Mónica Morales.   20 julio, 2020
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Las largas jornadas de teletrabajo que se dan a raíz de la pandemia del COVID-19, así como las profesiones y ocupaciones que impliquen posiciones estáticas prolongadas (ya sea de pie o sentados), unido al sedentarismo pueden favorecer la aparición de várices o mala circulación, así como síntomas precoces de la enfermedad venosa.

Este padecimiento comienza con síntomas como dolor, pesadez, adormecimiento en miembros inferiores, dificultad para estar de pie por más de 15 o 20 minutos e incluso aparición de arañitas vasculares en piernas y pies.

Factores de riesgo y recomendaciones

Entre los factores de riesgo de la enfermedad venosa se encuentran el sobrepeso, la obesidad, el sedentarismo, el fumado, los antecedentes patológicos familiares, los problemas de coagulación, el encamamiento prolongado, el embarazo, la edad (a mayor edad mayor riesgo) y es más frecuente en mujeres, sin embargo, los hombres también padecen esta patología

Para tratar de evitar la aparición de la enfermedad venosa es importante hacer actividad física; por ejemplo, caminar dentro de la casa mejora la circulación. También se recomienda mantener una buena hidratación y humectación de la piel, utilizar medias de compresión de forma preventiva, la elevación de las piernas para ayudar con el retorno venoso y la alimentación saludable.

Medias de compresión: un alivio para las piernas

Una opción para aliviar las molestias son las medias de compresión, las cuales reducen el dolor, la pesadez y la inflamación, además de que previenne la aparición de arañitas y la evolución de la enfermedad venosa.

Estas medias medicadas generan una compresión gradual terapéutica y confortable que hace que mejore la circulación.

Las medias de compresión poseen tanto una función preventiva como terapéutica lo que quiere decir que las debemos de usar antes durante y después del diagnóstico de enfermedad venosa ya que se trata de una patología crónica. En la fase preventiva brinda confort y alivio de los primeros síntomas y en la fase más avanzada es un excelente tratamiento coadyuvante de la insuficiencia venosa crónica por lo que debe de ser recomendada por un especialista en el área.

En el caso de los adultos mayores, el uso de medias de compresión debe contar con recomendación médica, pues la piel es mucho más sensible y se debe valorar si tienen otros padecimientos como, por ejemplo, neuropatía periférica en caso de que tengan antecedentes patológicos personales de Diabetes Mellitus.

Fuente: Dra. Nancy Salazar, Coordinadora Médica de Centroamérica y Caribe de Soluciones Médicas, de Essity.