Fabrice Le Lous.   4 febrero
Una manifestante en pro de una norma técnica para regular el aborto terapéutico muestra su mensaje frente a la Casa Presidencial, en Zapote, agosto de 2018. Foto: Diana Méndez / La Nación.

El aborto terapéutico está (otra vez) sobre la mesa de debate en Costa Rica.

El presidente Carlos Alvarado prometió durante su campaña electoral que se redactaría una norma técnica para regular al fin el artículo 121 de nuestro Código Penal, sobre las condiciones para que se realice un aborto terapéutico. Y Rodolfo Piza, ministro de Presidencia, dijo recientemente que esta norma no pasará de 2019: o sea, este año será emitida.

Muchos esperan que el Gobierno cumpla esta promesa y muchos otros esperan que no lo haga nunca.

Aquí te explicamos el contexto 2019 del aborto terapéutico en Costa Rica. Lo primero que tenés que saber es que este tema no es nuevo. La norma terapéutica se discute desde hace varios años. Pero eso te lo vamos a detallar un poco más adelante.

Antes que nada, ¿qué es un aborto terapéutico?

Buena pregunta. Primero, te vamos a explicar qué es un aborto y te aclaramos: eso no es lo que se discute ahora.

Esta es la definición de aborto de la Biblioteca Nacional de Salud de los Estados Unidos:

“Un aborto es un procedimiento para interrumpir un embarazo. Se utilizan medicinas o cirugía para retirar el embrión o el feto y la placenta del útero. El procedimiento es realizado por un profesional de la salud, idealmente”.

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En Costa Rica la discusión actual no es sobre aborto como tal, sino sobre aborto terapéutico, es decir, un aborto inducido que se justifica por razones médicas, generalmente cuando la vida de la mujer embarazada corre peligro.

Sobre el aborto terapéutico, la Biblioteca de Salud estadounidense apunta: “Es un aborto médico que se lleva a cabo cuando la mujer tiene una afectación de salud”.

Te recomendamos visitar estos dos enlaces para conocer los diferentes abortos: enlace 1 - enlace 2

¿Cómo está el aborto terapéutico en el Código Penal?

El artículo 121 de nuestro Código Penal es el artículo del aborto sin pena o aborto terapéutico.

Esto dice el artículo 121:

“No es punible el aborto practicado con consentimiento de la mujer por un médico o por una obstétrica autorizada, cuando no hubiere sido posible la intervención del primero, si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y éste no ha podido ser evitado por otros medios”.

Ese párrafo existe desde 1970 y ha permanecido así desde entonces. Esas líneas son las que generan debate, pues para muchos el artículo deja dudas y urge redactar normas más claras y actuales al respecto.

Aprendamos juntos: el aborto está ubicado entre los capítulos de homicidio y lesiones gravísimas en el Código Penal. Los artículos del 118 al 122 --a excepción del 121-- del Código Penal tico establecen las penas de privación de libertad para madres y terceros que se sometan o practiquen abortos. Estas pueden llegar hasta los 10 años de cárcel.

Un reportaje de la periodista Ángela Ávalos, publicado en 2015 en La Nación, informó que muchas veces el temor de médicos y el vacío legal impiden que se realicen abortos terapéuticos en el sistema de salud pública.

“Si en este momento llega una embarazada a un hospital y requiere un aborto porque su vida o su salud corre peligro, los médicos no lo harán aunque la ley del país lo permita.

“La falta de un protocolo que señale las condiciones en las que debe o no interrumpirse el embarazo por razones de salud, frena a los médicos y a los hospitales. La incertidumbre gana”, informó Ávalos en este diario en 2015. La situación en 2019 es la misma.

De hecho, la entonces gerenta médica de la Caja, María Eugenia Villalta Bonilla, aclaró que mientras Salud no regule el aborto terapéutico, la CCSS no pueden actuar. “La institución es muy respetuosa de la legalidad”, dijo Villalta.

Así, desde el 2015, se creó una comisión para emitir la norma técnica pero nunca se dio. Se conformó porque dos costarricenses demandaron al país ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA por no poderse practicar un aborto terapéutico.

Pero hay un dato interesante: desde 2009 la CCSS tiene una llamada Guía técnica de atención para la interrupción terapéutica del embarazo, pero no se aplica porque nunca fue aprobada.

Según estadísticas de la Caja Costarricense de Seguridad Social (CCSS), en los últimos 20 años únicamente hay registro de 78 abortos terapéuticos realizados en el sistema de salud pública.

¿Qué está pasando ahora con el tema aborto terapéutico?

Lo que está sucediendo ahora es que este año el Gobierno promete emitir la norma técnica que dé las pautas para ejecutar lo que permite el Código Penal. Así lo dijo el ministro de Presidencia a mediados de este mes de enero.

El Gobierno ha hecho hincapié en que no se cambiará la ley sobre el aborto terapéutico; lo que se hará es crear un protocolo para saber aplicarla.

Esto ha generado un intenso intercambio de opiniones. Veamos qué dicen algunos actores:

En un artículo reciente sobre aborto terapéutico publicado en La Nación, el doctor Danilo Medina, jefe de Ginecología y Obstetricia del Hospital Calderón Guardia, señaló que como en nuestro caso se trata de una “ley vieja”, esta no contempla el uso de tecnología para conocer de antemano, por ejemplo, malformaciones en el feto para tomar previsiones.

El ginecobstetra considera como aborto terapéutico la interrupción del embarazo en caso de que el feto no tenga esperanza de vida al nacer, pero indica que la actual redacción del artículo del Código Penal no alcanza para estos casos. Según él deben considerarse.

En defensa del Código Penal tico y en contra de emitir una norma técnica que arroje luz sobre el procedimiento, encontramos a profesionales como el doctor Andrés Castillo, presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos. Para él, el artículo 121 es claro y no necesita más.

“En el artículo 121 lo que existe es el aborto impune. Son casos donde un médico o una enfermera tiene que hacer un aborto para salvar la vida de la madre. (...) No hace falta una norma terapéutica; el artículo es claro. Esa ley se ha venido aplicando en la atención médica”, argumenta Castillo en la mencionada publicación de este periódico.

Quien pone el dedo en la llaga con su opinión es el abogado penalista Federico Campos: “Los médicos pareciere que son temerosos de llevar a cabo abortos en esas claras circunstancias (las del artículo 121), entonces han sometido injustamente a mujeres a partos que no son viables”, explica.

El caso de ‘Aurora’, afectada por el código 121 sin norma técnica

La emisión de la norma técnica que se discute desde el 2015 tiene su origen en dos denuncias contra el Estado costarricense ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Dos mujeres acudieron ante esa instancia internacional al considerar que se les violó el derecho de recurrir al aborto terapéutico.

El caso más visible es el de Aurora, una mujer presuntamente afectada por la ambigüedad del artículo 121 del Código Penal.

Aurora es el seudónimo para proteger la identidad de ella, que a sus 32 años quedó embarazada y debió pasar meses con un feto deforme dentro de su útero. Su bebé tenía muerte segura apenas naciera.

Ella quiso que la CCSS le aplicara un aborto terapéutico en 2012, pero se lo negó. El 29 de diciembre de ese año, Aurora parió un cuerpo que vivió no más de cinco minutos.

“Él se estuvo ahogando en mi vientre por semanas, con los pulmones fuera del cuerpo, destripado por mis órganos”, relató Aurora en su momento. Su caso está actualmente en estudio en la CIDH en Washington DC, Estados Unidos. Ella aduce que al obligarla a parir, el Estado la conminó a sufrir graves afectaciones en su salud emocional.

Al este caso se sumó el de otra mujer conocida por las iniciales “A.N.”, quien al igual que a Aurora se le negó la posibilidad de interrumpir el embarazo en el 2008, y se le obligó a llevarlo hasta el final, pese a que los médicos habían determinado que el feto no tenía cerebro y moriría inmediatamente al nacer.

Jonathan Prendas y la discusión política actual

¿No sabés quién es Prendas?

Es un diputado de la Asamblea Legislativa de Costa Rica. Es uno de los legisladores del llamado bloque independiente Nueva República. Jon Prendas (como se llama él mismo en Twitter) dijo esto el lunes 28 de enero:

“No hay enfermedad provocada por el embarazo que demande la muerte de la madre”.

Jonathan Prendas, diputado de la Asamblea Nacional de Costa Rica en contra del aborto terapéutico. Foto: La Nación.

Según él, estas palabras las sacó del presidente del Colegio De Médicos y Cirujanos, Andrés Castillo, y Prendas las pronunció como argumento para que no se regule el artículo 121 del Código Penal, quizás restándole importancia a lo que grupos en pro de la norma técnica reclaman: más seguridad y salubridad para mujeres que cumplen los requisitos para someterse a un aborto terapéutico.

Ante los señalamientos de Prendas, el médico Andrés Castillo desmintió que él haya dicho eso.

“Yo le puedo decir que, absolutamente y categóricamente, niego que yo asesorara o dijera algo en ese sentido al señor Jonathan Prendas. Lo que yo dije, lo dijimos dentro de ese foro. Yo no soy asesor ni he sido asesor de ningún grupo parlamentario ni ningún otro grupo con otros intereses. Mi único interés es el bien de la población de Costa Rica como presidente del Colegio de Médicos”, de defendió Castillo.

La Asamblea Legislativa no se ha eximido del debate sobre una norma técnica para el aborto terapéutico. Prendas, sus compañeros del bloque y otros diputados abogan para que no se firme ninguna norma técnica sobre el aborto, y han presentando un proyecto de ley para proteger la vida del ‘no nacido’ desde la fecundación.

Para más detalles sobre los proyectos de estos diputados, podés leer este artículo: Con 27 votos a favor y 26 en contra, Asamblea aprueba moción contra aborto terapéutico

La frase de Prendas, además, fue desmentida en este artículo de La Nación por el médico Danilo Medina, del director de Ginecoobstetricia del Calderón Guardia:“Claro que existen enfermedades que la mujer tiene o condiciones que van a ser aumentadas por un embarazo”, explicó el médico. “La hipertensión en el embarazo es la que más mortalidad materna y perinatal ofrece en los países desarrollados”, enfatizó Medina.

Los vocablos emanados por la boca de Prendas también se abrieron camino en Twitter, pues el diputado lo compartió en su perfil, y el exministro de Educación y Planificación, Leonardo Garnier, así como un médico especialista tico, le respondieron esto:

¿Y entonces, qué pasará ahora?

Queda por verse si el Gobierno emitirá la norma técnica para regular el aborto terapéutico a más tardar el martes 31 de diciembre de este año, o si dejará pasar 2019 sin emitirla, dejando así la ley de 1970 tal cual está, sin tomar en cuenta medio siglo de cambios tecnológicos.