Jairo Villegas S..   2 septiembre
Desde que salió del colegio, María Ligia Sánchez Vega trabaja en aviación.

María Ligia Sánchez Vega se involucró en el mundo de la aviación apenas acabó la secundaria.

Inició como oficial de seguridad en una empresa que le daba servicio a la aerolínea Taca, hoy parte de Avianca. Aunque apenas estuvo cinco meses en ese labor, ese tiempo fue suficiente para darse cuenta que el tema aeronáutico se convirtió en su “vicio”.

“Mi objetivo era trabajar en el counter (ventanilla donde atienden a los pasajeros en el aeropuerto), y después del puesto en seguridad me pasé como agente de servicio al pasajero y ahí empecé a amar la aviación, que es como un vicio, porque no se puede dejar”, contó.

La ciudad de Dubái. Fotografía: María Ligia Sánchez Vega

En el counter de Taca trabajó por dos años, pero ahí se incrementaron sus deseos de aprender más, sobre todo al ver a los despachadores de vuelo.

¿Quiénes son ellos? Son como pilotos en tierra, pues definen la ruta que debe seguir la aeronave, tomando en consideración las condiciones climáticas, peso, balance, cálculos de despegue y aterrizaje. En zonas más complicadas, también basan las rutas evadiendo lugares con conflictos armados.

Por eso, María Ligia, quien hoy tiene 32 años, estudió la carrera de Despacho de vuelos en el Instituto de Formación Aeronáutica en Pavas, mientras trabajaba y cursaba estudios universitarios en Administración de Empresas.

“Me dividía entre trabajar, ir a clases a la universidad e ir al Aeropuerto Tobías Bolaños a estudiar la otra carrera. Tenía que partirme en mil partes, pero a base de esfuerzo lo logré”, resaltó esta joven nacida en Alajuela, pero quien en Costa Rica vivía en San Francisco de Heredia.

La tica María Ligia Sánchez Vega en un paseo por el desierto en Dubái.

Al finalizar sus estudios, tuvo un nuevo puesto, esta vez en el área de despacho de vuelos. Ahí permaneció durante seis años, hasta el 2013, cuando fue despedida debido a un amplio recorte de la aerolínea.

Año y medio después, Avianca la volvió a reclutar. Regresó, pero para ese momento sus sueños volaban más a prisa. Cualquiera se hubiera conformado, pero María Ligia siempre estuvo pendiente de encontrar una opción laboral fuera de Costa Rica.

Aplicó para ser despachadora de vuelo en la aerolínea Emirates, con sede en Dubái, uno de los siete emiratos que integran Emiratos Árabes Unidos.

María Ligia Sánchez Vega trabaja cuatro días y tiene libres otros cuatro días.

No fue fácil. Para el puesto había más de 600 interesados de todo el mundo, pero esta costarricense fue la elegida, luego de superar diversas pruebas para demostrar su capacidad. Lleva cuatro años en ese lugar.

“Buscaba todos los días en las páginas de las aerolíneas, sabía que algún día iba a encontrar algo para mí. Si estuviera en Costa Rica en una empresa que anda mal, estaría adelantando camino para aplicar en el extranjero”.

“Siempre habrá un miedo, a qué me voy, pero la carga se va acomodando en el camino. Extraño mi país y familia, pero gracias a Dios es una oportunidad que se me dio”, indica.

Dice que rápidamente se adaptó a Dubái.

“Trabajar aquí es muy diferente. Lo primero, hay que adaptarse a que el fin de semana es viernes y sábado y no sábado y domingo. Es un país donde se pueden hacer muchas cosas, porque está adaptado para los expatriados de todas las nacionalidades”.

Otro imperdible en este emirato es el Dubái Frame. Fotografía: María Ligia Sánchez Vega

El horario de María Ligia es de cuatro días con turnos de 12 horas en cada uno, y luego cuatro días libres.

Tiene derecho, en total, a 34 días de vacaciones al año, más los feriados. Por eso, ella puede venir a Costa Rica dos veces al año.

Esta compatriota ha notado “un poquito” el machismo, pero no por parte de los árabes, sino de personas de otras nacionalidades. Ello lo resolvió de forma sencilla: aprendió a defenderse cuando un hombre no quiere hacer alguna diligencia que ella solicita solo por el hecho de ser mujer.

“En cuanto a la vestimenta, lo veo normal, como me vestiría en Costa Rica. No tengo ningún problema siempre y cuando uno no se pase de la raya. En un país que solo tiene verano e invierno, y que en verano la temperatura llega a 45 grados, es inevitable andar alguna blusa de tirantes y short”, aseveró.

La ciudad de Dubái. Fotografía: María Ligia Sánchez Vega

Hablando del verano, María Ligia cruza los dedos para que setiembre acabe rápido, pues así las temperaturas disminuyen.

“Es insoportable. Cuando la temperatura pasa los 40 grados incluso el mismo apartamento se siente muy caliente y hay que vivir con aire acondicionado entre mayo y finales de setiembre, a toda hora. Las actividades al aire libre no se pueden realizar”.

“En cambio, en el invierno el clima es delicioso, es como estar en Costa Rica en diciembre, con aires navideños”.

Algo de lo que extraña María Ligia es la lluvia, un buen aguacero como en nuestro país, ojalá en la mañana.

La comida no ha sido un reto, pues “todo es delicioso”. Ella opta por comer saludable, con bastante ensalada y vegetales.

“El cerdo está prohibido, aunque hay uno o dos supermercados donde se puede comprar si no eres musulmán, yo no he comido aquí. Me doy mis gustos de probar diferentes tipos de comida, se come muy bien y siempre hay descuentos en restaurantes o cuando se ordena a domicilio. La comida árabe es muy rica”, resaltó.

En sus días libres, María Ligia realiza las compras, va a uno de los malles que pasan con aire acondicionado o aprovecha para visitar algún país cercano o de Europa.

Este es el aeropuerto de Dubái, donde trabaja la tica María Ligia Sánchez Vega. Fotografía: Cortesía

En invierno, como la temperatura es más agradable, disfruta de ir al desierto a ver el atardecer o reunirse con alguna amistad costarricense, porque sí, en Dubai hay más de 100 ticos.

Para los aventureros que quieran visitar Dubái, María Ligia les da algunas sugerencias:

1-No es necesaria la visa, por lo que el ingreso es sencillo.

2-Debe considerar quedarse al menos una semana, más los días que tardará en llegar desde Costa Rica.

3-De octubre a mayo es la mejor época para venir. De junio a setiembre la temperatura es muy elevada.

4-Es un país muy seguro, pues los delitos son penados con mucha severidad.

5-Hay cero tolerancia al alcohol, pero en los hoteles lo ofrecen a los turistas sin que esto sea un delito.

Este es el edificio de la Ópera de Dubái. Fotografía: María Ligia Sánchez Vega
Uno de los centros comerciales de Dubái. Fotografía: María Ligia Sánchez Vega

6-Los visitantes pueden definir el presupuesto de viaje averiguando los precios de las atracciones por Internet. Tome en cuenta que es un lugar caro.

7-Trasladarse por Dubai es sencillo, por su buen sistema de metro.

8-Hay muchas actividades para hacer, como paseo en globo, ir al Dubái Mall, ir al Centro de Caída Libre (Skydive Dubai), conocer la fuente de Dubái, subir al rascacielos Burj Khalifa y disfrutar de las Islas Palm, entre otros.

Mapa de Dubai.

Datos de Dubái

País al que pertenece: Emiratos Árabes Unidos

Población de Dubái: 3,1 millones de habitantes (2 millones menos que Costa Rica)

Extensión territorial de Dubái: 4.114 kilómetros cuadrados (12,4 veces más pequeño que Costa Rica)

Moneda: Dírham (1 dírham equivale a ¢154,7)

Visa: No es necesaria para los costarricenses

El Grand Bur Dubái Masjid. Fotografía: María Ligia Sánchez Vega
Uno de los atractivos de Dubái es el Burj Al Alab. Fotografía: María Ligia Sánchez Vega
Aeropuerto de Dubái. Fotografía: María Ligia Sánchez Vega

Esta es la quincuagécima novena historia sobre costarricenses que dejaron su país por diferentes circunstancias, se adaptaron a otra tierra, pero guardan el cariño por sus raíces.

Todas mis notas de Ticos lejos del hogar y viajes en este enlace.