Vivir

En abril de este año se iniciará la nueva misión CARTA

UCR y NASA se unirán para ‘espiar’ bosques y volcanes ticos

Actualizado el 01 de febrero de 2010 a las 12:00 am

 La Universidad compró un pequeño avión no tripulado para tomar datos

 Agencia espacial aprovechará los viajes para calibrar sensores de satélites

Vivir

UCR y NASA se unirán para ‘espiar’ bosques y volcanes ticos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

A partir de abril próximo, un avión no tripulado, de apenas 10 kilogramos, sorteará las nubes ticas, llevando a bordo alta tecnología para conocer desde el aire el estado de los ríos, bosques, volcanes y clima de nuestro país.

Esto será parte de la iniciativa CARTA-UCR, un proyecto de cooperación bilateral entre la Universidad de Costa Rica (UCR) y cuatro centros especializados de la agencia espacial NASA: el Centro Espacial Kennedy, el Goddard Space Flight Center, el Centro de Investigaciones Ames y el Laboratorio de Propulsión a Chorro.

El CARTA-UCR buscará darles continuidad a dos misiones anteriores, cumplidas en el país en el 2003 y el 2005, en las que participaron expertos de NASA y de varios centros de investigación ticos, como el Centro Nacional de Alta Tecnología (Cenat), la UCR y la Universidad Nacional (UNA).

Sin embargo, esta tercera misión pretende ser permanente y, con ello, abarcar más áreas de investigación durante todo el año.

Equipamiento. El pequeño avión de la UCR llegará al país el próximo mes y tiene a bordo varios aparatos: entre ellos, cámaras fotográficas digitales de alta definición, aunque estas solo capturan dos dimensiones (ejes ‘Y’ y ‘X’).

Según Jorge Andrés Díaz, jefe científico de la misión, las imágenes en dos dimensiones (2D) que se generen ayudarán a ver cómo está hoy la cobertura boscosa del país, si ha cambiado el curso de ciertos ríos y si hay zonas con riesgo de deslizamientos.

“Ya hay fotografías de la mayor parte de la superficie del país gracias a las misiones anteriores, pero este avión ofrecerá siempre datos actualizados”, destacó.

Las nuevas imágenes también serán útiles para registrar la expansión de la frontera urbana y para decidir el planeamiento de nuevas carreteras, por ejemplo.

Por otra parte, el avión de control remoto también portará una cámara de detección de radiación infrarroja. Este equipo monitorea todo aquello que emita calor.

De esa forma, el avión podrá medir fumarolas o incendios, así como detectar animales y personas.

Dicho recurso permitiría determinar la cantidad de individuos de ciertas poblaciones –como la cifra real de jaguares vivos en Osa–, o bien, podría usarse para encontrar personas desaparecidas, midiendo su calor corporal.

PUBLICIDAD

Como tercer equipo, una diminuta cámara de video hará las delicias de los científicos pues permitirá transmitir lo que el avión observe durante cada sobrevuelo.

“Eso es muy valioso en caso de desastres naturales pues podríamos apoyar a la Comisión Nacional de Emergencias para ver qué pasa en un sitio sin necesidad de exponer a ninguna persona”, dijo Díaz.

Todos estos sensores son muy similares a los usados en misiones anteriores aquí. La diferencia radica en que estos son más pequeños y económicos que los de NASA.

“Valen diez veces menos que los utilizados en otras misiones CARTA, pero serán de Costa Rica y los resultados estarán siempre para el acceso público. Sacando dinero de su propio presupuesto, la Vicerrectoría de Investigación de la UCR está haciendo una inversión inicial de unos ¢30 millones para este proyecto”, resaltó Díaz.

“Olfateando” erupciones. Aunque no es la única etapa ni tampoco la más importante, la misión CARTA-UCR pondrá gran atención a los volcanes activos del país, en especial al Turrialba.

Para ello, el avión no tripulado está siendo equipado con sensores químicos que detectan gases corrosivos, como el dióxido de azufre (SO2). Esta parte de la misión será coordinada por el Centro de Investigación en Ciencias Atómicas Nucleares y Moleculares (Cicanum) de la UCR y el experto David Pieri, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de NASA.

Pieri opina que esta parte del proyecto podría tener incidencia internacional, pues ayudaría a calibrar los satélites espaciales que orbitan la Tierra, para que sean capaces de medir el riesgo volcánico desde el espacio.

Esto quiere decir que no se requerirá que un equipo científico vaya hasta el cráter activo de un volcán para determinar si hay peligro de erupción.

Para lograrlo, por un lado, el equipo de la UCR hará las mediciones en la pluma del volcán, con un aparato llamado “espectrómetro de masas”, que es como una “nariz electrónica”, capaz de detectar los componentes fundamentales de una muestra.

Simultáneamente, Pieri hará girar los “ojos” y señales de los satélites Terra y Aura, de NASA, hacia el mismo volcán. Él utilizará los sensores remotos Aster y Omi, que orbitan actualmente a bordo de esos satélites.

PUBLICIDAD

Conocer los datos de satélites y de la “nariz electrónica” al mismo tiempo, permitirá luego inferir resultados certeros de qué pasa en un volcán, incluso cuando no hay un sensor en el cráter.

Cornelia Miller, directora del Programa de Investigaciones Aerotransportadas del país, expresó su alegría por la ejecución del proyecto CARTA-UCR y no descartó involucrarse en él para desarrollar estudios de su interés.

  • Comparta este artículo
Vivir

UCR y NASA se unirán para ‘espiar’ bosques y volcanes ticos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota