Santiago de Chile, 4 feb (EFE).- Los comunistas chilenos reconocieron hoy que su líder, Gladys Marín, uno de los símbolos de la resistencia contra la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), se encuentra en fase terminal debido a un tumor maligno en el cerebro.
"Ella está en una fase terminal, no puede hablar, la enfermedad que tiene es irrecuperable. Estamos esperando lo que tiene que pasar", señaló el candidato comunista para las elecciones presidenciales de diciembre próximo, Tomás Moulián.
En declaraciones al diario "El Mercurio" electrónico, varios dirigentes comunistas fueron categóricos en señalar "en que no hay que hacerse falsas expectativas con la recuperación de la presidenta del partido".
Gladys Marín, a quien le fue detectado un tumor del tipo glioblastoma, considerado altamente maligno, en septiembre de 2003, fue operada por primera vez en Suecia en octubre de ese año y por segunda vez el pasado septiembre en La Habana.
La presidenta del Partido Comunista chileno, que durante la dictadura militar pasó la mayor parte del tiempo clandestina en Chile, regresó el pasado 20 diciembre desde Cuba, donde seguía un tratamiento.
El secretario general del partido, Guillermo Teillier, quien se encuentra de vacaciones, dijo que "ella está estable dentro de su gravedad", y excluyó cualquier tipo de mejoría.
El miembro de la Comisión Política del Partido Comunista Lautaro Carmona indicó que "no ha recuperado el habla, no hay que hacerse ninguna expectativa falsa, el mal desgraciado que ha afectado a Gladys, un tumor cancerígeno, el peor de todos, es irreversible".
Según explicó, Marín se encuentra en su domicilio del municipio santiaguino de La Florida y es visitada sólo por conocidos cercanos y los familiares más directos.
"Gladys tiene la dificultad de la comunicación por la vía del habla, ella ahora tiene una comunicación de símbolos y señales que cada vez le cuesta más", expresó el dirigente.
Carmona agregó que Gladys Marín, de 67 años, no está siendo informada de nada de lo que acontece.
"Queremos que sus esfuerzos y energías apunten a su lucha por mejorarse", señaló el dirigente que la visita casi todos los días.
Marín ha sido objeto de muestras de simpatía desde todos los sectores desde que enfermó.
Su esposo, Jorge Muñoz, también dirigente del Partido Comunista, fue secuestrado por los servicios de seguridad del régimen militar a mediados de 1976 y desde entonces figura como detenido desaparecido. EFE
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