David Vargas. 20 septiembre
Foto archivo LN
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En italiano, il giardino semplice resume la idea de un cultivo pequeño, de agricultura intensiva que aprovecha en poco espacio la capacidad de sembrar alimentos para consumo familiar. La tradición europea de sembrar para tener producto fresco a disposición en la casa viene de las culturas griegas, romanas y bárbaras de Europa septentrional, así como de oriente próximo.

Usted puede crear un huerto en su casa (en Costa Rica, huerto y huerta se utilizan de forma indistinta, pese a que la diferencia está en la extensión del terreno para el cultivo) como un proyecto de seguridad alimentaria o pasatiempo. “Es totalmente factible hacer un huerto en la casa de una forma sencilla sin tener que usar pesticidas… totalmente orgánico”, afirma Rubén Calderón, docente e investigador de la carrera de Ingeniería en Agronegocios del Tecnológico de Costa Rica (TEC).

El investigador enfatiza que con materiales sencillos, cuatro a cinco metros cuadrados de espacio, agua y bastante luz del sol usted podría producir cinco lechugas por semana, suficientes hierbas aromáticas para aderezar sus platillos y hasta procurar los ingredientes de una buena ensalada.

“La luz del sol es clave para el desarrollo adecuado de la huerta. Es un tema de cantidad de luz”, explica Calderón. Para el investigador, las plantas cuyas hojas sean comestibles son la mejor opción para una huerta casera, pues algunas de ellas como la albahaca y el tomillo se pueden consumir sin tener que sacar la planta completa. Hortalizas y tubérculos como la zanahoria y la papa son también opciones para un huerto casero.

Las plantas como tomates, fresas o pepino también pueden sembrarse en una huerta casera. Sin embargo, Calderón advierte que este tipo de planta para producir frutos se desgastan mucho para generarlos y son más susceptibles a los ataques de hongos o plagas. Controlar la plaga en su huerta requeriría el uso de pesticidas, eliminando el espíritu orgánico del proyecto. Siembre tomates, fresas o pepinos de forma ocasional y podrá cosecharlos, eliminar la planta y evitar el uso de estos químicos

El docente propone una forma simple de hacer un huerto casero con materiales sencillos de conseguir. Necesita:

• Una plataforma o estiba de madera

• Plástico para cubrir el fondo de la estiba

• Tierra (suelo)

• Granza de arroz

• Abono orgánico

• Carbón vegetal (el mismo que se usa para una parrilla o asado)

• Fertilizante orgánico del tipo 18-5-15 (que se consigue en un vivero)

• Plántulas del producto que desee cultivar (no se recomienda usar semillas)

 Foto Shutterstock
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La estiba de madera se voltea para crear una superficie con bordes. Coloque el plástico en el fondo. Obtenga suficiente sustrato para crear una capa de, al menos, 12 centímetros de espesor. El sustrato lo creará con una mezcla de 40% tierra, 20% granza de arroz, 20% abono orgánico y 20% carbón vegetal.

Las plántulas (plántas pequeñas ya en crecimiento) se siembran con una distancia de 20 centímetros alrededor de cada mata. El lado más largo de un celular es una buena medida para calcular la distancia.

Foto: Shutterstock
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El sustrato debe estar siempre húmedo pero no empantanado. Para ello, el plástico que recubre el fondo debe tener huecos que permita la salida del agua en caso de que la huerta reciba lluvia. Colocar la estiba separada unos centímetros del suelo facilitará cosechar el producto y el drenado del agua.

Tenga en cuenta el tiempo que requiere cada planta para crecer y cosechar. Lechugas y culantro requieren seis semanas, apio y perejil necesitan 8 semanas, brócoli estará listo en 10 semanas, zanahorias en 14 semanas y papas en 15. “Como regla general, los forrajes se cosechan en 7 semanas y las raíces en 15”, asegura Calderón.

Conociendo estos periodos, calcule el tiempo de siembra y organice la siembra para alternar cultivos con el fin de que su huerta produzca de manera continua.

“El proyecto de huerta casera es suficientemente sencillo para que cualquiera pueda hacerlo en su casa. La inversión de tiempo es más intensa en un inicio al conseguir los materiales para crear la huerta y conseguir las plántulas en un vivero. A partir de ahí, dedicarle media hora semanal es todo lo que necesita para el cuido de sus cultivos”, dice Calderón.