“Faltan cinco días para que la nueva teleserie La Pensión abra sus puertas en canal 7”. Así anunciaba este diario en abril de 1999 el arranque de un programa de comedia que hoy está a punto de estrenar su décima temporada.
La Pensión , creada por el cineasta Óscar Castillo y patrimonio de Producciones La Zaranda, a lo largo de casi una década ha sorteado obstáculos y derribado los malos augurios para lograr, con un rating sostenido de audiencia, ratificarse como la serie de ficción más longeva con sello “hecho en Costa Rica”.
Las historias de doña Tere (encarnada por la experimentada actriz Eugenia Fuscaldo) y sus muy variopintos inquilinos, han calado en el gusto del público costarricense que, viernes a viernes, enciende la televisión para compartir con ellos sus dichas y desventuras.
Del elenco original solo quedan Fuscaldo, Manolo Ruiz (Paco) y Rodolfo Araya (don Pedro), a quienes luego se unió el talento de Marcela Ugalde (Catalina), Carlos Alvarado (Camacho), Alejandra Portillo (Azucena) y el de los recordados César Meléndez (Ricky) y Eloy Mora (Eddie), dos de los personajes que abandonaron la serie pero que dejaron huella en la casa más famosa de Tiquicia.
En la actualidad, también participan Cecilia García (Susana, madre de Catalina), Rebeca Alemán (Paulina, “la chica fresita”), Pablo Rodríguez (Joaquín) y, como invitada especial, la actriz Ana Poltronieri en su papel de la tía Etelgive.
En esta nueva temporada, con la cual se suman ya más de 400 episodios filmados, sigue en el banquillo de director Eduardo Ceregatti (presente desde la primera temporada), quien asume el reto de mantener el interés del público por la teleserie con el apoyo del equipo de guionistas, coordinado desde sus inicios por Wálter Campos.
Nuevo aire
Reinventarse y readaptarse. Esa es la fórmula que, según Ceregatti, permite a La Pensión gozar de muy buena salud. La idea es lograr mantener la serie siempre fresca, que no se vuelva aburrida y vigilar con celo que el pasar del tiempo y el desarrollo de las historias no arriesgue la identidad de los personajes.
Por eso, cada tres meses los guionistas deben replantearse el futuro de los pensionarios y las situaciones a que estos deberán enfrentarse, procurando que exista en ellos una evolución natural y así lograr mantener su esencia.
De esto puede dar fe Rodolfo Araya, quien encarna el personaje del famoso cascarrabias de don Pedro. Araya resalta el hecho de que filmar un capítulo por semana durante diez años equivale a estrenar una obra de teatro cada ocho días. Este trajín les ha dado una gran “cancha”, aplomo y seguridad en la actuación y, en su caso, una gran compenetración con don Pedro. “El personaje va cada vez siendo más parte de vos”, asegura con un tono afable, por cierto muy distinto al del personaje que representa.
Igual ha sucedido con doña Tere, quien pasó de ser una mujer malhumorada y sumamente tacaña, a otra no tan preocupada por las finanzas, más tierna y condescendiente, aunque siempre deba asumir el papel de árbitro de la casa para que no se le arme una trifulca.
O Paco, quien, a pesar de todos sus defectos logró vender la imagen de un padre responsable que vela por el bienestar de sus hijos. Sobre Paco, Manolo Ruiz dice que se ha convertido en la mascota del programa, pues se ganó el aprecio del público y es el tipo de personaje que “todo el mundo quiere abrazar”.
En el guion de La Pensión, la publicidad también juega su papel. Por ejemplo, el propio Paco pasó de ser chofer de una línea de autobuses y de turismo, a empleado de una importadora de electrodomésticos, que en realidad es patrocinadora del espacio.
Igual sucede con el abastecedor El Potro Salvaje, donde cada escena sirve invariablemente para promocionar productos de firmas patrocinadores de la serie, todo esto en medio de los enredos y pleitos de Camacho y Catalina.
Estas estrategias publicitarias, que a su vez sostienen los altos costos de producción de un programa de esta naturaleza, han generado algunas críticas, pero no tantas como para alejar de la pantalla a la fiel teleaudiencia de La Pensión.
De ahí que el estreno del décimo año de La Pensión, este viernes a las 8:30 p.m. por canal 7, sea un hecho notable en la historia de la televisión costarricense.
Allí estarán don Pedro, Paco, Azucena, Catalina, Camacho, Paulina y, por supuesto, doña Tere, con su acostumbrado:
“¡Ay, a mí me va dar algo!”. Algo que miles de costarricenses definitivamente no querrán perderse.