Alberto Gatgens.   25 febrero

En el mercado hay muchas marcas y calidades. Además, están las dos opciones que siempre representan un dilema si uno está empezando en el mundo del asado: ¿gas o carbón? Comprar una parrilla es una decisión que nos acompañará durante varios años o décadas. Que nos dure años o décadas dependerá de la calidad de los materiales y de la satisfacción que de ella consigamos.

No se trata –aunque tener el presupuesto holgado ayuda– de comprar la más cara o más grande. No es un concurso de egos. Se trata de buscar la mejor relación precio-calidad-mis gustos y necesidades.

No es un dilema menor. Pero puede encontrar una respuesta si analiza y responde con sinceridad algunas preguntas básicas: ¿le da pereza encender el carbón? ¿cuánto tiempo dispone a la semana para su asado? ¿se afana en la limpieza y no dejará sucia su parrilla por pereza? ¿le tiene miedo a cocinar con gas? ¿puede vivir sin el sabor a carbón en algunos de los productos?

Las respuestas sinceras que dé a las anteriores preguntas facilitará mucho el proceso de compra, como lo indica en este video Natasha Loew, representante oficial de la prestigiosa marca de parrillas Weber en nuestro país.

Natasha nos da algunos consejos para elegir una parrilla de buena calidad –en tanto sus materiales–, como la que mejor se adapte a nuestras necesidades y gustos.

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