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Tica se especializará en principal instituto estadounidense de oncología

Actualizado el 22 de febrero de 2017 a las 12:00 am

Cecilia Monge, médico internista y especialista en Salud Pública, estudiará oncología clínica e investigación del cáncer en el Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU.

Ella fue electa entre 3.000 aspirantes de los que se escogieron 10; es la única no estadounidense

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Cecilia Monge se desempeñaba como coordinadora de la Unidad de Investigación del Hospital San Juan de Dios. (John Durán)

Los días de la médico costarricense Cecilia Monge transcurren entre estudiar principios de oncología, trabajar y buscar un hogar y una escuela para sus hijos en Washington, Estados Unidos, donde vivirá entre tres y cinco años.

Esta especialista en medicina interna y salud pública, fue seleccionada para realizar una subespecialidad en Oncología en los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), específicamente en el Instituto Nacional del Cáncer (NCI). Viajaría allá a mediados de este 2017.

Monge, quien se desempeña como coordinadora de la Unidad de Investigación del Hospital San Juan de Dios, participó de un proceso junto con otras 3.000 personas.

De ellas se seleccionaron 200 que fueron sometidas a todo un día de entrevistas en la sede del NCI en Washington y de allí eligieron solo a diez.

La costarricense, de 39 años, es la única no estadounidense en la lista.

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Ella también es la primera tica en obtener una oportunidad de este tipo. Otros compatriotas ya han hecho pasantías y estudios más cortos en esos institutos, pero no una subespecialidad en Oncología.

"Primero uno participa de un concurso electrónico en donde se inscribe en el tipo de organización en la que quiera trabajar. Ahí uno envía su currículum, cartas de recomendación, cartas explicando por qué les gustaría estar ahí y un formulario. Con base en eso, cada instituto escoge a quiénes les gustaría entrevistar. Yo solo apliqué para el NCI por la trayectoria y peso que tienen en investigación y tratamiento del cáncer, y afortunadamente se dio. Me siento muy agradecida", manifestó esta vecina de Guachipelín de Escazú.

En el NCI el aprendizaje de Monge tendrá dos vertientes. Por un lado, la parte meramente clínica donde aprenderá y laborará directamente en diagnóstico y atención de pacientes con cáncer (clínica de oncología y hematoncología), y, por otra parte, estará la parte de investigación en cáncer.

¿Por qué esta enfermedad? Aunque Monge había tenido anteriormente en el país una gran participación en la escrituras de las Guía para la Detección, Diagnóstico y Tratamiento de la Hipertensión Arterial y en la Guía de Prevención de Enfermedades Cardiovasculares (ambas utilizadas a nivel nacional), su pasión por conocer más sobre el cáncer ha crecido con el tiempo.

"Los avances y la investigación sobre el cáncer en los últimos diez años han sido tantos que es posible que a mediano plazo deje de ser la segunda causa de muerte en países de mediano y alto ingreso, para pasar a ser la  tercera, cuarta o quinta causa.

"Mi idea es adquirir todo el conocimiento posible y traerlo a Costa Rica para así ayudar en el abordaje de esta enfermedad que toca tantas vidas. Es ver la forma de dar un mejor tratamiento y con la menor cantidad posible de efectos secundarios, para así ofrecer mayor calidad de vida", añadió.

La especialista indicó que una de las razones por las cuales escogió el NCI es porque el peso que tendrán sus profesores. En los pasillos de ese lugar transitan 149 personas que han participado en investigaciones relevantes y han sido merecedoras de 88 premios Nobel de Medicina.

De acuerdo con Monge, la concepción del cáncer ahora ha cambiado en tres formas: la investigación y tratamiento basados en la genética del tumor y de la persona, la inmunoterapia (potenciar a las células de las defensas para que ataquen solamente a las células malignas), y la terapia dirigida (medicamentos atacan solamente a las células cancerosas sin afectar a las sanas). Esto lleva a una forma de ver la medicina cada vez más personalizada.

Los cambios. Monge reconoce que la experiencia que está por vivir no solo la hará crecer profesionalmente, si no también como persona y además, beneficiará a su familia (viajará con su esposo y sus hijos de seis y ocho años).

"El estar en otro país, ver otra realidad, aprender con otra gente va a hacer que todos crezcamos. Sí voy a tener muchísimo trabajo y voy a tener que hacer guardias nocturnas, pero mis hijos y mi familia siempre van a tener tiempo de calidad, vamos a estar todos juntos allá, y vamos a poder construir muchas cosas bonitas estos años", dijo ilusionada.

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Irene Rodríguez S.

irodriguez@nacion.com

Periodista

Periodista en la sección Aldea Global. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre salud, periodismo médico y educación. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit.

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