El Explicador

La Superliga del Real Madrid se desmorona en solo 48 horas

48 horas después del anuncio de la Superliga, los seis equipos ingleses se separan del proyecto. El torneo impulsado por Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, pende de un hilo.

¿Qué es la Superliga?

La Superliga es una competencia futura que aún no tiene fecha de comienzo, pero que fue anunciada en la noche de este domingo 18 de abril por sus fundadores: ni más ni menos que 12 de los más grandes clubes de fútbol de Inglaterra, España e Italia.

La noticia ha sido un terremoto en el fútbol europeo, que divide a clubes, ligas, federaciones y aficionados. Con los jugadores en medio; mudos (a excepción de unos pocos como Ander Herrera, del PSG, quien puso esto en Twitter).

Ni entrenadores ni jugadores fueron consultados. La noticia ha sido una sorpresa en cuanto a la forma en la que se anuncia y en cuanto al momento. No tanto en cuanto al fondo, pues es algo que tiene años de discutirse, y Football Leaks sacó amplias informaciones al respecto en 2018 (incluso predijo que la fecha de inicio sería 2021).

Estos son los fundadores de la Superliga:

Ingleses: Liverpool, Manchester United, Manchester City, Arsenal, Chelsea, Tottenham

Españoles: Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid

Italia: Juventus, AC Milán, Internazionale

-----------------------------------

Actualización: el rechazo de fanáticos y del mundo del fútbol en general (pero también de gobiernos), ha socavado el avance del proyecto, apenas 48 horas después de su anuncio. Este martes, el Manchester City fue el primer club en oficializar su proceso de salida de la Superliga.

Se sabe que los 12 clubes sostuvieron una reunión de crisis en la noche europea de este martes. Una vez concluida, los otros cinco clubes ingleses anunciaron que se irían.

Al parecer, los 12 equipos firmaron acuerdos legales para establecer la Superliga. Se especula que el retiro de los clubes mencionados podría suceder en los tribunales. Por su parte, medios españoles publicaron que Barcelona y Atlético de Madrid también valoran retirarse de este torneo.

-----------------------------------

--Según el comunicado inicial de la Superliga --unos cuantos párrafos sin explicaciones--, los clubes fundadores serán 15. Hay espacio para que tres más se integren a esta lista.

--Presumiblemente, estas tres plazas eran para dos alemanes y un francés: el Bayern de Múnich, el Borussia Dortmund y el Paris Saint-Germain (PSG), donde juega Keylor Navas.

--Pero estos tres clubes se negaron a participar en la Superliga, y más bien apoyan a sus ligas (la Bundesliga y la Ligue 1) y a la UEFA, confederación europea de fútbol.

Estructura del torneo

--La Superliga tendría 20 equipos en total, divididos en dos grupos de 10. Los cinco equipos que faltan serían conjuntos que clasifiquen a través de méritos en sus ligas comunes que conocemos. Se habla de una liga semi-cerrada, con 15 equipos fijos más 5 nuevos cada año, o al menos 5 que entrarían vía clasificación el primer año.

--La Superliga desestabiliza el fútbol de clubes en Europa como lo conocemos. De entrada, sería un torneo alternativo a la prestigiosa UEFA Champions League. Esta podría incluso desaparecer, ya que la Superliga se jugaría entre semana (martes, miércoles, jueves), como lo hacen las competiciones de la UEFA.

--En la fase de grupos, los equipos de cada grupo disputarían dos partidos contra cada rival, en formato ida y vuelta, para un total de 18 fechas.

--De los grupos clasificarían 8 conjuntos a cuartos de final, que se disputarían como los de la Champions League: formato ida y vuelta y una final en terreno neutro a un solo juego. (Para ganar el torneo se necesitarían 23 partidos. Actualmente se necesitan 13 para ganar la Champions).

--El formato de la Superliga se asemejaría al de las ligas profesionales de Estados Unidos como la NBA o la NFL, que tienen mucho éxito con su modelo deportivo. Los equipos son dueños del certamen y recaudan mucho más dinero. Eso sí: en las ligas estadounidenses hay reglas estrictas para garantizar la competitividad, como tope salarial parejo entre todos los equipos, y redistribución “justa” de nuevos talentos jóvenes que salen de las universidades para ayudar a los equipos con peor rendimiento (draft; el mejor jugador universitario va al peor equipo profesional; el segundo mejor jugador va al segundo peor equipo, etc.)

--El presidente de la Superliga de Europa sería Florentino Pérez, actual presidente del Real Madrid, y la gestión de la competencia sería manejada por una firma de comunicación y estrategia española llamada Key Capital, propiedad de allegados a Pérez.

Origen y naturaleza de la Superliga

--La Superliga busca ser una liga que integre a los clubes más poderosos del mundo (por prestigio, base de fanáticos y dinero) en una competición de la cual ellos mismos serían los dueños.

--El anuncio fue abrupto y sin detalles. Los fundadores no explicaron a sus fanáticos las razones para crear esta liga. Pese a que algunos venimos leyendo desde hace años la evolución de esta idea (que ha cobrado mucha fuerza en el último lustro y sobre todo durante la pandemia), la noticia tomó por sorpresa a la gran mayoría de aficionados, y ha generado enojo y rechazo por doquier. Personalidades del fútbol (Gary Lineker, Rudi Völler, Gary Neville, Jamie Carragher, Pep Guardiola, Jürgen Klopp), gobiernos (Reino Unidos, Francia) y hasta el príncipe Guillermo de Reino Unido emitieron comunicados en contra del proyecto.

--Hasta ahora, lo que había trascendido en Football Leaks (un WikiLeaks de fútbol), eran negociaciones entre dirigentes de clubes como el Real Madrid, la Juventus y el Bayern de Múnich para conformar una competencia como esta. Pero su debut parecía lejano. Karl-Heinz Rummenigge, directivo del Bayern, siempre ha desmentido estas informaciones, a pesar de documentos que daban fe de que el Bayern era uno de los arquitectos originales del proyecto.

Ojo: de esto se habla desde hace años. Hay documentos de la década de los 80 que plantean la creación de una Superliga de fútbol. A finales de los años 90 hubo debate sobre la idea, y en el 2009, Florentino Pérez, quien entonces también era presidente del Real Madrid, había puesto sobre la mesa la idea de una Superliga, aunque consideraba hacerla con la UEFA. Esto dijo Pérez en 2009:

“Lo que necesitamos establecer con la UEFA es la creación de una Superliga que garantice que los clubes grandes jueguen contra los clubes grandes todo el tiempo. Algo que no pasa actualmente en la Champions League”.

Desde entonces, como apunta El Confidencial, Pérez siempre trabajó “silenciosa pero constantemente para armar una Superliga” de Europa.

¿Por qué una Superliga y por qué ahora?

--Es una buena pregunta, porque ahora mismo, horas tras el anuncio, parece que el rechazo mundial es generalizado. No se entiende cuál es la estrategia de comunicación de estos 12 clubes, si es que la hay.

--Pero hay dos hipótesis sobre el timing:

1) Los clubes están urgidos de dinero por la pandemia. Y pretenden que este torneo comience cuanto antes: a más tardar en agosto o setiembre de 2021.

2) Para plantarle cara a la Champions, que anunció reformas en su competencia este mismo lunes (reformas muy criticadas para ampliar el número de partidos).

--Algunos de los clubes fundadores, como el Barcelona, están muy mal financieramente por la pandemia. En 2020 no podían pagarle a sus jugadores, por lo que acordaron rebajarles 30% sus salarios, con la promesa de pagarles el rebajo a plazo con intereses en el futuro. La falta de afición en los partidos como local ha agravado duramente la situación de varios equipos, y la creación de una Superligaa le daría millones de dólares a los equipos que participen.

--El banco estadounidense JP Morgan Chase se ha comprometido a invertir $4.200 millones en la Superliga con tal de ver su arranque. Solo por participar, cada club fundador recibiría entre $240 millones y $360 millones.

--El dinero es claramente la razón principal de la creación de esta Superliga. Además del banco, los derechos de imagen para la retransmisión de partidos serían altísimos. Y serían pagados directamente a los clubes. No a ligas o a la UEFA. (El periodista mexicano David Faitelson lo escribió así en Twitter: “los poderosos clubes europeos se han dado cuenta de que el negocio puede ser más próspero si ellos mismos lo organizan. La UEFA y la FIFA, que no son, tampoco, “madres de la caridad”, pueden hacerse a un lado…”)

--Además, la Superliga estaría ahora mismo en negociaciones por los derechos de imagen con firmas como Amazon, Facebook, Disney y Sky, que podrían aspiran a recaudar unos $4.000 millones por año, según publicó The Financial Times este lunes 19 de abril.

--También hay una pugna por ganar nuevas audiencias e integrarse más en el mercado del entretenimiento para nuevas generaciones. Según el propio Florentino Pérez, quien dio una entrevista en España a la medianoche del martes 20 de abril, los ratings del fútbol van cayendo en televisión, y así lo hace también el interés que el deporte genera en los más pequeños, quienes tienen videojuegos y redes sociales como Twitch o TikTok para el ocio. Una Superliga con partidos más atractivos todas las semanas, según Pérez, ayudará al fútbol “a evolucionar”.

¿Es la muerte de las ligas y de la Champions League? ¿Qué pasará?

--Aún es temprano para decir esto. Hay demasiada incertidumbre. El Comité de la UEFA se reunirá el viernes próximo para evaluar castigos a los clubes fundadores de la Superliga. Entre las opciones, barajan la posibilidad de excluirlos de sus competencias, así como prohibir que sus futbolistas jueguen en las selecciones nacionales que conforman la UEFA.

--La actual Champions League, en fase de semifinales, tiene a tres de los equipos fundadores aún en competencia: Manchester City, Chelsea y Real Madrid. Solamente el PSG quedaría vivo en caso de que expulsen a los otros. ¿Le darían el título al París de un solo? No se sabe. También cabe la posibilidad de que llamen de regreso a los clubes eliminados en cuartos de final, como Bayern, Dortmund y Porto para completar la temporada actual, y así cobrar los derechos de imagen por esos partidos.

--Esta Superliga podría ser un giro de 180 grados. Claramente, esta competencia beneficiaría sobre todo al puñado de clubes que la fundan y la disputan. La UEFA, si acaso no se une al proyecto, saldría perdiendo gravemente. No es fácil imaginar una Champions League sin los 12 clubes fundadores de la nueva competición. Tampoco es imaginable una Liga Española sin Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid.

--Pero la UEFA no se ha quedado callada. Este martes 20 de abril, anunció que estudian la creación de una nueva Champions League con un fondo de inversión inglés llamado Centricus, que superaría los montos anunciados por la Superliga: se habla de una nueva Champions con $7.200 millones para arrancar y repartir entre clubes que se negaron a participar de la Superliga, pero abriendo los brazos para los clubes que están a tiempo de salirse de ese proyecto,

--A pesar del rechazo a la Superliga, no todo es color rosa actualmente en el fútbol. Un cambio tan radical podría no ser tan malo, aunque depende de cómo se haga.

--El medio The Athletic sacó un interesante artículo titulado: Las ligas europeas están rotas --una Superliga podría ser la única solución. Aquí se apunta a algo que quienes seguimos el fútbol sabemos desde hace años: la competitividad está cada vez más ausente en el fútbol moderno de clubes.

--A excepción de 2020 y 2021, acaso por la pandemia y el difícil contexto actual, las grandes ligas de fútbol europeo ya no generan las emociones que transmitían en los años 90 o principios de los 2000, por ejemplo.

--En la última década, en resumen, la Bundesliga siempre la gana el Bayern, la Ligue 1 siempre la gana el PSG, la Serie A siempre la gana la Juventus. La Liga Española es terreno de dos equipos: Barsa y Real. Solo la Premier League de Inglaterra mantiene unos 5 o 6 clubes con muchísimo presupuesto y grandes figuras en el tope de la competencia, y todavía existe algo de incertidumbre al comienzo de cada temporada sobre quién saldrá campeón --aunque en años recientes el Manchester City y el Liverpool han ganado la liga sacando más de 10 puntos de ventaja al segundo lugar; tachando toda emoción en la carrera por la cima.

--En el fútbol de clubes hay un status quo muy marcado, que cada vez es más evidente. Otrora, ganar el famoso triplete de clubes (liga, copa y Champions en el mismo año) era prácticamente imposible. Se había logrado únicamente en 1967 (Celtic), en 1972 (Ajax), en 1988 (PSV) y en 1999 (Manchester United). Ahora, con equipos grandes que son cada año más ricos y tienen cada vez a mejores jugadores en comparación con sus rivales locales, los tripletes son mucho más comunes y fáciles de conseguir: 2009 (Barsa), 2010 (Inter), 2013 (Bayern), 2015 (Barsa), 2020 (Bayern).

--Todo esto no es anodino ni ocurrió por casualidad. Cambios en las reglas del fichaje de jugadores como la “regla Bosman”, en los 90, hicieron que los clubes ricos monopolizaran el mercado de talentos. Y cambios como el “fair play” financiero de la FIFA limitó el nacimiento de nuevos clubes poderosos que puedan rivalizar con los clubes más poderosos.

--Los clubes que representan este status quo son los que suelen llegar a semifinales de la Champions todas las temporadas. Un puñado de “powerhouses” que se reparte la gloria europea, y en paralelo ganan sus ligas sobradamente. La verdadera emoción llega en la Champions League entre marzo y junio, pero en unos pocos partidos. Si no es por la inyección directa de capital de Emiratos Árabes Unidos o de Catar, clubes como Manchester City y PSG, respectivamente, no podrían crecer y tocar la puerta de los grandes de Europa. Claramente hay un estancamiento en el deporte más popular del mundo. Hay poco lugar para sorpresas. Existe una casi total imposibilidad de que clubes que en el pasado fueron grandes vuelvan a alzar una Champions, como el Celtic, el Benfica o el Ajax.

--En cambio, en la NFL, de fútbol americano, cada año hay 6 equipos nuevos en los playoffs en comparación con la temporada anterior. Eso es competitividad. Es cierto que hay equipos que por períodos de 5 o más años tienen un nivel bajo, pero la NFL, con su formato de liga cerrada, donde compiten los mejores entre los mejores, suele ser hogar de grandes sorpresas. Lo mismo pasa con la NBA o la MLB.

--Si se logra hacer bien, ojalá de forma transparente, explicando las razones, exponiendo las ideas a los fanáticos --quienes son los que pagan por ver el show; los que financian los salarios elevadísimos de las estrellas--, una Superliga de fútbol podría ser muy interesante. Podría ser mejor que la actual UEFA Champions League. Veríamos partidazos todas las semanas entre los más grandes clubes del mundo. No habría fechas aburridas.

--Pero por el momento todo inició mal. El comienzo es como un golpe sobre la mesa que dan 12 clubes importantes sin explicarle nada a quienes hacen el fútbol: jugadores y aficiones. Es una suerte de “golpe de Estado” que le dan a la UEFA, máxima autoridad del fútbol europeo. La opción que dejan es: nos siguen o los dejamos. ¿A quién le agrada este unilateralismo casi violento, por más “caducado” que pueda estar el presente del fútbol?

--Y ojo: la Superliga sí pretende reemplazar la Champions, pero no las ligas que conocemos. Estas perderían su atractivo, eso sí. Y los fundadores de la nueva competición no se esforzarían tanto por ganar sus ligas locales como por figurar bien en la Superliga, pero ambos torneos coexistirían.

--Y ojo 2.0: no se trata de buenos y malos. La UEFA genera unos $3.200 millones cada año con la Champions League, y el ganador del torneo apenas recibe $120 millones. El modelo de distribución del dinero por la imagen y de los patrocinadores es algo que varios clubes han criticado. $120 millones es menos que el salario de Lionel Messi, por ejemplo. La UEFA ha sido vertical y unilateral en varias ocasiones. Lo repetino del anucio de la Superliga, de hecho, podría ser también por un estancamiento total en las negociaciones entre los clubes y la UEFA para hacer reformas. Ahora, parece que esas reformas son inevitables. Ya sea con un torneo nuevo o con una Champions renovada.

Fabrice Le Lous

Fabrice Le Lous

Periodista francés radicado en Centroamérica. Becario ICFJ. Exeditor en La Prensa (Nicaragua). Autor del blog El Explicador, un nuevo formato para comprender noticias nacionales e internacionales.