Por: Víctor Fernández G. 9 mayo, 2015
Zapping: Don Luis Guillermo, ¿a usted le importa la Cultura?
Zapping: Don Luis Guillermo, ¿a usted le importa la Cultura?

Hola, don Luis Guillermo. En estas últimas semanas he tratado de imaginarme su sentir ante el ridículo Festival Internacional de las Artes que “ejecutó” su equipo. Y me atrevo a aventurar que, aunque usted no lo ha dicho en público, en privado debe estar igual de indignado que el resto del país ante semejante pelada.

La edición 2015 del FIA –la primera a cargo de su administración y de un gobierno ajeno al tradicional bipartidismo– pasó a la historia como eso: una pelada. El equipo cultural que usted nombró se encargó –casi que con ahínco– no solo de malograr un festival cuya producción ya teníamos más que dominada, sino de pulverizar su imagen bien labrada, desmantelar su andamiaje logístico y desprestigiar una marca consolidada y querida.

Don Luis, ¿se acuerda del encuentro con el sector cultura que sostuvo como candidato presidencial en un hotel de San Pedro? Espero que sí. Yo estuve ahí y en medio del molote, los abrazos y los selfies alcanzamos a conversar un minuto. Esa noche que usted se echó al gremio artístico a la bolsa le pregunté si tenía intenciones, en caso de llegar a Zapote, de darle continuidad a la gente que venía trabajando bien en Cultura, más allá de su militancia política. Usted me respondió que prefería abrirle la oportunidad a gente nueva.

Bueno, don Luis, si bien su intención no dudo fue la mejor, el resultado ha sido desastroso. Nombrar a Elizabeth Fonseca como ministra de Cultura terminó por ser un desacierto innegable y deja mucho que desear el que se le pida a ella un informe para sentar responsabilidades por el fracaso del FIA, cuando a todas luces es ella la principal culpable de este desastre, cuya cola aún no hemos terminado de ver.

 El colmo. Al Ministerio de Cultura le salió tan mal el FIA que hasta los conciertos en su casa –el CENAC– fueron truncados por quejas vecinales.

Cada día que doña Elizabeth sigue –inexplicablemente– como titular de la cartera equivale a una bofetada para el artista nacional, ese por el que ella no mostró mayor consideración durante los tétricos días del festival. Y perdón pero me niego a creerles a las voces que insisten en que usted no se deshará de Fonseca en virtud del peso que ella tiene en un influyente sector del PAC. Me niego a creer que usted sea así.

Entonces, don Luis, si dejamos de lado cualquier factor político, ¿cómo explicar que doña Elizabeth y su desafortunado equipo de viceministros aún no dieran sus renuncias? ¿Por qué no les pidió hacerse a un lado, estando el descalabro a la vista de todo el país? Yo juré que, tras ver lo enérgico que se mostró usted con la ministra y viceministro del MICITT y el modo decidido en que los separó de sus puestos, lo mismo ocurriría con Elizabeth Fonseca y demás causantes de la hora triste del FIA. Y vea, aquí seguimos esperando...

El FIA quedó herido de muerte; su equipo fue el perpetrador. ¿Usted se imagina a doña Elizabeth justificando el presupuesto 2016 para el FIA ante los diputados? ¿O ante los patrocinadores? ¿O a los artistas? ¿Al público? ¿Quién le creería que la pelada del 2015 fue solo un “detalle”? ¿Cuál productor en su sano juicio se embarcaría a trabajar con ella y los suyos no solo en el próximo FIA, sino en la Feria del Libro, el Festival de Cine o en el comatoso Enamórate de tu Ciudad ?

¿Se puede salvar al FIA? La tarea pinta casi a titanada, pero el arte sabe remar contra corriente y, con la gente correcta, el festival podría hacer las del fénix. Sin embargo, si usted insiste en aferrarse a los timoneles que puso en el Cenac, pues buena suerte en esas.

Don Luis Guillermo, creo que, fuera de pose electoral, a usted sí le importa la Cultura. Por eso, por favor, reconozca la pifia y empiece a rodearse de la gente correcta. Urge.