La banda española inició su concierto a las 8 p. m.

Por: Alessandro Solís Lerici 20 marzo, 2013

San José (Redacción). Cientos de personas se adueñaron, por una noche, del estadio Ricardo Saprissa, en Tibás, para recibir con brazos y mente abiertos a la banda española Ska-P , que ha inyectado su medicina en cada uno de los fanáticos que se congregaron en el recinto.

En punto a las 8 p. m. de este 20 de marzo, luego de las presentaciones de las bandas costarricenses Un Rojo y La Milxia, Pulpul, el cantante del grupo español, tomó el micrófono y anunció dos noticias, una buena y una mala.

La mala era que Pipi, el showman de Ska-P que siempre hace estragos en el escenario, y segundas voces, no podía estar presente por un malestar estomacal. La buena era que de todas formas iban a dar el concierto.

Empezaron con un ska instrumental que puso el ambiente a calentar, justo antes de que sonara A la mierda, un himno con el que el estadio se cobijó de gritos y felicidad.

Siempre consecuente con su discurso anticapitalista, Ska-P amenizó entre canciones con discursos sobre la iglesia católica, el racismo, el facismo y hasta sobre Laura Chinchilla,la presidente de Costa Rica.

Hasta el momento, la agrupación ha disparado clásicos de su discografía, como Niño soldado y Crimen sollicitationis, además de canciones de su nuevo disco,como Se acabó.

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