Rocío Nieves. 29 febrero

La primera vez que supe de The Coastal Challenge fue cuando leí el libro de Scott Jurek. Sí, uno de los ultramaratonistas más fuertes del mundo decía que esta carrera era de las más duras que había hecho. Una carrera de 6 etapas, en la que se recorren 232,1 km con 8,738 m de ascenso durante 6 días debe serlo y por mucho.

Seguí la carrera del 2019 a través de redes sociales: la salida desde Savegre, luego Domincal, el río Barú, las cataratas de Nauyaca y de Lajas, el Parque Nacional Marino Ballena, las zonas indígenas de los Borucas, los manglares de Sierpe, Térraba.

José Acuña en la TCC 2019. Foto cortesía José Acuña.
José Acuña en la TCC 2019. Foto cortesía José Acuña.

Las fotos y las historias de los participantes eran loquísimas y súper chivas. Yo, una aspirante a ultra, todavía veo lejos el participar en una de estas carreras. Luego de correr 40 km (la mayor distancia que he hecho), solo espero estirar, comer algo, tomar una larga ducha calientita, volver a comer y dormir... Todavía no me imagino corriendo 6 días consecutivos entre 23 y 49 km.

José Acuña en la TCC 2019. Foto cortesía José Acuña.
José Acuña en la TCC 2019. Foto cortesía José Acuña.

Mientras veía las fotos, me topé con una persona conocida. No había vuelto a ver a José Acuña desde diciembre en la MoonRun. Quería saber cómo es que una persona como él, como yo, o como usted se embarcaba en esta aventura. El día que me visitó me dijo, desde el primer momento: “Rocío, esto no es solo físico, uno corre con la mente”.

(Video) Jose Acuña nos cuenta cómo vivió El Coastal Challenge

Luego de conversar con José, se nos acercó Gabriela, la productora audiovisual que nos ayudó con el video, y nos dijo: “Maeees, ¡ustedes están locos! ¿Cómo pueden seguir corriendo cuando algo les duele?" José y yo nos miramos, y solo atinamos a reírnos, porque creo que tampoco sabemos.

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