14 agosto, 2010

Ciudad de México (DPA). Unos 6.300 fanáticos de la computación están reunidos en Ciudad de México celebrando una de las mayores LAN- Party (fiestas tecnológicas) del mundo, el Campus Party México, que culmina este domingo.

En una superficie de 32.000 metros cuadrados, los fanáticos de la tecnología pudieron intercambiar experiencias y asistir a conferencias de expertos. Según el organizador español, Campus-Party, lo más importante es la diversión.

Uno de los fundadores de Apple, Stephen Wozniak, invitado estrella del evento, ve en esta combinación de diversión y trabajo la clave del éxito: "Piensa en algo que te divertiría a tí o a tus amigos y hazlo", aconsejó a los asistentes.

Según "Woz", como lo llaman sus fans, se pueden hacer realidad las propias ideas con poco dinero. Según dijo, eso es lo que espera también el gobierno mexicano, por lo que apoya el evento.

Muchas de los ingenieros de la nueva generación que asisten a la Campus-Party sueñan con subir alguna vez al escenario con su ídolo. "Queremos darles la oportunidad", afirmó el director del evento, Aítor Marin, a dpa. "En Europa, la gente joven interesada en la tecnología suele tenerlo más fácil a la hora de formarse y encontrar un trabajo".

Por eso, cree que la juventud en Latinoamérica está más hambrienta que la europea. Por eso las LAN-Party tienen tanto éxito. Campus- Party realiza fiestas similares en España, Colombia y Brasil.

"De cierta forma prestamos con ello un servicio a la democratización de la técnica", dijo Marin. Según datos oficiales, sólo un tercio de la población mexicana tiene acceso a Internet.

Si bien con una entrada a un precio de unos 75 dólares por toda la semana el evento no arroja ganancias, también es cierto que detrás de estas fiestas que se realizan en España y Latinoamérica hay un consorcio de empresas tecnológicas que esperan encontrar nuevas generaciones de innovadores.

Sin embargo, en México todo fue una fiesta: alrededor de 2.000 "geeks", por ejemplo, formaron fila durante dos horas para obtener un autógrafo de Wozniak su gurú.