Vivir

Oposición es solo a liberación de transgénicos en siembras

Actualizado el 24 de marzo de 2014 a las 12:00 am

Vivir

Oposición es solo a liberación de transgénicos en siembras

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

La oposición que se refleja en las declaratorias municipales es solo a la liberación de organismos transgénicos en cultivos bajo sistemas abiertos de siembra.

Esto es lo que afirma Fabián Pacheco, vocero de la Federación Conservacionista (Fecon).

“En ningún momento estamos oponiéndonos al uso de transgénicos en investigaciones médicas o vacunas. No nos oponemos a que en biorreactores se haga insulina con bacterias transgénicas y tampoco a la biotecnología”, declaró Pacheco.

Agregó: “No nos oponemos al uso de transgénicos en sistemas cerrados, solo pedimos que se tomen las medidas de bioseguridad del caso. Nuestra lucha es frontal a la liberación de organismos transgénicos al ambiente y el tema que más nos preocupa es el agrícola”.

Por sistemas abiertos de siembra se entiende a las fincas al aire libre donde puedan existir interacciones entre los organismos genéticamente modificados (OGM) y los silvestres, causando así una contaminación genética y, por ende, un impacto en la biodiversidad, explicó Jaime García, es agrónomo y catedrático de la UNED y la UCR.

Aunque reconoce la contribución de los OGM a la seguridad alimentaria, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) admite que hay riesgos potenciales a la salud humana y animal, así como al medio ambiente. En este entendido, delega su control a los países.

“FAO reconoce que la modificación genética puede ayudar en algunas circunstancias a aumentar la producción y la productividad y contribuir así a la seguridad alimentaria. Sin embargo, la FAO es también consciente de los riesgos potenciales que los OMG plantean con respecto a los efectos en la salud de los seres humanos y los animales, así como en el medio ambiente”, manifiesta la entidad de Naciones Unidas.Asimismo, la organización agrega: “FAO subraya la necesidad de evaluar cuidadosamente los posibles riesgos y beneficios asociados con la aplicación de las tecnologías modernas para aumentar la producción y la productividad de las plantas y los animales. No obstante, la responsabilidad de formular políticas y de adoptar decisiones en relación con dichas tecnologías recae en los propios Estados”.

Desde 1991, en el país se produce semilla transgénica de arroz, soya y algodón con fines de exportación. Esto fue autorizado por la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad, la cual se encargó de evaluar los riesgos.

PUBLICIDAD

Según Alex May, del Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), las áreas de cultivo para semilla transgénica son relativamente pequeñas: “No más de 400 hectáreas”.

“La posibilidad de que haya una contaminación genética es muy difícil porque Costa Rica no es centro de origen del algodón y la soya, son cultivos de polinización cerrada entonces no hay polen en el ambiente, no hay receptores de polen porque no hay parientes silvestres y se establecen protocolos de bioseguridad”, destacó May.

  • Comparta este artículo
Vivir

Oposición es solo a liberación de transgénicos en siembras

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Michelle Soto M.

msoto@nacion.com

Periodista de Ambiente

Redactora en la sección Aldea Global. Periodista graduada en la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre temas ambientales. Recibió los premios Innovación para el Desarrollo Sostenible (2011) y Periodismo Agrícola y Desarrollo Rural (2012).

Ver comentarios
Regresar a la nota