Managua. El Instituto Nicaragüense de Cultura anunció el martes el hallazgo de cinco tumbas individuales y una colectiva en el presbiterio de la Catedral de León Viejo, donde se cree que están sepultados al menos cuatro obispos españoles del siglo XVI.
Los obispos españoles fundadores en este país centroamericano de la Iglesia Católica como institución, son Fray Diego Alvarez Osorio, muerto en 1536, Fray Francisco de Mondavia (1540), Fray Antonio de Valdivieso (1550) y Fray Lázaro Carrasco (1562).
El hallazgo lo realizaron los arqueólogos Ramiro García y Edgard Espinoza, en León Viejo, segunda ciudad que fundó en 1524 Francisco Hernández de Córdoba, a 65 kilómetros al oeste de la actual capital, Managua, ciudad que en 1610 fue trasladada de lugar por la erupción del volcán Momotombo.
Los arqueólogos en una segunda etapa de excavación en las ruinas de León Viejo, para estudiar y confirmar los métodos españoles de sepultura en el Siglo XVI, encontraron los restos óseos que serán sometidos a examen del Instituto Médico Legal (forense).
El titular del Instituto Nicaragüense de Cultura, Clemente Guido, explicó que "los técnicos infieren que una tumba podría ser la del obispo Antonio de Valdivieso, asesinado brutalmente por Hernán Contreras, en febrero de 1550, por órdenes de su padre el gobernador Rodrigo Contreras".
Dos años antes Rodrigo Contreras fue sometido en España a proceso por la Inquisición, y a su regreso acusó al obispo Valdivieso de conspirar contra su autoridad y el reino, y su hijo Hernán lo asesinó de múltiples estocadas de espada y dagas.
Guido indicó que médicos forenses y el estudio anatómico de los huesos, que se supone son del obispo Valdivieso, revelan que recibió varias lesiones de arma blanca en el hombro derecho, mano derecha, y columna vertebral.
Otros aspectos para presumir que la tumba pertenezca a ese obispo es que parte de sus restos descansan directamente sobre la tierra, una de sus extremidades superiores quedó rígida a la par del cuerpo y la otra sobre el abdomen, no es una cripta ni fue cubierta, y hay evidencia de que fue enterrado precipitadamente, añadió.
Según el funcionario, otro aspecto relevante es que el presbiterio de la Catedral de León Viejo era la tumba de los obispos dominicos, que por disposición del Derecho Canónico debían ser enterrados en sus catedrales, y no en el convento dominico de entonces.
A la espera de análisis de laboratorio para exponer la versión oficial de que los restos pertenecen a los obispos españoles que fundaron la Iglesia Católica en Nicaragua, Guido anunció que hoy, miércoles, por la tarde éstos serán exhumados, para analizarlos.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.