22 octubre, 2004
 Gabriel Borbón, estudiante de turismo, es parte del grupo de voluntarios que ayuda a mantener a flote el delfín. El mamífero solo acepta, por ahora, pescado licuado. | MARVIN RAMOS /PARALA NACIÓN
Gabriel Borbón, estudiante de turismo, es parte del grupo de voluntarios que ayuda a mantener a flote el delfín. El mamífero solo acepta, por ahora, pescado licuado. | MARVIN RAMOS /PARALA NACIÓN

Salió de aguas profundas hasta playa Caldera; soportó las largas horas de su rescate, y traslado, a Puntarenas. Y, ahora, se mantiene a flote gracias a la manos de un grupo de voluntarios.

¡Qué sobreviva! Es el deseo de quienes han visto de cerca la travesía del delfín que está, desde este lunes, en el Parque Marino del Pacífico, en Puntarenas.

El delfín macho es de la especie Stenella coeruleoalba –rayado– y es un adulto joven, o sea, apenas inicia su madurez sexual.

“Detectamos una neumonía en su organismo. Le hemos practicado dos exámenes de sangre –con la ayuda del Hospital Monseñor Sanabria– y le estamos suministrando antibióticos”, dijo Javier Rodríguez, experto en mamíferos de la Fundación Promar.

Por ahora, el pronóstico sobre su salud es reservado.

Sin embargo, el equipo detectó, ayer, una mejoría en su ritmo cardiaco.

“Puede morir o recuperarse, lo cierto es que estamos haciendo todo lo posible para salvarlo”, añadió.

En Costa Rica pueden observarse seis especies de delfines. Rodríguez comentó que los delfines rayados viajan en grupos y viven en mar abierto.

Su fundación, Promar, tiene un equipo preparado para el estudio y rescate de los mamíferos marinos.

Para esas misiones viajan por todo el país y reciben llamadas de auxilio en el teléfono 233-9074.

El grupo pidió, con urgencia, voluntarios para las tareas en Puntarenas.

Pueden participar mayores de edad o jóvenes de 17 años, autorizados por sus padres para esa tarea.

Por roles

Los voluntarios se organizan en turnos de una hora para entrar a la piscina y sostener al delfín, entre sus brazos, para que se mantenga a flote y pueda respirar.

Usted, también, puede donar dinero para la compra de medicinas y comida.

Para que el proceso sea ordenado, y sepa si el mamífero aún sigue con vida, llame a los teléfono del Parque Marino: 661-5271 o 661-52-72.

Ángel Herrera Ulloa, director del lugar, contó que, además de facilitar las instalaciones, un equipo de sus técnicos colabora con los expertos de Promar.

La red de voluntarios incluye a estudiantes de USAC, la Universidad Nacional y del Instituto Nacional de Aprendizaje de la ciudad.

“La semana pasada trasladamos a seis tortugas lora que nacieron en la playa, frente al barrio El Roble”, contó Herrera.

Las tortugas fueron encontradas por pescadores, quienes llamaron al Parque Marino. Ahora, un equipo las alimenta e hidrata para dejarlas, luego, en el mar.