
María Cecilia Molina Watson
Colaboradora
La conferencia ¿Te ha correspondido hablar en público? Veamos
cómo
se prepara y se desarrolla una conferencia
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La palabra conferencia tiene varios significados. Aquí va a significar
exponer acerca de un asunto, en público o sea, una disertación
ante otras personas, sobre determinado tema.
Nadie es capaz de hablar en público, con propiedad, si no se ha preparado
para hacerlo. Por eso, si nos asignaron un tema para que diéramos una
conferencia, lo primero que tenemos que hacer es investigar todo lo que podamos,
escribirlo, revisarlo, y después pensar en cuáles técnicas
vamos a emplear para que el mensaje llegue mejor al público (destinatario,
receptor, auditorio).
¿Y cómo se hace?
Entre las técnicas que podrían ayudarnos, están: los carteles,
las filminas o presentaciones computadorizadas.
Antes de escribir la conferencia y seleccionar las técnicas para exponerla,
tenemos que hacernos cuatro preguntas:
1. ¿Cuál es el mensaje que vamos a dirigir?
2. ¿Cómo es el público que nos va a escuchar?
3. ¿Cuáles técnicas nos apoyarán mejor y están
a nuestro alcance?
4. ¿Qué quiero lograr con lo que voy a decir?
Estas preguntas nos llevarán a enfatizar aquellos aspectos del tema,
que más les interesan a las personas que escucharán la conferencia;
a utilizar técnicas adecuadas y a conseguir lo que toda comunicación
persigue: convencer.
¡Aquí voy!
Una vez que la conferencia se ha escrito y se han contestado las preguntas
anteriores, es necesario ensayarla. Podemos pedir a nuestra familia que nos
preste atención y que nos diga en qué estamos bien y qué nos
falta.
Antes de presentarnos en público, es conveniente ir a revisar el lugar
donde nos tocará hablar. La seguridad al hablar se basa en el conocimiento:
del tema, del público y del lugar.
Al dirigirnos al auditorio, tenemos que tomar en cuenta lo que aprendimos acerca
de la expresión oral: concordancia entre mirada, gestos, ademanes y
palabras. Conveniente altura y adecuado tono de la voz. No mirar fijamente
a nadie ni pasear la mirada sin control por toda la sala.
Pensar que cada uno
de los receptores es muy importante, pero que nosotros nos preparamos muy bien
para exponer.
Es mejor llevar fichas y saberlas usar, que memorizar. Una conferencia se comprende.
No se memoriza.
Con toda confianza
La seguridad al exponer se basa en el conocimiento del tema, del lugar y del
auditorio.
Las fichas
Es mejor recurrir a fichas que memorizar una conferencia.
Expresiones
Al exponer, la mirada, los gestos y los ademanes deben ser acordes con lo que
se dice.
Unos datos
436 a.C
Isócrates Gran orador
y político griego.
Dirigió una escuela de oratoria en la isla de Quíos y, al volver
a Atenas, sobre el año 403 adC, trabajó escribiendo discursos
judiciales y políticos por encargo. En el año 392 a.C. fundó una
importante escuela de oratoria que se hizo muy famosa, por el hecho de incluir
en su plan de estudios educación ética.
Pizarra
Este objetivo no pretende involucrar a los niños en conferencias extensas.
Podrían ser de diez minutos.
Cuando asigne una conferencia, guíe al estudiante en todos los pasos para que lo haga con entusiasmo.