Archivo

Diversión bajo cero

¿Quién dijo que para jugar un deporte de invierno, hace falta un... invierno? ¡Nada de eso! Cada domingo, 20 jóvenes costarricenses demuestran que en el corazón del trópico también se puede jugar el deporte de hielo por excelencia: el hockey.

Bruce Callow llegó a Costa Rica desde Canadá hace cerca de 18 años, y a partir del momento en el que aterrizó, no podía sacarse de la cabeza el deporte con el cual había crecido: el hockey.

Ver partidos en la televisión no era suficiente para apaciguar sus ansias de vivir ese deporte: él quería jugarlo en vivo y a todo color, como lo había hecho durante toda su vida. Y, además, quería que lo jugaran otros.

Por eso, en 1996, a pesar de estar viviendo en un país de clima y cultura muy diferentes a la suya, Callow lanzó en Costa Rica un proyecto que, lento, pero seguro, ha florecido en el equipo nacional El Castillo Knights.

La propuesta de Callow nació en una pista sintética que solía haber en Plaza Real Cariari, sobre la autopista General Cañas, en Heredia. Sin embargo, al año siguiente, los aficionados del hockey se trasladaron a la pista de hielo Gonzalo Raventós Forero (fundada en 1982), en el Castillo Country Club.

Si visita esa pista un domingo entre 9:30 a. m. y 12:30 p. m., se encontrará con un grupo de 20 jóvenes vestidos con jeans o buzos y camisetas rojas de manga larga, deslizándose, con palos de hockey, sobre la superficie blanca y helada.

Durante la primera hora y media, la cancha se divide en dos: una mitad para los principiantes que aprenden técnicas de patinaje y frenado, y la otra para los más experimentados que se concentran en ejercicios para mejorar su control del disco y sus tiros a marco.

Al concluir la primera etapa del entrenamiento, los más pequeños se retiran de la cancha y empiezan los fogueos junto con los entrenadores Sergio Salvador y Nicolás Nieuwoudt, quienes asisten a Callow en la labor.

La mayoría de los que juegan son varones, pero también hay tres mujeres participando activamente en el programa.

¿Quién dijo miedo?

Como pionero del hockey sobre hielo en el país, Callow se ha enfrentado a numerosas dificultades logísticas, culturales y materiales. Además, de ser un deporte poco conocido aquí, el hockey tiene fama internacional de ser violento, aunque la variación que se juega aquí evita el contacto físico.

“El estilo de hockey que jugamos en El Castillo es muy caballeroso y los jugadores estan pendientes los unos de los otros. En los 14 años que tenemos de estar jugando en el país, no hemos tenido ni un solo accidente serio”, aseguró Callow.

Según dice, otra parte del reto de desarrollar el hockey en Costa Rica es que solo hay una cancha donde jugar y, además, es difícil mantener a los jugadores apropiadamente equipados.

Sin embargo, en el 2001, la Asociación de Jugadores de la Liga Nacional de Hockey (NHLPA por sus siglas en inglés) de Estados Unidos y Canadá, le donó al El Castillo Knights 30 juegos de equipo para hockey, cuyo valor asciende los $25.000 (cerca de ¢13 millones).

El ascenso del ‘hockey’

Desde que se empezó a practicar el hockey sobre hielo en Costa Rica, el equipo ha viajado al extranjero tres veces: una a México (uno de los países latinos que más se ha destacado en el deporte) y dos veces a Canadá (la nación donde el deporte brotó, hace 135 años).

“Los viajes a Canadá se enfocaron en el entrenamiento y la exposición a la experiencia del deporte de invierno en Canadá. Calgary fue la sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1988 y siempre se le da a los jugadores costarricenses una calurosa bienvenida”, explicó Callow.

En Canadá, los jóvenes tuvieron la oportunidad de entrenar con el equipo femenino olímpico, mientras que en el viaje a Cuernavaca, México, participaron en –y ganaron– un torneo.

Otra de las memorias sobresalientes para los jugadores ticos fue la visita del equipo Flying Pirates, de Vancouver.

La participación nacional ha sido relativamente limitada; sin embargo, El Castillo Knights ha recibido a algunos equipos, incluyendo el de hockey sobre patines del Colegio Británico que, según Callow, se había adaptado muy bien al hielo.

Ahora la meta es formar una liga intercolegial, así como programar más interacción con el deporte a nivel internacional.

“Estamos en proceso de planear otro viaje de hockey a Estados Unidos o Canadá y buscar patrocinadores”, contó Callow.

Y en definitiva, su labor no ha pasado inadvertida. A finales de abril, el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, coronó la labor de Callow con un reconocimiento que se le entregó en la casa de Neil Reider, embajador de ese país en Costa Rica .

“Durante los últimos 14 años, este programa le ha proporcionado a la juventud costarricense la oportunidad de experimendar la alegría del pasatiempo nacional de Canadá y el deporte más grandioso del mundo”, rezaba el certificado, firmado por Harper.

Callow también ha logrado vincularse con Henry Núñez, presidente del Comité Olímpico Nacional, quien ha asistido a varios entrenamientos y acompañó a los jugadores en la entrega del premio del gobierno canadiense.

“El hockey sobre hielo tiene muchos años de estar funcionando gracias al esfuerzo del señorCallow, por lo que le recomendé que deberían organizarse como asociación para que trabajen más formalmente”, dijo Núñez.

“Con mucho gusto lo ayudaríamos a nivel del Comité Olímpico, para buscar intercambios o realizar gestiones con países que tengan desarrollado este lindo deporte”, agregó.

Nuñez intervino en nombre del equipo en una carta que le escribió recientemente a la NHLPA, la cual condujo a la donación de 20 sets más de equipo que llegarán al país en estos días.

Callow sueña con crear una asociación costarricense de deportes de invierno, que, según espera, podría ser una realidad para finales de este año.

Este paso abriría las posibilidades del equipo tico de entrenar en el extranjero e, incluso, afiliarse a la Federación Internacional de Hockey Sobre Hielo.

Para Francis Clavijo, cuyo hijo de 9 años entrena con Callow desde hace varios meses, el equipo es un ejemplo de que más hace el que quiere que el que puede.

“Me parece tan lindo que Costa Rica, un país tan pequeño y tan caliente, tenga un deporte sobre hielo. Lo que la gente se propone hacer, definitivamente lo logra”.

LE RECOMENDAMOS

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.