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Zancudo transmisor de dengue y chikungunya no solo se halla en exteriores

Casas podrían estar llenas de refugios para ‘Aedes aegypti’

Actualizado el 04 de agosto de 2014 a las 12:00 am

No basta con quitar criaderos de caños y jardines; revise por dentro su vivienda

Fíjese cómo realiza tareas cotidianas como lavar platos o cepillar dientes

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Casas podrían estar llenas de refugios para ‘Aedes aegypti’

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Usted limpió el agua acumulada de su jardín y cree que ya hizo todo lo necesario en su casa para evitar que el mosquito Aedes aegypti –transmisor del dengue y de la chikungunya–, haga criaderos para poner sus huevecillos.

También eliminó llantas viejas y limpió canoas, y a diario le cambia el agua al perro y vuelca las macetas vacías, baldes y recipientes donde pudiera acumularse agua.

Sin embargo, tal vez no ha notado que al lavar los platos del desayuno, usted deja acumulada agua en el escurridor, no vuelca las tazas y vasos (que, a veces, quedan con residuos de agua), ni tampoco lo hace con las ollas recién lavadas.

Asimismo, cuando termina su rutina de higiene bucodental, deja el cepillo en un vaso donde se ha ido acumulando agua desde hace varios días, y al salir de la ducha, queda algo de agua empozada, pues no toda salió por el desagüe.

Observe lo que pasa cuando riega las plantas: añade agua a la maceta y el plato que está por debajo acumula cada vez más líquido. Y, ahora, revise el cuarto de pilas: usted siempre se asegura de tener uno o varios recipientes llenos de agua para hacer frente a una eventual emergencia.

Finalmente, en la noche, antes de dormir, se sirve un vaso con agua y lo deja destapado por horas junto a su cama.

Antes de eso, quedaron igualmente destapados los basureros de la cocina y de los baños.

Cadena de errores. Todos estos son criaderos que podrían hacer que el mosquito transmisor esté todavía más cerca de usted.

Esta lista de errores comunes fue recopilada por el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), ante la alerta por esta enfermedad en América Latina.

“El Aedes vive en lugares domésticos y busca agua ‘que no se mueve’, que puede estar en floreros, vasos, platos. Si hay hojas o ramas en el agua, esto hace que el ambiente sea más propicio para la formación de criaderos”, comentó la costarricense Cecilia Monge, médico especialista en Salud Pública.

“Les gusta la sombra, por eso, estar dentro de casa puede ser atractivo para ellos; también prefieren los recipientes más oscuros”, añadió.

Medidas hogareñas. Monge señala que toda la familia debe colaborar para que no se acumule agua.

“Debemos revisar constantemente todos los rincones de la casa, no solo el jardín, también el interior de la vivienda, sobre todo en la cocina y los baños. Ahí puede refugiarse este mosquito para poner sus huevecillos”, aseguró Monge.

“Recordemos que no solo transmiten chikungunya, sino también dengue”, enfatizó.

La experta agregó que si las personas tienen mascotas dentro de la casa, es vital cambiarles a diario los depósitos de agua. En el caso de las aves, debe limpiárseles el recipiente de comida también, ya que es fácil que allí se acumule el líquido.

Los microbiólogos subrayan la importancia de evitar que el mosquito se reproduzca y llaman a la población a conocer las diferencias entre el virus de chikungunya y el dengue, males transmitidos por el mismo zancudo.

Los síntomas y secuelas del primero pueden ser más graves que los del dengue, pero esta enfermedad ataca una sola vez.

La genética de este virus hace que, al contagiarse, el organismo genere anticuerpos, con lo cual se evita una nueva infección.

Este virus solo tiene un serotipo (variante) con tres genotipos (subvariantes). Esto quiere decir que cualquier subvariante que ingrese en su cuerpo lo protegerá contra las otras dos.

Empero, la agresividad de este mal es tal, que los dolores articulares que causa podrían dejarlo incapacitado hasta por tres años. De ahí la necesidad de eliminar todos los criaderos.

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Irene Rodríguez S.

irodriguez@nacion.com

Periodista

Periodista en la sección Aldea Global. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre salud, periodismo médico y educación. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit.

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