Nació
1931
Profesión:
médico
Nacionalidad:
costarricense
La labor investigativa llevada a cabo por este eminente médico costarricense en el ámbito de su especialización (la hematología) ha merecido el reconocimiento internacional y ha colocado a la ciencia de nuestro país en los primeros planos del avance científico mundial. Es el creador del primer laboratorio de hematología de Costa Rica, y el fundador de la Sociedad Costarricense de Hematología y de la Sociedad Costarricense de Hemofilia. A él, y al doctor German Sáenz (del Laboratorio Clínico Saénz Renauld) se debe el descubrimiento de un elemento sanguíneo, al que denominaron Kubukuki. Por todo ello y por su constante y positiva dedicación a la enseñanza superior de la hematología, se le considera el maestro de la hematología clínica costarricense.
La Asociación Mexicana para el Estudio de la Hematología dio el nombre de Jorge Elizondo Cerdas a la Conferencia Anual Nominativa (actividad de altos vuelos académicos que premia a los hematólogos latinoamericanos destacados en la investigación y la docencia) celebrada durante la XXXVIII Jornada de la AMEH en la Ciudad de León, Guanajuato, en abril de 1997.
Nació en Heredia. Estudió en la escuela Cleto González Víquez y en la Escuela Normal. Obtuvo el bachillerato en 1948. En el año siguiente viajó a México; cursó Medicina en la Universidad Autónoma de 1949 a 1956. Graduado en 1956 regresó a Costa Rica, hizo el internado y retornó a México con el fin de especializarse en medicina interna y hematología, en el Instituto Nacional de las Enfermedades de Nutrición; fue el primer extranjero escogido para seguir el curso formal dirigido por el doctor Luis Sánchez Medal.
De nuevo en nuestro país desde 1960, creó en el Hospital San Juan de Dios el primer servicio de Hematología, coordinó el Programa de Posgrado de Médicos Hematólogos, y bajo su auspicio se realizaron los primeros estudios en hemoglobinas anormales, el manejo sistemático de los pacientes hemofílicos con anemias nutricionales y el primer trasplante de Médula ósea en adultos. Muchas de sus actividades académicas y científicas son producto de su imparcial percepción del trabajo en equipo, en especial con los microbiólogos hematólogos, para un enfoque multidisciplinario de la enfermedad hematológica.
Ha realizado casi un centenar de publicaciones, entre ellas un valioso libro de Hematología básica y una Historia del Hospital San Juan de Dios. Además, participó en la redacción de la Enciclopedia Iberoamericana de Hematología.
Miembro del Consejo Directivo del CONICIT en el período 1986-1990, en 1987 fue escogido por la Agrupación Mexicana para el Estudio de la Hematología para dictar la conferencia nominativa en honor del eminente médico brasileño Michael Jamra, ocasión en la que desarrolló el tema La hematología como experiencia.