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José Guevara

‘Tengo 104 años, soy feliz y no me importa mi edad’

Actualizado el 27 de enero de 2014 a las 12:00 am

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‘Tengo 104 años, soy feliz y no me importa mi edad’

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Marcela Bertozzi

Si alguna persona lo viera caminar enérgicamente y tomar un machete para cortar la maleza de los cultivos, no pensaría que José Guevara ya tiene 104 años, pero así es.

La vitalidad, la fuerza para tomar de los árboles cualquier fruta y la lucidez mental de este hombre de Santa Cruz de Guanacaste, no corresponde a alguien ni siquiera 20 años menor.

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La Nación lo observó mientras quitaba maleza con el machete en su mano izquierda y su bastón en la derecha; luego tomó naranjas y limones dulces de los árboles de su jardín y, poco después, destazó y desgranó maíz.

Más tarde se sentó a descansar; dice que el cuerpo ya no le responde como antes y que tiene que sentarse a ratos, para recuperar fuerzas.

Bajo su árbol de jícaro favorito, Guevara habló sobre cómo se arriba a 104 años con calidad de vida.

¿Cómo se llega a los 104 años?

Cuesta mucho tener tantos años, uno se cansa mucho, ya uno no puede hacer tantas cosas como antes y, el tiempo no le rinde.

Pero usted tiene una vitalidad que ya se la desearía gente mucho menor que usted...

Porque yo siempre he trabajado mucho. Antes agarraba el hacha, pero ahora me canso mucho. Ya no puedo ni picar leña, que es lo más fácil. La ventaja es que todavía me quedan fuerzas para chapear y desgranar el maíz (ríe).

¿Qué consejo le daría a la gente que quiere llegar a su edad con esas condiciones de fuerza?

¿Para qué quieren vivir tantos años? A veces uno se cansa, pero sí... la vida es muy bonita y lo más bonito de estar vivo es pasear, ahí si vale la pena vivir muchos años.

¿Qué hizo José Guevara para tener estas fuerzas?

No sé, ¿será comer arroz y frijoles? Tal vez, entonces le diría a la gente que coma arroz y frijoles todos los días. Eso sí, a la hora que usted debe comer, no hay que pasar mucho rato sin nada en la panza.

¿Y qué otro consejo da?

Que no piensen en cosas malas. ¿Para qué pensar en cosas malas? Si usted tiene que pensar mal no hay felicidad.

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”Y sobre los traguitos, el licor no será bueno, pero tampoco es malo. Si usted toma la dosis que es y no se pasa, no le va a hacer daño, el problema es que todos quieren pasarse, yo ni sé por qué”.

¿Tuvo muchos hijos?

Yo no tuve hijos, mi señora fue la que tuvo 10 hijos, la del trabajo duro fue ella, yo solo estuve a la par (ríe).

¿Y le gustaría llegar a los 110 años? ¿Cómo va a hacer?

Sí, sí me gustaría. ¿Qué tengo que hacer? Esperar, esperar nada más ¿qué más voy a hacer? Me quedan seis años.

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Irene Rodríguez S.

irodriguez@nacion.com

Periodista

Periodista en la sección Aldea Global. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre salud, periodismo médico y educación. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit.

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