Por: Jairo Villegas S..   21 junio
Vista del gran canal de Venecia. Fotografía: Sharon Morua Méndez

Cada vez que se piensa en Italia, es inevitable visualizar los hermosos canales de Venecia, un sueño de lugar para muchos viajeros, que vale la pena visitar y disfrutar al máximo.

Pocas escenas se comparan a observar un hermoso atardecer en esas tierras o a dar un paseo por los canales.

No obstante, el centro histórico de esa ciudad, ubicada al noreste de Italia, no es lo único bello por conocer, sino que hay otros rincones maravillosos que lo dejarán con la boca abierta por la grata impresión.

Visitar Venecia es muy sencillo, sobre todo con los consejos de dos costarricenses que viven allá.

Ellas son Sharon Morua Méndez, quien desde hace casi cuatro años reside en ese lugar, así como Diana Yannarella, que tiene año y medio de vivir en esa región.

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Venecia es un archipiélago de 118 islas pequeñas unidas por más de 450 puentes. La ciudad vecina es Mestre, donde viven la mayoría de venecianos (unos 180.000 mientras que en la parte histórica habitan 54.000).

Tan solo se cruza el puente llamado La Libertad y se está en la zona turística.

Sobre los lugares imperdibles, Sharon enumera la Plaza San Marcos, que es la principal y se localiza en el centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Vista de la Plaza de San Marcos, en Venecia. Fotografía: Diana Yannarella
Durante las noches, la Plaza de San Marcos es uno de los mejores lugares de Venecia. Fotografía: Diana Yannarella

También dice que debe visitarse la momia de Santa Lucía, en la iglesia que lleva el mismo nombre y que está muy cerca de la estación del tren. De hecho, la terminal del ferrocarril también se llama Santa Lucía, y desde ahí se puede viajar o llegar a otras partes de Italia o, incluso, de Europa.

Dicho templo se localiza en la vía Dista di Espagna, apuntó Sharon.

Si usted decide armar el viaje por cuenta propia, Sharon le recomienda darse una vuelta por el barrio Cannaregio, pues ahí está lo que fue el ghetto, donde fueron obligados a permanecer los judíos. Además, es la zona que tiene los edificios más altos.

Este es el puente Rialto, el más famoso de Venecia. Fotografía: Sharon Morua Méndez
Sharon Morua Méndez en el Palacio Ducal de Venecia.

El puente más famoso es el llamado Rialto, mientras que un lugar esplendoroso por ver es el Palacio de Ducal.

“Vale la pena visitarlo porque es un museo hermoso. Ahí se puede ver cuando era elegido el duque y hay unos calabozos. En ese palacio está el puente de los suspiros, famoso porque era el último lugar en que los presos veían la luz del sol, pues los llevaban a los calabozos y la mayoría no salía de ahí. También deben ir al Campanile de San Marcos, que se sube en ascensor y se ve Venecia desde lo alto”, recomendó Sharon.

Hay un lugar que Sharon considera fascinante: la isla de Burano. Su mensaje a los ticos es que cuidado se confunden, porque también existe Murano, sitio para adquirir diversos productos de vidrio de la zona.

Para ella, Burano es muy pintoresco, por lo que las fotografías o videos serán impresionantes.

“Murano es representativo del vidrio, que es el más famoso, de mayor calidad y excelencia, y uno visita esa isla para conseguir un objeto auténtico. Burano es una visión más alegre, más bonita”.

Isla de Burano, en Venecia. Fotografía: Sharon Morua Méndez

Llegar a Burano es muy sencillo. Se debe tomar el vaporetto, que es como una especie de bus acuático. Para dicho destino, parte de la parada en Plaza de Roma.

“Hay otra isla que se llama Torcello, pero es atractiva para aquellas personas que quieran ver ruinas, que les guste ese tipo de turismo. En tiempos de guerra, cuando los bárbaros atacaban Venecia, las personas se iban a refugiar ahí”, detalló Sharon.

Por su parte, Diana tiene otro lugar favorito: Lido de Venecia, que es una barra de unos 12 kilómetros de largo, visitada por pocos turistas, por lo que es un sitio lleno de paz, libre del bullicio de la ciudad.

“Es una isla con una playa hermosa y muy tranquila. Para llegar, debes tomar un ferry que tarda alrededor de una hora", aseveró.

El lugar favorito de Diana Yannarella es Lido de Venecia, por sus playas tranquilas.

Esta costarricense opina que Venecia es muy seguro. “De igual manera, como en todos los lugares del mundo, siempre hay personas que hacen el mal y pueden aprovecharse de los turistas para obtener ganancia”.

Si usted llega a Venecia en avión, tome en consideración la forma de trasladarse desde el aeropuerto.

Sharon dice que el taxi es la peor de ellas, debido al alto costo económico, aunque el trayecto sea pequeño; menos de 10 kilómetros.

“Puede tomar el autobús que lo deja en Mestre (donde vive la mayoría de venecianos) o a laguna (la parte histórica). También hay como una especie de vaporetto más veloz que lo lleva a la parte histórica”, indicó.

Una lancha similar a esta es la que presta el servicio del aeropuerto de Venecia al centro. Fotografía: Sharon Morua Méndez

Sobre los traslados, el epicentro es Plaza de Roma, que es el último sitio de Venecia al que se puede llegar por tierra. Ahí está el puente La Libertad para empezar a disfrutar de las islas, pero además, es el lugar donde llegan diversos medios de transporte.

Para movilizarse por el canal mayor y llegar a otras zonas, se puede usar el vaporetto. Hay diferentes líneas, según el destino.

Sharon apuntó que el costo del tiquete por 24 horas (uso ilimitado) es de 25 euros (cerca de ¢17.000), aunque también hay tiquetes individuales que valen 7 euros (¢4.760) que le da derecho a utilizarlos durante 75 minutos.

“Para una persona con dificultades para caminar o con alguna discapacidad, lo mejor es llegar directo a Plaza de Roma, donde está la estación del tren”, señaló.

¿Y dar un paseo en góndola?

“Recomiendo que es mejor hacerlo en grupo, porque los costos se pueden dividir entre diversas personas. También que pregunten a varios gondoleros y hagan la comparación, porque algunos hacen precio y otros son bastante rígidos. Cobran entre 80 y 120 euros (¢54.400 y ¢81.600)”, externó Sharon.

Los paseos en góndola pueden costar entre ¢54.400 y ¢81.600. Fotografía: Diana Yannarella

Si va a armar su viaje a Venecia, tome en cuenta las sugerencias de Diana sobre la mejor y peor época para ir.

“Es más económico en otoño-invierno, entre setiembre y noviembre, aunque la mejor época para venir es en verano, porque puedes visitar sin problemas las islas y la playa, además, aprovechas para tomar una barca o góndola, aunque hace mucho calor”.

“A eso se le suma que la época más cara es el verano, que es junio, julio y agosto, porque todos salen a vacaciones. El peor momento para ir es en enero, febrero y marzo, porque uno se congela con el frío”, subrayó.

En cuanto al hospedaje, Sharon dice que hay bed and breakfast con precios de 20 euros (¢13.600) en adelante por noche, por persona, y que el mejor sitio para quedarse es en Mestre (donde vive la mayoría de la población), pues es más económico que la zona histórica.

“Hay un evento muy lindo que se llama El Redentor, que se celebra en Venecia el tercer domingo de julio de cada año, con fuegos artificiales durante la noche. Además, hacen un puente flotante que une la Plaza de San Marco con la Giudecca (otras islas). Es hermoso, es de no perderse. Solo es una noche”, expresó Sharon.

Este puente se ubica en Torcello, Venecia.

Dice esta tica que en muchas ocasiones es mejor hablar en español y no en inglés, pues los italianos tienen mucha facilidad para comprender nuestro idioma.

Con respecto a la comida, quien vaya a Venecia debe saborear un tramezzini, que es típico de ese lugar. Es un pancito cuadrado relleno con atún, cangrejo, prosciutto o ingredientes vegetarianos.

Sharon apunta que en la parte histórica, por lo general, no cocinan personas originarias de Venecia, por lo que no es muy recomendable comer ahí, si lo que desea es saborear los platillos típicos.

Agrega que hay pizzerías a buenos precios, así como restaurantes deliciosos que son muy costosos.

Un último consejo: si planea llegar a Venecia desde otra zona de Italia, por ejemplo Roma, Florencia o Milán, debe comprar el tiquete del tren con suficiente anticipación, en el sitio web de los ferrocarriles italianos. Recuerde que conforme se acerca el día de su viaje, el valor del tiquete sube.

Diana y Sharon consideran que es un lugar muy placentero, así que cualquiera estará a gusto. ¿Se le antoja? Lo invito a ver las siguientes fotografías de Venecia.

Vista desde el puente de los suspiros, en Venecia. Fotografía: Sharon Morua Méndez
Sharon Morua Méndez en Torcello, Venecia.
La costarricense Sharon Morua Méndez vive en Venecia desde hace casi cuatro años.
Sharon Morua Méndez en el canal grande, de Venecia.
A la isla de Burano se llega en vaporetto, desde Plaza de Roma, en Venecia. Fotografía: Sharon Morua Méndez
Burano, Venecia. Fotografía: Sharon Morua Méndez
La tica Sharon Morua Méndez en Burano, Venecia.
La costarricense Sharon Morua Méndez en los montes Dolomitas, en Venecia.
Estos son los montes Dolomitas, en Venecia. Fotografía: Sharon Morua Méndez
Los montes Dolomitas en invierno. Fotografía: Sharon Morua Méndez
Los paseos en góndola pueden costar entre ¢54.400 y ¢81.600. Fotografía: Diana Yannarella
La tica Diana Yannarella con sus hijos Abdiel y Anielka Piedra Yannarella, en Burano, Venecia.
Isla de Burano, en Venecia. Fotografía: Diana Yannarella

Venecia, Italia.