Pablo Gabas. 24 julio

Siguiendo con mis expectativas equipo por equipo, para el recién iniciado torneo, muchos pegarán un cambio de timón a partir de sus primeros resultados, después de seguramente de la fecha 8, como es normal en un futbol tan resultadista.

Ya había escrito sobre Saprissa, Herediano, UCR, Jicaral, San Carlos y Grecia. De los equipos faltantes quisiera comenzar con Perez Zeledón, el equipo comandado por José Giacone y su inseparable Omar Royero, quienes lograron darle al equipo del Sur un cetro e identidad de juego. A algunos les gusta, a otros no tanto. A mí, me encanta, y no por la brillantez, sino por la eficacia. El orden táctico sobrepasa al talento individual y el desenvolvimiento de los jugadores es muy parejo. La temporada pasada le costó mucho, por estar jugando fuera de su estadio, sumando kilómetros y desgaste de físico, que a lo mejor le impideron llegar más lejos, pero esta vez será un competidor atrevido.

Nos vamos al Caribe para hablar de la Tromba. Aunque no tengo mucha información de su equipo, lo admito, más me preocupa su parte administrativa y dirigencial. Sé que han hecho todo el esfuerzo para tener a sus jugadores en óptimas condiciones, pero el tema será si en algún momento afectara lo deportivo, cuando los recursos no alcancen. Ojalá que no y que la gente acompañe a un equipo que necesitamos para el bien del futbol nacional.

Muy cerca de ahí y de la mano de Johnny Chaves, uno de los técnicos más capacitados del futbol nacional, aparece el Santos de Guápiles. Este equipo, al igual que Perez Zeledón, gira en torno a los planteamientos de su entrenador. No sé si le dará para pelear los primeros lugares, pero siempre tendrá en mente una sorpresa para los equipos que lo enfrenten.

Pasemos al centro del país y nos situamos en Cartago, que vuelve a confiar en su técnico Martin Arriola y que no ha tenido muchas bajas. Logró mantener varios de sus jugadores principales. La meta debe ser meterse en el lote de los de arriba y hacer del Fello Meza una fortaleza para sus encuentros, donde dejó ir puntos en los anteriores torneos que a la postre lo terminaron complicando.

El equipo de Geiner Segura, Guadalupe, con perfil bajo, con el plantel que armó, entenderá hoy más que nunca que depende del orden de sus líneas. Si por "a" o "b" uno de sus jugadores no sigue lo planteado por el técnico, tirará todo a la borda; en lo futbolístico necesita esfuerzos dobles para sacar puntos de visita.

Cerrando, queda el equipo centenario, donde Andrés Carevic tendrá que tomarle el pulso rápidamente al futbol tico. A veces no alcanza con lo que se puede observar en videos; hay que vivirlo, pero tendrá gente que le ayudará. En el plano futbolístico, Alajuelense tiene el reto de recuperar la identidad y el sentido de pertenencia, para que no le pase lo ocurrido en casa anteriormente.

Los equipos que se le paraban y aguantaban, le terminaron haciendo daño y sacando resultados. Lo otro será su parado en cancha, con uno o dos delanteros; cada uno tiene sus pros y contras; será el técnico quien vea dónde le responden mejor los jugadores.

De esta manera cerramos, sabiendo cómo muchos arrancaron. Así es muy fácil comentar; quizás era mejor sin el periódico del lunes.