Vivir

Iglesia herediana es Monumento Nacional desde 1963

Templo de la Inmaculada Concepción recupera su luz

Actualizado el 21 de octubre de 2014 a las 12:00 am

Nuevo sistema de iluminación inteligente permitirá gran ahorro eléctrico

El reforzamiento estructural resulta urgente, pues la obra carece de cimientos

Vivir

Templo de la Inmaculada Concepción recupera su luz

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
Después de 12 meses, el templo estrena un sistema de iluminación inteligente que permite un ahorro considerable de consumo eléctrico. | RODRIGO MONTOYA

“Es como entrar al cielo”.

Una feligresa lanza ese halago mientras observa atenta la nueva iluminación del templo. Se lo dice al sacerdote y luego le pide que rece para que el equipo de fútbol local gane el próximo partido.

“Ya no se nos va a quemar, pero se puede caer con un temblor fuerte”, dice Fernando Vílchez, quien de niño fuera monaguillo en la Inmaculada Concepción, en el corazón del cantón Central de Heredia. Hoy lleva ya cuatro años como cura párroco en ese templo. “Cada vez que tiembla, rezo un padrenuestro”, recalca.

En el último año, el padre Vílchez, junto al arquitecto experto en restauración patrimonial Enrique Barascout, y feligreses e ingenieros, se han abocado a recuperar el brillo perdido de una de las joyas más queridas de la provincia, monumento nacional desde 1963.

Iluminación. Tras 12 meses, el templo estrena un sistema de iluminación inteligente que permite un ahorro considerable de electricidad, la acentuación de elementos arquitectónicos como la bóveda central, los capiteles de las columnas y el altar mayor.

El sistema incluye alarmas contra incendios, cámaras de seguridad y sistemas de evacuación; todo, oculto entre columnas, el cielorraso de madera y paredes de piedra.

“Ya no se quema”, repite, como repicando, el padre, “pero sí que se puede caer”.

Lo dice porque la segunda parte del proceso de restauración, y la más seria, no ha empezado.

Se trata del reforzamiento estructural y la corrección de grietas producidas por el terremoto de Cinchona.

Recientemente, el cartel de licitación fue declarado infructuoso debido a que, entre las empresas que participaron, solo una contaba con atestados para el trabajo, y esta calculó que las obras costarían ¢50 millones más de lo previsto.

La urgencia tiene corriendo a Vílchez y al consejo pastoral, quienes han dedicado estos días a hacer lobby con diputados de la provincia para sumar ese nuevo monto a los ¢300 millones previstos por el Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural.

Estructura. Hoy, la fachada presenta una rajadura desde el vacío del acceso hasta el nivel superior; está separada de las columnas laterales y estas, de sus contrafuertes.

Además, el estudio de suelos y estructura hecho por los ingenieros Miguel Cruz, Fabricio Chavarría y José Mena reveló que el templo no cuenta con cimientos.

De ahí que Chavarría cita cinco puntos cruciales de intervención: cimentación de los contrafuertes y las torres, reparación de grietas, unión de fachada con muros laterales, mejora de la evacuación de las aguas pluviales y reconstrucción de la acera para proteger la estructura. El trabajo, estima, podría concluirse en 8 o 9 meses.

La historia de la Inmaculada Concepción está ligada a la de Heredia y a los sismos en el país, desde la construcción del primer templo, en Cubujuquí.

Según el historiador Carlos Meléndez, el primer templo en lo que hoy es el centro de Heredia fue levantado hace 300 años, en 1714, en la misma manzana donde se encuentra el templo actual.

La edificación de esta iglesia se inició el 31 de octubre de 1797 y se levantó en calicanto, con columnas internas y cielos de madera.

En 1822, un terremoto dañó las paredes laterales, por lo que fueron construidos ocho contrafuertes.

Luego, en 1851, otro sismo destruyó la fachada, que se encontraba retirada varios metros al este.

La reconstrucción estuvo a cargo del ingeniero Francisco Kurtze, quien la alineó con las torres y varió su estilo del barroco al neoclásico. Las intervenciones hechas en más de dos siglos ocultaron el mosaico original y un detallado arte en la tablilla de las bóvedas.

Con la esperanza de que pronto se haga lo necesario para que el templo siga en pie, Vílchez y Barascout anhelan además recuperar todos esos elementos decorativos.

  • Comparta este artículo
Vivir

Templo de la Inmaculada Concepción recupera su luz

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota