Cambio educativo

El ánimo de quienes educan

El estado de ánimo de quienes educan es crucial para definir el éxito o fracaso en los procesos de aprendizaje en las aulas. Enseñar sin alegría es una pérdida de tiempo; pero el desánimo no solo es culpa del docente.

Educar debe ser sinónimo de motivar, comunicar y crear vínculos de confianza entre profesores y estudiantes para que el entorno sea favorable al intercambio de saberes, ideas y opiniones. Sin embargo, esa tarea no es sencilla cuando el entorno y las emociones juegan en contra del docente.








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