Por: Katherine Chaves R. 18 julio, 2014

La cocina es de los mejores lugares que existen para experimentar. Desde que se entra a ese lugar de la casa, la cabeza se llena de ideas y lo único que hay que hacer es dejarse llevar y ponerlas a prueba.

¿Qué tal le suena preparar unos deliciosos postres alemanes y/o ingleses para sorprender dulcemente a sus familiares y amigos?

En este artículo, el chef Rafael Calderón le contará cómo hacer el käsekuchen (tarta de queso alemana) y el hot cross bun (bonetes ingleses).

Tierras alemanas. Para hacer la masa del käsekuchen necesita de azúcar, mantequilla, harina y levadura. ¿Los tiene? Entonces, manos a la obra.

Antes, es importante precalentar el horno con calor inferior a 350° F.

En un tazón coloque todos los ingredientes y mézclelos con una batidora hasta que tomen aspecto de arena. Cuando lleguen a ese punto, haga una bola con sus manos y guárdela en el refrigerador durante una hora.

El hot cross bun es originario de Inglaterra. Foto: Albert Marín
El hot cross bun es originario de Inglaterra. Foto: Albert Marín

Después de ese tiempo, estire la masa fría sobre el papel encerado, colóquela sobre el molde previamente engrasado y guárdela de nuevo en la refrigeradora.

Paralelo a esto, debe hacer el relleno de la tarta. Para eso separe las yemas de las claras y con la ayuda de la batidora monte las claras a punto de nieve.

En otro tazón, coloque el resto de los ingredientes y bátalos. Cuando estén bien revueltos, eche las claras montadas con movimientos envolventes.

Luego, vierta el relleno sobre la masa y hornee durante una hora. Al final, puede agregarle azúcar molido y decorar con frutas.

Comida inglesa. Los ingredientes para hacer el hot cross bun son leche tibia, levadura en polvo, mantequilla, cacao y canela.

Combine la leche, la levadura y una cucharada de azúcar en un tazón pequeño. Manténgalo en un ambiente cálido durante 10 minutos o hasta que la mezcla se vuelva espumosa.

El käsekuchen es un postre de Alemania.
El käsekuchen es un postre de Alemania.

Mientras eso sucede, mezcle en un recipiente la levadura, la mantequilla y el huevo; en otro, fusione la harina, la sal, canela, el azúcar restante y los trozos de chocolate.

Con la ayuda de sus manos, haga un ‘hueco’ en el centro de la mezcla de harina y vierta allí la levadura.

En una superficie enharinada amasamos 15 minutos la pasta para hacerla suave y elástica. Una vez lista, colóquela en un tazón, cúbrala con una toalla húmeda y la deja reposar una hora.

Pasado ese tiempo, divida la masa en 15 porciones, deles forma de bollo y colóquelos en una bandeja para el horno con papel encerado y deje reposar durante 30 minutos.

Luego, llévelo al horno por media hora: los primeros 10 minutos a 390° F; el tiempo restante a 350° F.

Así es como, gracias a la gastronomía, quienes prueben estos platillos podrán viajar, en menos de un segundo, hasta Alemania e Inglaterra. ¡Aproveche el tiquete!