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Estudio de científicos ingleses

Ejercicio a fin de año aplaca parcialmente comilonas en fiestas

Actualizado el 15 de diciembre de 2013 a las 12:00 am

Actividad física no solo contrarresta ingesta de calorías, mejora salud integral

Expertos dicen que esto no puede verse como licencia para comer más

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Ejercicio a fin de año aplaca parcialmente comilonas en fiestas

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Con fin de año llegan las fiestas en las que la comida abunda, y muchas personas se disponen a comer incluso más del doble de lo que normalmente ingieren en un día.

Y es que sobran quienes aplican la estrategia de hacer más ejercicio y así “pecar y rezar para empatar”. Tanto nutricionistas como profesionales en educación física señalan que esto no es recomendable, pero un estudio de científicos ingleses sugiere un beneficio ligero en esta práctica.

La investigación, realizada por la Universidad de Barth y publicada en la revistaThe Journal of Physiology señala que un poco de ejercicio diario beneficia la salud aunque la persona esté consumiendo mil calorías más de las que “quema” con su actividad física.

“El estudio demuestra que un período muy corto de consumo excesivo de alimentos y una reducida actividad física tiene efectos muy negativos en diferentes sistemas del cuerpo, pero una dosis diaria de ejercicio frena muchos de estos efectos negativos”, indicó en un comunicado de prensa Jean-Philippe Walhin, uno de los investigadores.

Los expertos advierten que es necesario comer saludablemente durante esta época y que el ejercicio no es licencia para el exceso al comer. | ARCHIVO
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Los expertos advierten que es necesario comer saludablemente durante esta época y que el ejercicio no es licencia para el exceso al comer. | ARCHIVO

El reporte. Los académicos aclaran que este es un estudio preliminar y que debe aplicarse a otros grupos de personas como mujeres, personas con otros niveles de entrenamiento y adultos mayores.

En esta investigación, los científicos tomaron 26 hombres adultos y los dividieron en dos grupos. A ambos grupos se les pidió comer en exceso, pero un grupo hizo 45 minutos diarios de ejercicio.

El grupo sedentario aumentó su consumo de calorías en un 50% y quienes sí se ejercitaron lo aumentó en un 75%. Así, ambos grupos tenían el mismo nivel de energía sin “quemar”.

Al cabo de una semana, a todos se les midió la insulina, se tomaron biopsias del tejido grasoso y se les tomó la presión arterial.

El grupo que no se ejercitó tenían su nivel de azúcar descontrolado, y sus células de grasa se habían reproducido rápidamente.

Por su parte, el grupo que sí se ejercitó tenía niveles de azúcar estables y una menor cantidad de aumento en sus células de grasa.

“Si usted pasa un período de alto consumo de alimentos e inactividad, lo cual es común en la época de Navidad, nuestro estudio le muestra que el ejercicio diario puede prevenirle varios efectos negativos que suceden mientras se sube de peso”, expresó en un comunicado de prensa Dylan Thompson, coordinador del estudio.

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No obstante, los investigadores aseguran que esto no da licencia para comer cuanto se quiera, pues siempre hay efectos negativos (como el aumento de peso) que el ejercicio no elimina por sí solo.

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Irene Rodríguez S.

irodriguez@nacion.com

Periodista

Periodista en la sección Aldea Global. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre salud, periodismo médico y educación. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit.

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