Por: Doriam Díaz.   17 diciembre, 2017
Una vista de Mensajes del pasado. Una visitante recorre la exposición en el Museo de Jade, ubicado al costado oeste de la plaza de la Democracia. En primer plano, la pieza Anudando recuerdos. Foto: John Durán.
Una vista de Mensajes del pasado. Una visitante recorre la exposición en el Museo de Jade, ubicado al costado oeste de la plaza de la Democracia. En primer plano, la pieza Anudando recuerdos. Foto: John Durán.

A unos metros de distancia, cada pieza de la exposición Mensajes del pasado es un golpe visual que seduce con su colorido y cuidada estética. De cerca, cada obra revela su riqueza de detalles, texturas y combinación de materiales, así como sus enigmas, ante la mirada que la escudriña.

En las 29 propuestas visuales exhibidas en el Museo de Jade, Herberth Bolaños anuda una investigación de tres años y su experiencia como pintor para ofrecer una lectura actual de mensajes heredados por las poblaciones originarias de América Latina.

En el 2015, el artista comenzó a estudiar los quipu, medio de comunicación no fonética usado por algunas sociedades precolombinas. Los indígenas usaban cuerdas y nudos para contar historias y también para hacer cálculos numéricos. A pesar de los estudios de los especialistas, la información que conservan es, en su mayoría, un misterio; de hecho, esa incapacidad de entenderlos hizo que los conquistadores los llamaran “los nudos del diablo”.

Fusión (2015), trabajo de Bolaños con hilos de papel y fibra de algodón con lámina de oro. Foto cortesía de Rodrigo Rubí.
Fusión (2015), trabajo de Bolaños con hilos de papel y fibra de algodón con lámina de oro. Foto cortesía de Rodrigo Rubí.

En su camino encontró el quipu “Censo de los indígenas de Talamanca”, que se encuentra en el Museo de Historia Natural del Instituto Smithsoniano, en Washington (Estados Unidos). “Posee un valor particular en la historia de los quipus, pues es el único cuya información ha sido descifrada y podría ser la clave para interpretar los mensajes del pasado, encriptados en quipus resguardados en diferentes museos del mundo”, detalló Bolaños

De esta forma, el artista se inspira en este patrimonio cultural para hacer este conjunto de obras no figurativas.

“Las cuerdas y los nudos se desfiguran en elementos no figurativos que flotan en diferentes entornos ricos en texturas y caracterizados por la presencia de elementos tradicionales de la pintura japonesa, como pigmentos Nihonga, lámina de oro, plata, pigmentos naturales, papel elaborado con pulpa de algodón o kozo, papel washi, hilos de lino, papel, algodón, poliéster y metal, entre otros”, explica.

Herbert Bolaños@ hizo Mensaje censurado (2017) con hilos de lino, algodón y pulpa de kozo. Foto cortesía de Rodrigo Rubí.
Herbert Bolaños@ hizo Mensaje censurado (2017) con hilos de lino, algodón y pulpa de kozo. Foto cortesía de Rodrigo Rubí.

Por ejemplo, Mensaje censurado (2017) nos muestra puntos de colores escondidos bajo los hilos cruzados. Esto recuerda un trozo de la historia en que la estrategia del conquistador fue eliminar cualquier expresión que no entendiera: “los nudos del diablo” fueron declarados “objetos idólatras” por el Tercer Concilio de Lima de 1583, lo cual llevó a la destrucción de muchos quipu.

Recuerdo íntimo 2 (2017) recoge esa herencia y la celebra con el conocimiento que tiene el artista de los textiles y de las técnicas de la pintura japonesa.

Estos trabajos de Bolaños no solo traen el pasado al presente, sino que homenajean una riqueza fue negada durante siglos.

La exposición Mensajes del pasado estará abierta hasta el 15 de enero en el Museo de Jade Precolombino, que se ubica al costado oeste de la plaza de la Democracia, en San José. Abre de lunes a domingo, de 10 a. m. a 5 p. m.

Correo del crepúsculo (2017) obra creada con papel hecho a mano y textiles. Foto cortesía de Rodrigo Rubí.
Correo del crepúsculo (2017) obra creada con papel hecho a mano y textiles. Foto cortesía de Rodrigo Rubí.