1 julio, 2011
 El restaurante Ferroviario 1857 cuenta con varias antiguedades que ayudan recrear el ambiente de un vagón de tren del siglo XIX. Ferroviario 1857/LNÚnico.
El restaurante Ferroviario 1857 cuenta con varias antiguedades que ayudan recrear el ambiente de un vagón de tren del siglo XIX. Ferroviario 1857/LNÚnico.

Inspirado en un vagón comedor de los ferrocarriles del siglo XIX, el restaurante Ferroviario 1857 es una parada obligatoria para todo aquel que disfrute de las carnes.

Ubicado en el Mall Paseo de las Flores, en Heredia –en la entrada que asemeja el Fortín–, el restaurante ofrece la mejor variedad de cortes internacionales, parrilladas y churrascos, desde ¢7.000 en adelante.

La especialidad son los platos preparados a la parrilla y servidos en pequeñas parrillas de carbón en su mesa, únicas en el país y que mantienen las comidas frescas a los clientes.

“Nosotros te servimos la carne en pequeñas parrillas ubicadas en el centro de la mesa, con su respectivo utensilio de carbón. A veces la gente pide dos tipos de carne y lo que hace es compartirla, entonces estos aparatos le mantiene la comida caliente”, indicó Marta Garrido, propietaria.

El lugar tiene cerca de 60 vinos diferentes, una amplia gama de cervezas nacionales e internacionales, así como refrescos naturales, así como los infaltables cocteles.

Vagón. Más allá de su sabroso menú, Ferroviario 1857 ofrece una temática única en nuestro país, pues asemeja el interior de un vagón de tren.

El lugar cuenta con una colección de antiguedades, entre ellos, radios, cámaras, vajillas, cajas fuertes, lámparas y hasta una campana de una locomotora real; además todos los meseros visten traje de maquinistas.

Los jueves y los viernes el restaurante tiene el espacio reservado para música en vivo jazz y trova.

Ferroviario 1857 abre todos los días de 12 a 11 p. m.; los fines de semana se extiende hasta la medianoche. Reservaciones al 2237-3281.