Osvaldo Calderón.   14 junio

Luego de la muerte sigue el paraíso, sigue La Casa del Cacao en el corazón capitalino: la sensación que produce el chocolate al ser consumido invade mi ser. No mata, no engorda. Allí, todo es paz y amor.

Creería que este es un sitio único en Costa Rica donde se combinan varias cosas: un restaurante típico, una chocolatería artesanal y un museo/taller donde el visitante puede conocer y disfrutar del amplio menú gastronómico, desde platos fuertes hasta los más deliciosos postres.

Experiencia gastronómica en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón

Lo que sigue, a continuación, es arte culinario mezclado con proactividad y muchas, pero muchísimas ganas de salir adelante.

Volcán Irazú es un postre explosivo: introducen un arroz con leche caliente en una cápsula de chocolate oscuro. Le agregan mermelada de acerola. Foto: Osvaldo Calderón

Es mucho con demasiado, dirían mis amigas Sharon y Mónica. ¿Cómo, siendo tan ‘viejo’, no había conocido este sitio sino hasta ahora?

Barra de chocolate a 60% de cacao con almendras. Foto: Osvaldo Calderón

Además de ingerir muchos platillos, el visitante puede recibir un taller acerca de la historia del cacao en América y finalizar con una preparación de su propia barra de chocolate bajo métodos antiquísimos.

Consiga un babero para disfrutar el siguiente video:

Ver más!
“Entre el sentido de culpabilidad y el placer, siempre gana el placer” — Friedrich Nietzsche, La Ética de la Moral.
¡Chocolatero!

¿Es usted un verdadero amante del chocolate o quiere caer en este ‘vicio’ altamente recompensado?

Esto no tiene nombre. Es un brownie ligeramente caliente con dos bolitas de helado de vainilla. Foto: Osvaldo Calderón
¿Cuáles recompensas?

Pues fácil, la teobromina está presente en el divino cacao. Es un compuesto químico alcaloide que —a pesar de no ser adictivo— (1) tiene un efecto diurético y relajante, (2) puede provocar dilatación de los vasos sanguíneos y reducción de la presión arterial, (3) funciona como antidepresivo suave, (4) mejora la digestión y (5) estimula riñones así como los sistemas cardiovascular y muscular, entre otras.

No falta el plato. Esta es una barra de chocolate del tamaño de un individual para mesa. ¿Se lo comería? Foto: Osvaldo Calderón

¿Nada más? ¡No! Falta una: (6) la teobromina actúa sobre la dilatación de los bronquios, lo que ayuda en ataques de asma. Por ello, también se usa como medicamento para la tos.

La decoración de las paredes es impresionante. Se siente como estar en la jungla. Foto: Osvaldo Calderón
Experiencia gastronómica en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón
“El cuerpo es el templo donde la naturaleza pide ser venerada” — Marqués de Sade

Hablando de naturaleza, el árbol de cacao se conoce como “Theobroma cacao”, según la clasificación que le dio el científico y naturalista sueco Carl Von Linné (Carlos Linneo) padre de la taxonomía y uno de los de la ecología.

En su sistema binario, empleó las palabras griegas ‘Theo’ (Dios) y ‘Broma’ (alimento), ya que mayas y aztecas se referían al fruto de ese árbol como “el alimento de los dioses”, alrededor del cual realizaban muchos de sus rituales.

Esta es la vista al subir las gradas que llevan al segundo piso o al museo/taller. Foto: Osvaldo Calderón
Dirección.

En caso de no haber visto el video, ¿ya es suficiente antojo con esas fotos y le urge la dirección exacta? ¡Calma! Tienen un tipo de servicio exprés para llevar chocolates, almuerzos y otros productos hasta la puerta de su casa o trabajo en toda Costa Rica y otras latitudes. Se trata de Paradise Products y Soleil Chocolates.

“Es sencillo hacer que las cosas sean complicadas, pero difícil hacer que sean sencillas”, — F. Nietzsche

A la tica: La Casa del Cacao está 215 metros al sur del parque España, sobre calle 11 y entre avenidas Central y Segunda. O bien, del restaurante Chelles, 100 metros este y unos pasos al sur, a mano derecha.

Fachada de La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón

Allí está la puerta al cielo, uno donde reciben a hambrientos y sedientos pecadores culinarios.

Si está lleno, en el segundo piso le hacen campo. Foto: Osvaldo Calderón

También reciben a personas curiosas que desean saber todo acerca del cacao, de cómo lo elaboraban los indígenas y cómo se puede repetir ese proceso en pleno siglo XXI donde casi todo pareciera ser industrializado.

El tour del cacao es toda una experiencia para quien lo realice, ya que uno prepara las barras de chocolate como los aztecas y los mayas. Foto: Osvaldo Calderón
El tour del cacao es toda una experiencia para quien lo realice, ya que uno prepara las barras de chocolate como los aztecas y los mayas.. Foto: Osvaldo Calderón
Experiencia gastronómica en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón
Experiencia gastronómica en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón

En lugar de san Pedro, el alma del comensal es recibida por Gerardo Venegas, un tico veinteañero de Curridabat quien asegura no trabajar ni un solo día del año debido a que ama su trabajo chocolatero.

Gerardo Venegas, copropietario en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón

Él y Cédric Begein, un chef chocolatero de Bélgica, son los copropietarios de La Casa del Cacao, negocio ganador del certificado a la excelencia 2019 de TripAdvisor, luego de seis meses en la app.

Cedric Begein es el chef chocolatero. Luego de cursar su carrera en Bélgica, emprendió paseos cacaoteros por Latinoamérica para, finalmente, decidirse por Costa Rica. Foto: Osvaldo Calderón

Es un tesoro con pepitas de oro oscuro que lleva tres años en el mercado. A la vez, es en este sitio donde nacen los arcoiris.

Granos de cacao tostados, listos para ser molidos y convertidos en exquisitos chocolates. Foto: Osvaldo Calderón
¿Ofrecen algo más? Por supuesto.

Damas y caballeros, presten atención al grito: EL rice&beans es tan suculento que si el comensal se sentía en el cielo, su alma regresa al cuerpo luego de un absurdo pellizco de incredulidad. Digo “el comensal” porque a mí no me pasó eso.

Cuando los dioses tienen hambre y están en el Caribe, comen este rice&beans. Foto: Osvaldo Calderón

Chifrijo caribeño y arepas con pollo forman parte de un menú apto para almorzarlo a cualquier hora dentro del horario de atención: de 9 a. m. a 6 p. m. de lunes a sábado.

“A partir de cierto punto no hay retorno. Ese es el punto que hay que alcanzar” Franz Kafka

Tortillas de queso… ¡Bárbaras!

El tico sabe que la hora del café podría ser perfecta con una tortilla de estas. Punto doble si viene con natilla. Foto: Osvaldo Calderón

En seguida, empanaditas de plátano maduro con queso al mejor estilo de la gastronomía de antaño: aquella de las abuelitas. ¡Impresionantes! Aunque les sugerí emprender con los clásicos piononos que sería agregándoles frijoles majados o molidos.

Empanada de plátano con queso. Foto: Osvaldo Calderón
“¿Qué es el placer sino un dolor extraordinariamente dulce?” Heinrich Heine

Crepa con fresas, caramelo de La Casa y rayadura de limón. ¡Magnífica!

"Crepa Carmen" con rayadura de limón, fresas y caramelo casero. Foto: Osvaldo Calderón

Sánguche de atún. ¡Perfecto!

Un sánguche caribeño con pan hecho en casa. Foto: Osvaldo Calderón

Cacahuatl en leche o agua, respectivamente, en las siguientes fotos. ¡Tan excelentes como una taza con el mejor café!

Nunca había bebido chocolate caliente. No sabía qué era eso. Foto: Osvaldo Calderón
Si le gusta el café negro y sin azúcar, este cacahuatl le encantará. Así lo hacían los mayas y aztecas. Foto: Osvaldo Calderón
Lo espeso de esta bebida lo hace atractivo. Foto: Osvaldo Calderón

El agua de sapo (hiel) de la casa es de sabor más intenso que su presentación en botella. ¡Refrescantes!

Si quiere acompañar su almuerzo, no dude en pedir hiel de casa. Foto: Osvaldo Calderón

Pinolillo (chocolate y maíz): ¡Arrecho! ¡Espeso y delicioso!

Pinolillo cremoso. Foto: Osvaldo Calderón
Experiencia gastronómica en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón
Experiencia gastronómica en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón
Experiencia gastronómica en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón

Moctezuma, líder de los mexicas entre 1502 y 1520, ofreció en vaso de oro a los visitantes (Hernán Cortés) la bebida más sagrada para los aztecas: el chocolate.

“En aquel tiempo, compuesto por una mezcla de cacao, maíz molido, pimienta, especias variadas y afrodisíacos naturales”, detalla el profesor Jesús Luna en su blog.

Agrega Luna: Cortés llegó a escribir en una de sus cartas al Emperador Carlos V que: “una sola taza de esta bebida fortalece tanto al soldado que puede caminar todo el día sin necesidad de tomar ningún otro alimento”.

El atole es llenador y da mucha energía. Foto: Osvaldo Calderón
“Nada puede curar el alma, excepto los sentidos” Oscar Wilde

Al igual que se cree que fue para la cultura olmeca, muchas son las personas que en la actualidad le rinden culto al exquisito cacao: bueno… al chocolate, luego de agregarle dulce al primero.

Parte de la cuchara está en Sugeyling Ramírez (Su), quién tiene 11 años de experiencia en diferentes cocinas y el último de ellos aquí, según me comentó.

En orden usual: Hilary Murcia, asistente de chocolatería; Cristina Dolmos, asistente de cocina; Cédric Begein, chef chocolatero; Sugeyling Ramírez, cocinera principal y Gerardo Venegas, copropietario de La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón

Santiago Contreras y Pilar Rosales disfrutan sus últimos días como solteros en este preciado lugar. Por sus rostros y las palabras al pagar la cuenta, les gustó mucho la comida y atención.

Máscara y comensales en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón

A otra persona, la vi feliz en una de mis últimas visitas como periodista.

Máscara y comensales en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón

Por lo pronto, seguiré buscando otros sitios para ir a comer.

A La Casa del Cacao volveré como cliente para llevarme barras de chocolate con distintos sabores y probar el resto del menú. Vale la pena.

También, vale la pena ser suscriptor de La Nación en versión impresa o digital, ya que este comercio —al igual que muchos otros en toda Costa Rica— ofrece un excelente descuento a los tarjetahabientes de Club Nación.

Experiencia gastronómica en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón
Experiencia gastronómica en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón
Experiencia gastronómica en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón
Experiencia gastronómica en La Casa del Cacao. Foto: Osvaldo Calderón
FIN.

En Instagram acostumbro subir fotos y videos relacionados con comida, árboles, animales, deportes y naturaleza. Algunas de ellas terminan convirtiéndose en publicaciones de este blog.

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