Daniel Jiménez. 21 abril

Para Saprissa, la cuadrangular no podría iniciar de mejor manera: clásico nacional en el Morera Soto. El club llega en un una buena curva de rendimiento y lo último que hay en la retina es una superioridad del banquillo morado sobre el manudo en la fase regular.

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Vladimir Quesada dijo este viernes, en conferencia de prensa, que la motivación en estos partidos está de más y que los jugadores están deseando el pitazo inicial, pero... ¿cómo se gana un clásico?

Si bien en ambas planillas hay buenos jugadores y algunos con una riqueza técnica mayor que otros, las dos principales claves son: correr más que el rival y contener las emociones.

El equipo que más desgaste acumule en el partido corriendo y con mayor rapidez regrese al bloque defensivo, no me cabe la menor duda, saldrá victorioso.

Además, el plantel que salga con sangre fría y exponga inteligencia emocional en cada acción se verá beneficiado y sacará ventaja.

La disposición táctica de cada futbolista está de más, la calidad o ser mejor en el uno contra uno es un tema aparte. Además, que los entrenadores elijan su mejor once, pero todo eso ya se sabe y dudo que a esta altura, tanto Vladimir como Nicolás dos Santos, no lo hagan.

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Pero me queda la duda de cuál equipo estará más dispuesto a poner su estado de forma a disposición. ¿Cuál será el jugador que más kilómetros recorra sobre el césped? ¿El que de manera más inteligente controló sus emociones?

Esos dos aspectos son claves a la hora de tomar decisiones en el campo, máxime cuando un partido se juega a revoluciones tan altas.

Para todo eso se educa al futbolista, todos esos aspectos se entrenan, pero ¿cuál los practicará más? ¿Saprissa o Alajuelense?

Este clásico marcará el rumbo de la cuadrangular, el Monstruo podría iniciar con el pie derecho o bien la Liga. Eso sí, de herir al León será un golpe doble, pues está en su guarida.

El juego se iniciará a las 5:05 p. m. y son 90 minutos en los que se juega más que el honor (otra frase trillada), pero al final veremos cuán sudados salen los vencedores si es que los hay.