Vivir

Técnica para variar color de los ojos se ensaya en Costa Rica

Actualizado el 05 de abril de 2015 a las 12:00 am

El láser Stroma promete revelar el azul que se esconde tras un iris café

Interés por este procedimiento es elevado, dice creador estadounidense

Vivir

Técnica para variar color de los ojos se ensaya en Costa Rica

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
Hasta el momento, las pruebas clínicas se han efectuado en 37 pacientes: 20 aquí en Costa Rica y otros 17 en México. | SHUTTERSTOCK

Si pudiera cambiar el color de sus ojos de forma permanente, ¿lo haría? Pronto esa pregunta no será hipotética, sino una posibilidad real.

Un láser desarrollado por la compañía estadounidense Stroma Medical dará a las personas con ojos marrones la opción de transformarlos en azules, sin necesidad de utilizar lentes de contacto de color, ni implantes oculares. La tecnología es probada en 20 costarricenses y podría ser aplicada en los próximos años.

La técnica utiliza el llamado haz de luz coherente, el cual desencadena un proceso biológico en el iris de los ojos, la membrana que les da su tonalidad.

“Debajo de todo ojo café hay un ojo azul, pero el asunto se complica porque en realidad no hay azul en un ojo azul”, dijo vía telefónica a La Nación su inventor, el estadounidense Gregg Homer.

La diferencia entre un ojo azul y uno café –o de otro color– es una película de células con pigmento, llamadas melanocitos, en la capa anterior del iris. Al investigar esto mientras sacaba su doctorado en Biología, y tras quitarse unas manchas en su mano por medio del láser, Homer vio que cambiar el tono en el iris era posible.

“Lo que aplicamos al pigmento es un láser de muy baja potencia. Es de una frecuencia especial que traspasa la córnea sin afectarla. Solo los melanocitos la absorben”, manifestó.

El láser perturba esos melanocitos y, en el plazo de una semana, otras células más grandes llamadas macrófagos llegan a “comerse” los desechos, lo que oscurece el iris en la primera semana. Luego se aclara gradualmente, conforme los tejidos del ojo se renuevan de manera natural.

“Solo ponemos en marcha un proceso biológico, y el pigmento nunca regresa”, puntualizó.

Los lentes de contacto desechables y los intraoculares son hoy las únicas dos opciones disponibles en el comercio para cambiar el color de los ojos. Sin embargo, ha habido casos en que lentes de mala calidad o el mal uso causan daños al ojo, infecciones y hasta pérdida de visión.

Además, no dan un aspecto natural, con la textura y profundidad, de un iris realmente azul.

¿Por qué Costa Rica? Hasta ahora, las pruebas clínicas se han desarrollado en 37 pacientes: 17 en México y 20 aquí, en Costa Rica, desde finales del año pasado. Para Homer, nuestro país reúne las condiciones idóneas para desarrollar una investigación científica de este tipo.

Como aspecto clave, citó la legislación sobre investigación biomédica, vigente desde hace casi un año y que puso fin a cuatro años de prohibición de los ensayos clínicos en seres humanos. Eso luego de tres meses de consulta en la Sala Constitucional y 138 mociones en su paso por la Asamblea Legislativa.

“Costa Rica tiene un marco legal razonable para la investigación. No laxo ni fácil, pero razonable. Para cualquier compañía de este tipo, sería un desastre el dañar a alguien, y nadie espera que un gobierno permita a una empresa que entre a perjudicar a sus ciudadanos. Lo que se quiere es un gobierno responsivo y fiscalizador, con el que podamos trabajar de manera eficiente, y esa es la experiencia que hemos tenido en Costa Rica hasta el momento”, aseveró Homer.

En el país, Stroma Medical también halló a un oftalmólogo “altamente respetado en el campo de la cirugía refractiva, muy entusiasmado con la investigación que estamos desarrollando y con equipo de última generación, necesario para llevar a cabo el estudio”, recalcó el inventor, quien se abstuvo de revelar el nombre del médico tico que efectúa los ensayos clínicos.

“Desde que inventamos la tecnología, en noviembre del 2011, hemos recibido más de 500.000 correos. Nuestro número telefónico y dirección no son públicos, pero la gente nos encuentra y nos llama. Llegan hasta nuestro edificio para que les hagamos la cirugía y ni siquiera realizamos el procedimiento en EE. UU. No queremos que eso pase con el médico en Costa Rica”, añadió .

La Nación logró entrevistar al oftalmólogo que realiza la investigación. El solicitó no ser identificado, pues su contrato incluye una cláusula de confidencialidad. Sin embargo, enfatizó que todo el trabajo se realiza en regla y bajo vigilancia de un Comité Ético Científico acreditado por el Ministerio de Salud, como lo exige la Ley de Investigaciones Biomédicas, hecho que se logró comprobar de forma documental.

Esa norma, además, protege la confidencialidad de los sujetos que participan, de forma voluntaria, en el estudio. Ellos, además, están cubiertos por una póliza y otras protecciones por cuenta de los investigadores.

Crecimiento. Stroma Medical planea crear en Costa Rica una clínica especializada en el procedimiento. Homer y el especialista costarricense estiman que esto potenciaría el turismo médico, al convertirse en uno de los pocos lugares en el mundo donde se podría efectuar la cirugía.

Hasta el momento, solo se puede hacer un cambio de café a azul, aunque a algunas personas les quedaría una coloración de ojos más violeta, como los de Elizabeth Taylor. En el futuro sería posible obtener coloraciones verdes y de otros tonos claros.

El proceso contrario, oscurecer el ojo, no es factible.

La intervención se ha realizado en pequeñas secciones del iris, y pronto se espera poder hacerla de forma completa, precisó el investigador local, mientras que Homer adelantó que probarán el láser en 50 pacientes más, aquí, para después llevar la tecnología a París, Londres, Barcelona, Toronto y Manila, entre otros.

infografia
  • Comparta este artículo
Vivir

Técnica para variar color de los ojos se ensaya en Costa Rica

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota