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TEDx Joven Pura Vida también agita corazones e ingenio a base de colaboración

Actualizado el 23 de octubre de 2014 a las 02:05 pm

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TEDx Joven Pura Vida también agita corazones e ingenio a base de colaboración

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Un cello y un bajo silencian el murmullo en el Auditorio Nacional, ubicado en el Museo de los Niños. Son los acordes de Mimayato; un dúo instrumental de contrabajo y bajo eléctrico formado por Alberto Moreno y Abel Guier. Los primos-hermanos abrieron a todo volumen el segundo bloque de expositores del TEDx Joven Pura Vida 2014, el llamado "bloque de la colaboración"; el de los humanos trabajando juntos por el bien común juntando ideas y voluntades.

Silentes en palabras, ricos en melodía, Mimayato ilustró al auditorio que, incluso en el país de las huelgas portuarias y las presas, el talento sobra y el "sí se puede" sigue latiendo.

Su presentación debió gustar a los asistentes, pues la mayoría de almas olvidaron unos minutos sus celulares para devorarse con ojos y oídos un espectáculo que premiaron arrancándose en un estruendoso y largo aplauso.

Es entendible: rara vez suelen mezclarse exitosamente un instrumento propio de orquestas sinfónicas y uno de rock al punto que parecía una colaboración entre la banda industrial Tool y el afamado chelista Yo-Yo Ma.

Para Mimayato el punto es simple: hay que vivir soñando aunque el sueño sea un momento, pero hay que alimentarlo de neuronas.

Al término de su interpretación vino Alejandro Maza, fundador y director de OPI, una organización social que desarrolla tecnología para el diseño de mejores políticas públicas en México a través de la apertura y la colaboración ciudadana.

"La tecnología cambió las reglas de juego, por eso un grupo de muchachos y amigos en México un día nos juntamos, sin recursos y algunas computadoras, a buscar qué hacer, específicamente, a tratar de mitigar la situación de violencia del país", refirió.

Decidieron trabajar sobre la base de la información y, específicamente, proveer información a personas e instituciones para ayudarlos a tomar mejores decisiones.

"Nuestros gobiernos no están conectados con la gente, tampoco atacan los problemas más difíciles con tecnología moderna. Es como un grupo de médicos que entran a una sala de operaciones a una cirugía pero deben hacerla con las luces apagadas. Así andamos hoy la mayoría de países", señaló.

Hoy sus aportes en tecnología los utilizan gobiernos locales y federales de México que impactan a 50 millones de personas lo cual prueba que sí es posible crear política pública desde la perspectiva de la colaboración y la apertura, con la participación de la gente.

"Por primera vez en la historia, como individuos y como grupo, estamos más empoderados que nunca. Crear el futuro que queremos está solamente en nosotros", cerró el expositor mexicano. Acierta y la prueba de ello fue la siguiente presentación.

Irina Castillo habló del poder del material de reciclaje. En el 2012, ella y sus compañeros de colegio, realizaron el proyecto ecológico de ayuda social "Ecotrueque" en Limón. Consiste en educar, motivar e inspirar a las personas a cuidar el ambiente mediante el intercambio de materiales reciclables a cambio de recibir ropa usada en buen estado para "personas con necesidades más grandes que las nuestras". Una idea simple basada en un hábito milenario.

"Es hora de cambiar nuestra forma de ver el reciclaje. Esta idea tiene potencial de generar el cambio que este mundo nos pide. El intercambio existe desde hace miles de años. Mi sueño es que hayan muchos Ecotrueques reproduciéndose en el país", concluyó la joven quien ha llevado su experiencia a comunidades marginales de Honey Creek y Manzanillo en la provincia de Limón.

Tocó el turno a George Aguilar y Natalie Arias quienes, por su parte, explicaron cómo se echaban a perder los expedientes médicos de papel en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y cómo la obsolescencia puede transformarse en una oportunidad de aborro de papelería, un "adiós" a la impresoras y más uso de mensajería de texto que ha permitido el ahorro de 21 millones de colones en solo un año y, de paso, todo logrado gracias a una solución hecha en casa, no comprada.

Ellos crearon la plataforma ARCA, un proyecto de tecnología de punta, con servicios tecnológicos con varios niveles. Entre sus beneficios es que hay disponibilidad de la información, expedientes confiables, y velocidad para tomar decisiones correctas y oportunas para el personal de la CCSS, como los usuarios de los servicios.

"Costa Rica ha caído en una zona de comfort. Las habilidades en Costa Rica están derrochándose en vez de utilizarlas para el bien común. Nosotros estamos muy orgullosos de trabajar en el CCSS porque creemos que somos jóvenes y tenemos las herramientas, la motivación por generar el cambio. Muchos quieren cambios, pero, cuál es el aporte al país de ustedes? Nosotros ya empezamos una pequeña revolución pero, y ustedes?, qué quieren cambiar pero, sobretodo, porqué no lo están cambiando?", retó Arias a los presentes.

Entonces tomó el escenario Karl T. Muth, un profesor de la Universidad de Chicago formado en derecho y economía, que estudia la economía del desarrollo y los enigmas de desarrollo internacional, una pasión que lo ha llevado a más de 50 países a tratar de explicarse estas temáticas.

Para Muth, quien vino a Costa Rica hace 20 años, el país va camino de convertirse en un país de ingreso alto.

"Creemos que la próxima Costa Rica será un país de mayor ingreso que será guiado y diseñado por la siguiente generación de costarricenses, por sus hijos y nietos", propuso en inglés el invitado.

Sin embargo, recordó que el desarrollo de un país es un camino, no una serie de indicaciones.

"Es un estilo de cocinar, no una receta. Importan mucho las diferencias, su diversidad y su capacidad de crear soluciones propias. El desarrollo se ve diferente en diferentes lugares y en diferentes tiempos. Hemos aprendido esto. El desarrollo es un camino que debe ser descubierto, no algo que se puede comprar. Así que les deseo a mis amigos costarricenses, éxitos buscando nuevos caminos y nuevas respuestas", anotó.

Isaac Portocarrero también expuso su proyecto. Este consiste en una interfaz de comunicación universal para personas con sordo-ceguera. Consiste en la utilización de un guante que recibe y emite impulsos para permitir la comunicación con personas no videntes quienes, utilizando una aplicación en un celular, pueden a su vez comunicarse.

El joven inventor costarricense recordó la importancia desafiar los límites y tratar de explotar al máximo los talentos.

"Mezclando software y software con tecnologías abiertas, descubrí mi inyección de dopamina para ayudar a comunicarse a alrededor de 77.000 personas que no pueden ver, ni oír", cerró Portocarrero.

El cierre del bloque de la colaboración lo tuvo una persona que, sin colaboración, no hace nada: Gloriana Villalobos, seleccionada Nacional sub-17 y sub-20 así como jugadora del Deportivo Saprissa.

En un mensaje grabado previo al evento (desafortunadamente no estuvo en el Museo de los Niños pues está convocada para un juego), la joven de 15 años invitó a los presentes, y quienes siguen la transmisión en línea, a conquistar sus sueños y obviar a quienes se interponen en el camino haciendo zancadillas mentales con la palabra habitual para esa práctica anti-deportiva: "imposible".

"A veces a la gente nos da miedo hacer sacrificios, pero les aseguro que vale la pena, que vale la pena madrugar y trabajar duro", afirmó.

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Juan Fernando Lara S.

jlara@nacion.com

Periodista

Redactor en la sección Sociedad y Servicios. Periodista graduado en la Universidad de Costa Rica. Ganó el premio Redactor del año de La Nación (2012). Escribe sobre servicios públicos, tarifas y telecomunicaciones.

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