Emanuel Olivier Peralta.   22 mayo

Por esto queremos ayudarle, con la mayor cantidad posible de información, a obtener resultados positivos durante cualquier crisis.

Una de las principales herramientas que recomendamos es contar con el apoyo de una agencia de posicionamiento web. ¿Por qué? Su trabajo es justamente estar preparados para que –sea cual sea la situación– su empresa o marca no baje su posicionamiento o sus niveles de producción.

Este tipo de agencias ya cuenta con la experiencia, el personal calificado y los planes de contingencia que no cualquier empresa posee. Por eso, contar con una agencia de posicionamiento web es tener un as bajo su manga.

Por otra parte, tener bien definido su buyer persona le ayudará a poder visualizar los diferentes panoramas y reacciones que podría tener su audiencia ante situaciones fuera de la norma.

Asimismo, le recomendamos que, en el momento de crear su buyer persona, tenga en cuenta aspectos que podrían influir en sus decisiones de compra y esté preparado para ello.

Entonces, ¿cómo cambian los hábitos de compra en tiempos de crisis? Vamos a mencionar 5 aspectos que suelen ser determinantes cuando un usuario tiene que priorizar sus inversiones.

1. Vitalidad o necesidad

Este es el aspecto principal que le preocupa a la mayoría de la población cuando se ve en medio de algún tipo de crisis: ¿qué productos son vitales e indispensables para mí?

Entre los necesarios se encuentran el agua, la comida, los artículos de higiene y de seguridad, como por ejemplo linternas, lámparas eléctricas, baterías, velas, combustible, y aquellos elementos que puedan ser útiles en diferentes circunstancias.

Siguiendo esta línea, los servicios médicos, seguros por accidente y medicamentos básicos para dolores, resfriados o alergias también forman parte de las primeras alertas para el consumidor.

Luego están los productos de larga duración o congelados, en especial si existe incertidumbre sobre cuánto tiempo, aproximadamente, podría durar una crisis o cuando no hay un estimado en cuanto a gravedad y daños a futuro.

Por último, entran en la ecuación las opciones de entretenimiento que permitan tiempos de esparcimiento u ocio. En esta era digital, la suscripción a plataformas de streaming, videojuegos, música y aplicaciones con juegos en línea se convierte en un gran recurso para tiempos extraordinarios.

2. Formatos de compra

Las ofertas empiezan a ser mucho más llamativas dentro de una crisis; incluso pueden influir al punto de dejar de lado la elección de algún producto necesario. Los cupones de descuento se vuelven un aliado para el consumidor, y la intención de conseguir un lugar con mejores precios aumenta.

Según el portal del comerciante, “un 77 % de los consumidores reconoce utilizar cupones descuento, un 64 % mira las promociones y un 47 % compra más por promoción”.

En momentos de crisis, las marcas reconocidas dejan de ser tan consideradas y el usuario se enfoca más en el ahorro. Poder adquirir mayor cantidad de productos a un menor precio empieza a ser más relevante.

3. Menos consumo fuera de casa

Uno de los principales hábitos de consumo que se ve afectado durante una crisis es el estar fuera de casa. Los restaurantes, cines y centros comerciales pasan a ser de las últimas opciones del consumidor.

Las personas empiezan a cocinar y comer más en casa, a estar más tiempo sin salidas extras y a ahorrar en gastos de transporte.

Sin embargo, al pasar más tiempo dentro del hogar, se empieza a ver un incremento en servicios básicos como agua, electricidad y gas. Asimismo, el consumo de alimentos aumenta debido a la ansiedad y a la cantidad de tiempo de la que dispone el usuario.

4. Etapas de conducta

Cuando los representantes de un país o los expertos en economía anuncian una crisis, las personas suele reaccionar de diferentes maneras. Vamos a dividirlas en tres: poblaciones en pánico, preocupadas y racionales.

Quienes entran en un estado de pánico se lanzan inmediatamente a hacer compras compulsivas, usan sus tarjetas de crédito y sobresaturan su hogar con todo aquello que creen que necesitan o podrán necesitar.

Se dejan llevar por la emoción y durante los primeros días tratan de comprar o conseguir la mayor cantidad posible de productos. El mayor riesgo para este grupo es excederse con los gastos en poco tiempo.

Aquellos que se preocupan, pero no terminan de caer en pánico, son quienes se disponen rápidamente a salir por lo que necesitan. Sin embargo, se detienen a considerar las ofertas, hacen una lista de todo aquello que realmente puede ser útil; en ellos, simplemente aumenta un poco el patrón de compra.

Por último, están los racionales. Estos hacen una revisión de qué tienen, qué requieren e intentan proyectar a mediano plazo lo que puedan necesitar. Presupuestan sus gastos e intentan ahorrar más dinero.

Este grupo se inclina por un consumo más moderado y ahorran en los ámbitos posibles. Además, se mantiene atento ante cada avance dentro del proceso de crisis.

5. Consumo de información

En medio de una crisis, las personas se vuelven más atentas a saber qué está pasando, cómo se están desarrollando los hechos y cuándo se proyecta una salida de la situación.

Los medios de comunicación aumentan sus ingresos y sus esfuerzos, y se retoma incluso el hábito de consumir medios tradicionales en búsqueda de tranquilidad y conocimiento. Esto es especialmente cierto si la crisis afecta directamente al área comercial y la estabilidad laboral.

Una de las principales preocupaciones que entra en la mente del consumidor durante de una crisis es la posibilidad de ver reducidos sus ingresos o, en peor instancia, perder por completo su estabilidad económica.

En otro orden de ideas, queremos dejarle algunos de tips de qué podría hacer usted, como marca, para abordar estos aspectos de una forma más efectiva.

  • Manténgase presente en la mente del consumidor.
  • Desarrolle herramientas que faciliten los procesos de compra.
  • Optimice sus recursos.
  • Cree ofertas por volumen de ventas.
  • Invierta en su proceso de atención al cliente.
  • Ofrezca garantía a mediano o largo plazo.
  • Habilite facilidades de pago para los usuarios.
  • Asegúrese de cumplir con las normas establecidas por el organismo que corresponda.
  • Permita una comunicación digital y a distancia.
  • Diversifique las presentaciones de sus productos o servicios.

Estamos seguros de que, después de esta valiosa información, su marca estará lista para manejar exitosamente la actual crisis y cualquier otra que se avecine.