes llevó la ropa de sus hijos a un laboratorio para conocer la cantidad de bacterias que estas prendas pueden transportar. Foto cortesía Victoria Fuentes
La locutora Victoria Fuentes llevó la ropa de sus hijos a un laboratorio para conocer la cantidad de bacterias que estas prendas pueden transportar. Foto cortesía Victoria Fuentes

Por lo general, la principal preocupación de los padres cuando ven a sus hijos andar en medias por toda la casa, jugar en el patio con tierra por horas o correr sin parar detrás de su mascota, es que su ropa va a quedar muy sucia o manchada.

Sin embargo, lo cierto es que el hecho de que las prendas se vean percudidas es, muchas veces, el menor de los problemas.¿Alguna vez se ha puesto a pensar en la cantidad de bacterias que se adhieren a la ropa de los niños en estos y otros tipos de escenarios?

Este es un cuestionamiento que se realizó la locutora y periodista Victoria Fuentes, quien para averiguarlo decidió llevar tres prendas de sus hijos, Saúl y Mikaela, a un laboratorio para analizar la cantidad de bacterias que la ropa infantil puede transportar.

Las piezas que se sometieron a la prueba fueron: un par de medias, un mameluco y un paño con el que habitualmente les limpia las manos a sus pequeños. Los resultados arrojaron datos que le causaron gran impacto a Fuentes. “En una piscina hay mucho menos bacterias que en las medias de mi hijo, por eso me preocupa la cantidad de bacterias que la ropa puede transportar, y me puse a dudar de si estas se mueren una vez que la ropa se haya lavado”, comentó la comunicadora.

De acuerdo con el doctor que realizó los estudios, Giovanni Soto, especialista en Bacteriología del Laboratorio Biotec, en el agua escurrida de la media se encontraron cinco millones de Unidades Formadoras de Colonias (UFC) de bacterias por mililitro; mientras que en una piscina el máximo permitido es de 200 UFC por mililitro, según la normativa del Ministerio de Salud.

El análisis realizado en el mameluco, las medias y el paño se efectuó bajo el procedimiento ISO 20743:2013, de International Organization of Standardization con sede en Ginebra, Suiza. Foto: Cortesía de Victoria Fuentes.
El análisis realizado en el mameluco, las medias y el paño se efectuó bajo el procedimiento ISO 20743:2013, de International Organization of Standardization con sede en Ginebra, Suiza. Foto: Cortesía de Victoria Fuentes.
¿Cómo lavar la ropa correctamente?

Es probable que ahora se esté preguntando de qué manera debe lavar las prendas sucias, no solo las de sus hijos sino también las del resto de la familia.

“Muchas veces la persona que lava la ropa piensa que con pasarle un jabón azul en barra va a dejar una prenda como nueva; sin embargo, lo único que va a lograr es quitar lo percudido, más no elimina las bacterias por completo”, advierte el especialista.

Lo más recomendable, según Soto, es que luego de lavar las prendas, estas estén en contacto con agua caliente para eliminar las bacterias por completo o bien, plancharlas con vapor. El calor sin duda eliminará gran porcentaje de los microorganismos.

Es importante mencionar que prendas que han tenido mucho contacto con la suciedad, como las medias que se analizaron en la prueba, no se mezclen con otro tipo de ropa. Por el contrario, se deben lavar por separado para evitar contaminar el resto de la carga.

Además, lo ideal es lavar primero la ropa interior, después la ropa que se usa durante el día. Es decir, de menor a mayor carga bacteriana.

En el caso de la ropa íntima esta debe ser lavada todas las veces que se utilice y si la persona ha sudado mucho, es recomendable que se cambie la prenda dos veces al día. Mientras que si se trata de un jeans que tiene poco contacto con zonas comunes, se puede utilizar de dos a tres veces más antes de pasarlas por agua.

“Algo que tampoco puede faltar y que mucha gente no hace es desinfectar con toallas, cloro o alcohol, el tambor de la lavadora después del ciclo de lavado”, agrega Soto.

De acuerdo con un estudio realizado por el microbiólogo Charles Gerba, de la Universidad de Arizona, en los tambores de las lavadoras de 60 casas pertenecientes a ese mismo estado se halló una alta cantidad de contaminación fecal.

“El objetivo es que la persona pueda mermar la carga bacteriana que existe en la ropa que usamos diariamente y así se pueda disminuir riesgo de contraer infecciones y virus”, dice el bacteriólogo.