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La báscula tiene peso en su voto

Actualizado el 01 de febrero de 2010 a las 12:00 am

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La báscula tiene peso en su voto

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El domingo, los costarricenses acudiremos a las urnas para cumplir con el deber de elegir a nuestro próximo gobernante.

Si ejercemos el deber con seriedad, decidiremos darle el voto al candidato que, según nuestra opinión, es el más capacitado para gobernar, basado en su experiencia, su ideología, sus planes de gobierno… ¿y su apariencia?

Pocas personas aceptarían que la apariencia de un candidato tiene una influencia en su intención de voto, pero varios estudios científicos sugieren que así es. Por ejemplo, en una contienda política, el candidato más alto tiene más probabilidades de ganar, y hay estudios que aseguran que lo mismo ocurre con el más atractivo.

Pero ¿qué pasa con la gordura? ¿Tener unos kilos de más le restará votos a un candidato?

Dos investigadoras de la Universidad de Missouri, en Kansas City, se dieron a la tarea de averiguar justamente eso y se llevaron una gran sorpresa: el tener sobrepeso le resta votos a una candidata femenina, pero se los suma a un candidato masculino.

Para llegar a esa conclusión, Jennifer D. Lundgren y Beth J. Miller reclutaron a 120 estudiantes universitarios y los dividieron en cuatro grupos. Las investigadoras también “crearon” cuatro candidatos, a los que se les hizo una descripción de su trayectoria, su ideología y sus planes de gobierno.

Las descripciones de los candidatos nunca cambiaron, pero las imágenes que acompañaban la descripción sí: con ayuda de un software , la imagen de la misma persona ante algunos sujetos del estudio se mostraba de contextura delgada; en otras, gruesa.

Según los resultados, publicados en la revista Obesity , los entrevistados consideraron que las mujeres obesas eran menos sinceras, menos inspiradoras y menos confiables que su contraparte delgada. En cuanto a los hombres, los candidatos obesos pare-cieron ser más confiables, sinceros y dedicados a su labor.

Según Miller y Lundgren, eso se puede deber a que la sociedad considera saludable a una mujer delgada, mientras que, en el caso del hombre, el más musculoso o de contextura un poco gruesa se ve más saludable.

El estudio deja claro que la contextura de un candidato, sobre todo cuando es poco conocido, sí tiene efecto en la impresión que genera en el electorado.

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