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La columna:

¡Ni una dieta más, por favor!

Actualizado el 15 de marzo de 2014 a las 12:00 am

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¡Ni una dieta más, por favor!

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María Laura Matamoros

Nutricionista

Le pido un gran favor: ni este año ni en los que vienen se proponga hacer dieta. ¡Ni una sola más, por favor!

En décadas recientes, investigadores en Psicología hicieron un gran análisis de los 31 estudios principales sobre pérdida de peso y sus beneficios a largo plazo.

Como característica principal, esos estudios debían seguir el avance de los pacientes en su etapa de pérdida de peso y, por lo menos, durante los siguientes dos años.

Los resultados fueron asombrosos: el 66% de las personas volvieron a ganar peso. Como consecuencia, su estado de salud se encontraba igual o peor que al inicio.

Los resultados de perder peso y volverlo a ganar son muy fuertes para nuestro organismo y autoestima. En muchas ocasiones no solo se pierde el peso, también cierta cantidad de masa muscular y nuestra capacidad de estar en contacto con nuestro centro de apetito y saciedad.

Al terminar o quebrar una dieta llegan más libras de grasa, el metabolismo se pone lerdo y la autoestima cae por el piso.

¿Le suena conocido? Esas consecuencias no son producto de la falta de voluntad y de los malos hábitos de alimentación. Muchas son biológicas y no conductuales.

En octubre de 2011, New England Journal of Medicine publicó un artículo que examina los cambios hormonales al someter al cuerpo a una dieta.

Los investigadores notaron que a mayor estrés en la pérdida de peso, más alteraciones hormonales. Una de estas hormonas, la grelina (hormona del hambre) se encontraba, en promedio, un 20% más alta. Mientras, otras hormonas que regulan la saciedad y el metabolismo, como la leptina y el péptido YY, estaban significativamente más bajas.

Todos estos cambios se traducen en más apetito y antojos y menos saciedad.

Sé que las promesas de perder todo el sobrepeso en cuestión de semanas suenan muy tentadoras, pero a corto plazo son una trampa para seguir en el ciclo de “sube y baja” de la obesidad.

En las siguientes columnas, le facilitaré algunas de las principales herramientas que más le puedan servir para mantener un peso saludable y, sobre todo, alcanzar un estado de bienestar.

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