21 febrero, 2000

Todo empezó como una inquietud estudiantil, cuando un profesor les comentó que en nuestro país no existía arquitectura.

Sin pensarlo dos veces Luis Diego Barahonainició una investigación para verificar si aquello era cierto.

Luego de dos años de hurgar en libros, consultar a varios expertos y estudiar decenas de edificios, rechazó aquella afirmación, y sus conclusiones las resumió en su libro Arquitectura Contemporánea Costarricense, uno de los pocos en su clase.

"Recuerdo que un profesor nos dijo en una clase que en nuestro país no existe arquitectura costarricense, algo que nos diferencie. Yo no lo podía creer y por eso me puse a investigar. Consulté a varios arquitectos de renombre en nuestro país y este es el resultado", comentó el joven.

Estudiante del último año de su carrera en la Universidad Véritas, él plantea cinco propuestas que caracterizan nuestro arte: la adaptación de lo ajeno, el movimiento latinoamericano, la arquitectura para un clima tropical, el vínculo de lo mágico con la naturaleza y la adaptación de viejos edificios en nuevas estructuras.

Si bien el libro ya está finalizado, aún está en el horno, pues falta parte del financiamiento para su publicación. En él se incluyen fotografías, cuadros y textos que le dan unidad a su proyecto, el cual está lejos de ser su tesis de graduación.

"Este libro fue simple inquietud estudiantil, jamás lo pensé como mi proyecto de tesis, aunque podría tener alguna relación", agregó el futuro arquitecto, quien posiblemente se especialice en proyectos de urbanismo.