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Expresidente filipino Joseph Estrada tendría días de libertad contados tras presentarse cargos en su contra

Manila. Al expresidente de Filipinas Joseph Estrada podrían quedarle días contados de libertad, después de que el Defensor del Pueblo presentase hoy cargos criminales en su contra ante el Tribunal Anticorrupción.

El Defensor del Pueblo, Aniano Desierto, que ha dirigido la investigación, anunció hoy sus conclusiones y, entre otros delitos, acusó formalmente al expresidente de saquear las arcas públicas, que en Filipinas se castiga hasta con la pena de muerte.

Según Desierto, Estrada acumuló de forma ilegal y mediante actos proyectados a enriquecerse una fortuna de 4.098 millones de pesos (unos 83 millones de dólares).

El Defensor del Pueblo también presentó cargos contra su esposa, Luisa Ejército Estrada, candidata a senadora en las elecciones legislativas del próximo mes de mayo; su primogénito, José; y otros antiguos colaboradores, entre ellos Atong Ang, su socio en el negocio del juego ilegal que le llevó a perder el poder.

El exjefe del Estado también está acusado de intimidar al presidente de la Comisión de Valores para manipular el mercado, perjurio en su declaración del patrimonio, soborno, abuso de poder, recibir comisiones de empresas y del juego ilegal, y utilizar un nombre falso para abrir cuentas bancarias.

Una vez hecha pública la investigación y presentar los cargos criminales, el Tribunal Anticorrupción ha tomado las riendas del caso y ahora deberá decidir si emite una orden de detención contra el exmandatario.

De momento, el presidente de este tribunal, Francis Garchitorena, dijo hoy que "nuestro procedimiento no el arresto inmediato" y añadió que "no emitirá la orden de detención hasta que haya realizado un estudio exhaustivo de las evidencias remitidas".

La presentación de los cargos criminales se produce un día después de que el Tribunal Supremo del país rechazara un segundo recurso de Estrada contra la legitimidad del Gobierno de la presidenta, Gloria Macapagal Arroyo.

Macapagal Arroyo accedió al poder el pasado 20 de enero en medio de una revuelta popular pacífica y después de que la mayoría de los ministros y fuerzas de seguridad abandonaran a Estrada, que estaba siendo juzgado por corrupción en el Senado.

En el momento en el que el antiguo actor de cine abandonó el palacio presidencial, según sus palabras, "para evitar un baño de sangre, pero sin renunciar a su cargo", el Defensor del Pueblo inició la investigación tras la presentación de decenas de denuncias contra el exmandatario.

Desierto se dirigió hoy al Tribunal Anticorrupción para presentar los cargos escoltado por un convoy de diez vehículos, algunos de ellos con agentes de seguridad.

Tras explicar que había encontrado "pruebas criminales" que demuestran que Estrada había saqueado de las arcas del Estado, concedió bajo una resolución la inmunidad a Luis Singson.

Singson, gobernador de la provincia de Ilocos del Sur y antiguo amigo de Estrada, fue quien denunció en octubre del 2000 que el entonces presidente había cobrado millones de dólares procedentes de un juego ilegal conocido en Filipinas como "jueteng".

Aunque se sospecha que ambos fueron socios en aquel negocio ilegal, el Defensor del Pueblo consideró hoy que "sin Singson el Estado habría tenido serias dificultades para probar ante los tribunales muchos de los crímenes atribuidos a Estrada".

Tras hacer pública la presentación de cargos, la Oficina de Inmigración puso en marcha un dispositivo especial de seguridad en los aeropuertos internacionales del país para evitar una posible fuga del expresidente.

"Consternado por la decisión", según sus propias palabras, Erap, como se conoce popularmente a Estrada, insistió hoy durante una entrevista a una emisora local que "el Gobierno está loco, porque antes me había ofrecido el exilio y lo rechacé".

Desde hace meses, una celda de la prisión de alta seguridad de Quezon City, en las cercanías de Manila, espera la llegada de quien fuera el presidente más votado en unas elecciones democráticas en Filipinas.

Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Nacion.com Fuente: agencias.