Vivir

Encuesta domiciliar hecha por Unimer para ‘La Nación’

71% de ticos cree tener más oportunidades que sus padres

Actualizado el 20 de noviembre de 2012 a las 12:00 am

Nacionales opinan que progenitores les dieron opciones que ellos no gozaron

Estudiar y graduarse de la ‘U’ son claves en la calidad de vida

Vivir

71% de ticos cree tener más oportunidades que sus padres

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

71% de ticos cree tener más oportunidades que sus padres - 1
ampliar
71% de ticos cree tener más oportunidades que sus padres - 1

Amalia Grijalba tiene 83 años, don de palabra y una sonrisa que resuena en la pampa. Dice que su sueño siempre fue estudiar, pero que ella no tuvo esa opción.

“Mis papás me regalaron cuando tenía apenas dos años de vida, ni sé por qué y a estas alturas ni me lo pregunto”, narra, sin inmutarse.

Lo cierto es que, cuando ella llegó al quinto grado, la señora que la “adoptó” le dijo que ya sabía leer y que era hora de cambiar los cuadernos por el palo ’e piso.

“Esa fue mi niñez. Me casé a los 19 años con un músico y mi sueño era darles a mis hijos las oportunidades que yo no tuve”, explica.

Tuvo 15 hijos y todos ellos son profesionales universitarios: farmacéuticos, dentistas, abogados, educadores y maestras, músicos, urólogos y hasta un criminólogo.

“Cumplí mi sueño, pero fue muy duro. Mi esposo tuvo tres trabajos durante toda su vida para poder pagar el estudio de todos. Con decirle que hasta hace poco tuvimos casa propia. Ellos nos ayudaron a pagarla”, dijo.

El parecer de Grijalba es el del 74% de los ticos, que aseguran que “para desenvolverse en el mundo de hoy es indispensable tener un título universitario”.

Las cifras provienen de una encuesta domiciliar realizada entre el 3 y 11 de octubre pasado por la empresa Unimer para La Nación .

Se consultó a 1.200 personas de todo el país. De ellas, el 90% cree que para “jugársela” en la vida se debe concluir al menos la secundaria. El 53% de los entrevistados manifestó estar “muy de acuerdo” en que, a menor nivel educativo, menos oportunidades tiene una persona de vivir bien.

¿Más oportunidades? Según la encuesta de Unimer, el 71% de los costarricenses piensa que ha tenido más oportunidades que sus padres y, el 60,5% considera que su calidad de vida es mejor que la de sus progenitores.

Además, el 68% opina que sus hijos vivirán mejor que ellos. Esa cifra cayó 20 puntos porcentuales entre febrero del 2007 (cuando se hizo la primera medición) y octubre del 2012.

Historias que sustentan estos datos están a la orden del día. Así, por ejemplo, al consultar a la misma hija de doña Amalia, Carmen Villegas, ella y su propia hija Nelly Juárez –nieta de doña Amalia–, coinciden en que los estudios universitarios han sido claves para conquistar la vida que tienen.

PUBLICIDAD

Villegas tiene 61 años y es licenciada en Farmacia recién pensionada de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Juárez tiene 32, es música profesional graduada como intérprete de corno francés de la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburgh, EE. UU. Integra la Banda Nacional de San José y, además, es profesora de música en el Colegio Lincoln.

“¿Qué si Nelly tiene mejor calidad de vida que yo? Es que eso depende mucho de qué entienda uno por calidad de vida. Yo diría que como personas y profesionales, ahora tienen más oportunidad de ser, conocer, de viajar y hasta de hacer más cosas incluso porque ya no se casan tan jóvenes. Pero, honestamente, me preocupa que el entorno yo lo veo difícil”, dice doña Carmen, quien recuerda que sus tres hijas estudiaron con becas de honor en EE. UU. y Francia.

“En mi época, había más oportunidades de trabajo y estabilidad. Yo tuve un solo trabajo, pero ahora veo que hay que tener hasta tres para tener calidad de vida. Ahora Nelly tiene mucho más estrés diario”, explicó.

Juárez celebra sus oportunidades. “¿Calidad de vida? Ni mejor ni peor. Mi vida es muy distinta. A mi edad mami estaba casada y tenía tres hijas. Yo celebro, eso sí, que me dieron muchas oportunidades, especialmente porque invirtieron en mi educación bilingue en el Liceo Franco Costarricense y luego en la Sinfónica Juvenil”, enfatizó. Lo hicieron también con sus hermanas, la médico-oncóloga Melissa Juárez y la profesora de educación especial, Laura Juárez.

“La educación no sirve solo para ganar estatus, también se relaciona con el crecimiento como ser humano. Le abre la mente a pensar en diferentes cosas acerca de las que, de otra forma, nunca habría reflexionado”, dijo Juárez.

Su abuela Amalia coincide, muy orgullosa de su prole y los títulos. “Lo mejor que le puede regalar a un hijo es prepararse para un mañana mejor, y eso solo se logra con educación”.

  • Comparta este artículo
Vivir

71% de ticos cree tener más oportunidades que sus padres

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota