Crónica de los mercados

Crónica de los mercados: La caja en el garaje

De un tiempo para acá cuestiono con más severidad el sentido y la extraña fuerza que nos empuja a llenarnos de tantas posesiones y chucherías, muchas de ellas inútiles.

Me resisto a desear y a recibir abundancia dentro del paquete de buenas intenciones que suele acompañar el inicio de un nuevo año. No es que sea mal agradecido, ni quiero que suene a pedantería. Es que de un tiempo para acá cuestiono con más severidad el sentido y la extraña fuerza que nos empuja a llenarnos de tantas posesiones y chucherías, muchas de ellas inútiles. ¡Con qué facilidad podemos atiborrar nuestras vidas de chunches!








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