14 junio, 2010
El parque Juan Santamaría es punto de referencia del cantón central de Alajuela, el cual tiene 9.753 kilómetros cuadrados de extensión . Archivo

Las “interferencias políticas” son la queja reiterada de la alcaldesa de Alajuela, Joyce Zürcher, quien dirige la segunda municipalidad del país en tamaño y en asignación de recursos.

Para el 2010, la Contraloría General de la República le aprobó a esta corporación un presupuesto por ¢11.117,4 millones.

Ni por un momento, Zürcher dudó en señalar al factor político como causante de que la gestión que inició en el 2007 no haya sido más exitosa o menos atribulada.

“Más que la administración (el problema) es la interferencia política de (agentes) externos y del Concejo.

“Además, muy a menudo los nombramientos que uno hereda son políticos, la gente de administración que trabaja con uno obedece a designios de otros. Empiezan a darse todas estas manipulaciones dentro de la administración”, se quejó la alcaldesa.

A diferencia de municipios pequeños, aquí la queja no es falta de personal, sino más bien la falta de claridad en las funciones.

“Tenemos gente que no hace nada, no sabemos ni dónde ponerlos, ni de florero”, manifestó .

Meses atrás, Zürcher tuvo conflictos con miembros del Concejo, empresas locales y vecinos.

Además, enfrenta un procedimiento de cancelación de credenciales tras una denuncia que presentó un ciudadano porque ella no residía en el cantón. El caso se encuentra en suspenso en el Tribunal Supremo de Elecciones por una acción de inconstitucionalidad.

A pesar de los conflictos, dice sentirse “medianamente satisfecha” con su labor de tres años. Afirma que “puso orden”, creó una unidad de gestión vial, trabaja en la informatización del municipio y cree dejar claro el objetivo de ir hacia un “desarrollo sostenible”.

Para el proceso electoral que se avecina recomienda buscar un alcalde cuyo nombramiento “provenga del pueblo y no sea impuesto por los grupos de poder de un partido”. Y si eso es inevitable, aconseja que igualmente debe involucrarse con la comunidad.

“Se necesita un alcalde independiente, probo, a prueba de bala, comprometido con su comunidad y el desarrollo sostenible y que sepa administrar”, dijo Zürcher.