David Vargas.   16 agosto
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En el mundo conectado de hoy, un usuario promedio se toma no más de 10 segundos para decidir si permanece en un sitio web, según un estudio realizado por la firma Nielsen Norman Group. Los investigadores en experiencias de usuario (comúnmente referida como UX) determinan que diseñadores y programadores tienen ese estrechísimo margen para comunicar de manera efectiva la propuesta de valor antes de que el usuario los abandone.

La interfaz de cualquier producto digital (un sitio web, una app para móvil, inclusive, el menú de configuración de su pantalla plana o su consola de juego) es el puente para que un usuario acepte o rechace usarlo de manera regular. Actualmente, nadie tiene tiempo para lidiar con interfaces incómodas o poco funcionales.

En el país, ya hay profesionales dedicados al diseño de experiencias de usuario para productos digitales. En el Tecnológico de Costa Rica (TEC), la carrera de Ingeniería en Diseño Industrial ofrece la preparación necesaria para aquellos que quieran dedicarse a diseñar experiencias de usuario para herramientas digitales.

La forma en que se presente la información, la facilidad de uso para navegar en un sitio o usar un app, el diseño, los colores y el aspecto general del producto son elementos fundamentales que los diseñadores de experiencias tienen que considerar al crear todos estos productos. Para lograrlo, deben echar mano de diferentes disciplinas, si quieren ser exitosos.

Adrián Gómez es graduado de la carrera del TEC y hoy trabaja en La Creativería como líder de de diseño. La empresa tiene un ADN 100% TEC, pues tanto su fundador, Michael Araya, como los desarrolladores y diseñadores son todos exalumnos de la universidad.

Como encargado de crear UX para los productos de su empresa, Gómez echa mano de sus 5 años de experiencia en diseño de experiencias para presentarnos los aspectos fundamentales de una UX exitosa:

1. Es indispensable tomar en cuenta las necesidades del usuario final. No es lo mismo crear un app para niños de 2 a 5 años que una herramienta para adultos mayores, pues sus necesidades son muy diferentes. Este factor dictará la forma en que se crea la herramienta digital.

2. No trate de inventar el agua tibia. Los usuarios tienen esquemas mentales bien establecidos y ya manejan un cierto “lenguaje” para interactuar con productos digitales, como los gestos que se hacen con los dedos en teléfonos móviles o los menús de una página web.

3. Realice pruebas frecuentes para validar su propuesta a lo largo del proceso. Comience por probar los requerimientos de los usuarios y pregúntese si lo que usted propone es lo que ellos realmente necesitan.

4. La validación que cuenta es la que se hace una vez que se libera el producto. Si su producto es bien recibido, entonces hizo un buen trabajo.

5. Esté listo para introducir mejoras en su producto de manera constante. El mundo digital es muy cambiante y lo que hoy funciona a las mil maravillas mañana se podrá mejorar sustancialmente.