Vivir

En cercanías del parque Manuel Antonio

Cuerdas azules salvan a monos de electrocución

Actualizado el 23 de enero de 2014 a las 12:00 am

Mecates sustituyen a cables eléctricos como vía de desplazamiento

Material utilizado es producto de donaciones de niños extranjeros

Vivir

Cuerdas azules salvan a monos de electrocución

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

En ocasiones, cruzar la calle se convierte en un gran reto para muchos costarricenses en carreteras concurridas.

Esta realidad no es muy distinta de la que viven muchos animales que pierden la vida al intentar cruzar una vía al ser atropellados o electrocutados.

Con la construcción de carreteras para facilitar el tránsito de las personas en las diferentes partes del país los hábitats de muchos animales quedan divididos.

Es así como algunos de ellos, al intentar pasar de un lado a otro de la carretera, perecen porque utilizan el tendido eléctrico como si fueran ramas de árboles.

Este tipo de incidentes ocurre con frecuencia en el Parque Nacional Manuel Antonio, uno de los más visitados del país cada año por nacionales y extranjeros.

Una de las principales especies afectadas por estos “accidentes” fue el mono tití, especie que es endémica en la región.

Los titís son animales de tamaño pequeño, con un pelaje suave y sedoso; muchas especies tienen mechones de pelo largo en las orejas y en las mejillas.

Son arborícolas y sus garras les permiten sujetarse perfectamente a las ramas de los árboles.

Su dieta consiste sobre todo en frutas e insectos, aunque algunas especies son omnívoras.

Ideas en acción. Al ver el incremento en casos de monos y otros animales accidentados, Janine Licare y Aislin Livingstone, las fundadoras de la ONG Niños Salvando al Bosque, pensaron e idearon una forma de ayudar.

Según los expertos, esta cuerdas permiten o facilitan el paso ‘seguro’ de especies que han visto dividido su hábitat debido a la construcción de carreteras.  | DOUG MORGAN PARA LN.
ampliar
Según los expertos, esta cuerdas permiten o facilitan el paso ‘seguro’ de especies que han visto dividido su hábitat debido a la construcción de carreteras. | DOUG MORGAN PARA LN.

La respuesta fue sencilla, pero no del todo fácil de implementar. La solución llegó en la forma de cables azules de nailon con 2,5 pulgadas de diámetro.

Este cable constituye hoy, en muchos lugares, una especie de “puente de paso” que se tienden a lo ancho de la calle y permite el tránsito de animales en altura.

Desde el año 2000, esta organización sin fines de lucro ha instalado 130 de estos pasos de fauna arbórea, principalmente en la zona de Manuel Antonio.

Un estudio en 2012 mostró que casi todos los pasos (96%) eran utilizados por los monos tití.

Para sorpresa de los investigadores, los pasos eran también utilizados en gran medida por hasta otras 11 especies, tales como los monos congo, perezosos y ardillas.

PUBLICIDAD

María Pía Martín, médico veterinaria de la ONG y regente de su centro de rescate, cree que parte del éxito del proyecto radica en que muchos de estos animales se mueven en grupo en rutas preestablecidas.

“Si usted sabe que los monos pasan por equis lugar, entonces van a seguir pasando por ahí siempre porque esa es su ruta”, expresó Martín.

Añadió que, en una situación ideal, ningún animal se electrocutaría si el cableado fuera subterráneo, pero que debido a su alto costo se han propuesto otras alternativas. Entre ellas, la utilización de cables recubiertos por material aislante– lo cual ya está siendo implementado a lo largo de 4 km de carretera en Quepos.

Otra posibilidad más sencilla, pero que requiere de mantenimiento constante, es podar las ramas de los árboles para mantenerlas lejos del tendido eléctrico.

Por ahora, los más viable es continuar con los pasos de fauna, los cuales otras organizaciones han extendido a otro lugares como Monteverde y el Caribe sur.

La instalación de pasos en Quepos ha sido posible gracias a aportes privados como el de la familia Eastman de California. Ellos han sido voluntarios en la organización por tres años y sus hijos recaudan fondos en su vecindario para esta iniciativa.

Niños Salvando al Bosque (Kids Saving the Rainforest en inglés) se mantiene gracias a donaciones, voluntarios y al apoyo de varias empresas, tales como el hotel Blue Banyan Inn.

La ONG se dedica más que todo a la rehabilitación y liberación de animales silvestres a través de su centro de rescate. Sin embargo, a la vez tienen iniciativas para la conservación de la diversidad de la zona.

Este centro animal promueve campamentos educativos y voluntariados para crear conciencia ambiental y para acercarse a la comunidad.

Los interesados en involucrarse con el centro y otras iniciativas de rescate pueden llamar al teléfono 2777-1548 o a piadvm@kidssavingtherainforest.org .

  • Comparta este artículo
Vivir

Cuerdas azules salvan a monos de electrocución

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota