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Ciencia estadounidense se va al congelador

Actualizado el 02 de octubre de 2013 a las 12:00 am

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Ciencia estadounidense se va al congelador

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Diego Arguedas O.

La suspensión que el Gobierno federal ha hecho de todas las partidas presupuestarias “no esenciales” perjudica también a la ciencia norteamericana.

Aparte de los recortes en la NASA, otras instituciones seriamente afectadas son la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), el Instituto Nacional de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) y el complejo cultural y científico de museos Smithsonian.

La Fundación de Ciencias Naturales está paralizada casi completamente, con 30 empleados en funciones de alrededor de 2.000 que tiene la entidad.

Según trascendió, solo sus programas de investigación en los polos y los océanos Ártico y Antártico quedan activos.

El Instituto Nacional de Salud permanece con cerca de 4.950 empleados trabajando (de los 18.600 que tiene en planilla), pero no admitirá nuevos pacientes ni aceptará aplicaciones para becas o permisos. Esto es particularmente sensible, apuntan los médicos.

Por su parte, la Agencia de Protección Ambiental mantiene solo a unos 1.000 empleados en funciones, lo que efectivamente cierra la agencia y deja este núcleo “solo en caso de que ocurra una emergencia”, dijo al Washington Post Gina McCarthy, administradora de esa dependencia.

Los parques nacionales, adscritos al Departamento del Interior, estarán cerrados en tanto dure la suspensión.

Los trabajos de investigación del Servicio Geológico, las gestiones del Buró de Asuntos Indígenas y las actividades del Buró de Manejo de Tierras también quedarán en pausa.

El Servicio Nacional de Huracanes y el Servicio Meteorológico avisaron que continuarán sus funciones básicas.

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