David Vargas. 28 junio
Automotivación, resiliencia y sentirse cómodo al tomar riesgos son características de un emprendedor innato.
Automotivación, resiliencia y sentirse cómodo al tomar riesgos son características de un emprendedor innato.

Emprendimiento es una palabra que está en boga. Hoy, la persona que decide trazar su propia ruta profesional despierta cierta admiración entre sus pares, pues es alguien que se animó a cambiar la seguridad y comodidad de trabajar en una empresa y apostar por su propia visión.

Automotivación, resiliencia, sentirse cómodo al tomar riesgos y una sed por sacar adelante esa visión, son rasgos característicos de las personas que llegan a ser emprendedores exitosos. Pero ¿qué sucede si no tengo esas características? Rytha Picado, coordinadora del TEC Emprende Lab del Tecnológico de Costa Rica (TEC), opina que esta es la gran pregunta que queda por responder.

“Muchos autores discuten si el emprendedor nace o se hace; nuestra experiencia (en el TEC Emprende Lab) nos dice que es un 50-50”, agrega. “Usted no puede construir de cero si no tiene esos elementos claves, como la motivación, o ese fuego interno para desarrollar su emprendimiento”, dice.

Para Picado, los buenos emprendedores pueden ser exitosos aún si no dominan los conocimientos técnicos del giro de negocio que escogieron. Son frecuentes las historias de personas que han triunfado en campos donde no tenían ningún expertise cuando comenzaron.

“Esos rasgos de personalidad compensan las carencias de estas personas y que los lleva por la senda de la prosperidad”, añade. La coordinadora de TEC Emprende Lab detalla que los emprendedores inclusive pueden ser parte de la estructura de una empresa.

“Un emprendedor no siempre se convierte en empresario; esa es una aclaración importante que tenemos que hacer. Se puede tener iniciativas dentro de una empresa y las personas con motivación y resiliencia pueden liderarlas y generar cambios en la organización. Eso es un ejemplo de un emprendedurismo como parte de una compañía, o el intraemprendedurismo”, aclara.

No todas las personas pueden llegar a ser emprendedoras y empresarias. “Hay personas que se sienten perfectamente cómodas siendo empleadas en una organización, y eso está bien. Es importante no satanizar esa conducta de querer ser un colaborador dentro de una compañía”, dice Picado.

¿Cómo se puede saber si voy a tener éxito como emprendedor y empresario? Un buen indicador es la fuerza de ese deseo por plasmar su idea. No importa ni la edad, ni el momento profesional en que se encuentre, Picado apunta que si la persona siente ese fuego interno y la pasión por desarrollar su propia idea, probablemente tenga la disposición para enfrentar las dificultades que se le presentarán en el camino.

Si ya decidió que tiene un fuerte deseo de emprender ese camino, es fundamental también autoexaminarse para poder identificar sus habilidades y detectar sus debilidades. Gestionar primero a la persona y luego el emprendimiento aumentará sus posibilidades de éxito porque conociéndose mejor podrá potenciar sus virtudes y subsanar sus falencias.