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Temazcal, un baño a vapor con elementos naturales

Entre la meditación y la purificación del cuerpo

Actualizado el 29 de marzo de 2014 a las 12:00 am

Libere tensiones y toxinas de su cuerpo junto al agua, al fuego, a la tierra y el aire

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El calor que emiten las piedras calientes, o “abuelas”, permite la liberación de toxinas del cuerpo.   | THINKSTOCK
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El calor que emiten las piedras calientes, o “abuelas”, permite la liberación de toxinas del cuerpo. | THINKSTOCK

La combinación de los cuatro elementos agua, tierra, fuego y aire, junto a la meditación, es lo que ofrece el temazcal, una técnica que se ha puesto de moda entre quienes buscan la purificación del cuerpo.

El temazcal es un ritual que rescata la sanación de la persona por medio de un baño a vapor donde se liberan las tóxinas del organismo y mueren las células enfermas.

El beneficio adicional, aseguran quienes saben del tema, es la sanación espiritual.

Un estudio realizado el año anterior en la Universidad Autónoma Indígena de México, reveló que este baño a vapor funciona como una terapia.

Los médicos consultados en esa investigación afirmaron que es una rama de la medicina alternativa porque en ella se utilizan plantas medicinales.

Balance. Según la especialista Loredana Protti, esta actividad produce una sanación y un equilibrio entre el cuerpo y la mente.

El temazcal es un espacio cerrado donde no entra luz y tiene forma de iglú, las tradicionales casas de los esquimales.

Protti representa a la Casa de Piedra, en Escazú, y es allí donde efectúan este rito.

El primer paso, explicó Protti, es que no debe existir ningún tipo de prejuicio: la persona debe ir con la mente abierta.

En el temazcal se trabaja con el fuego y es allí donde la persona decide cuáles son las vibras que desea soltar.

En el fuego está un elemento que es fundamental. Son unas piedras llamadas “abuelas”, conocidas así porque representan sabiduría y sanación.

Esas piedras son las que producen que la temperatura vaya aumentando paulatinamente.

Las personas entran en el temazcal y se incorporan de cuatro a seis “abuelas” con agua con plantas aromáticas y medicinales. Esta infusión origina el vapor. Es en ese momento cuando inicia el proceso de meditación.

Conforme va pasando el tiempo, se van incorporando más “abuelas”, aumentando el calor. Esto provoca que la persona empiece a sudar y a liberar las toxinas.

El baño tarda de tres a cuatro horas aproximadamente y alcanza una temperatura de alrededor de 40 grados centígrados.

“Este baño es como un sauna, la diferencia es que hay devoción, se hace con más sentimiento y se le agrega la parte espiritual”, afirmó Protti. Se recomienda que la persona asista al temazcal con vestimenta cómoda, además de llevar una ropa de cambio y dos paños. El precio es de la terapia ronda los ¢15.000 por persona.

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Contraindicaciones. Según el doctor Mario Sánchez, las personas que padecen del corazón, presión alta, diabetes, quienes sufren claustrofobia, niveles altos de la tiroides, problemas activos de várices y las embarazadas antes de su primer trimestre, no pueden asistir a este baño porque podrían presentar problemas de salud.

“Lo recomendable es que los interesados en ir a este tipo de actividades visiten al médico antes de acudir", afirmó Sánchez.

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