Suena como la receta para un desastre. Sin embargo, el videojuego ‘Pyre’ hace converger todos estos elementos para contar un relato vibrante y ofrecer un juego adictivo.

Por: Danny Brenes 30 julio

Cuando era niño, juntaba mis figuras de superhéroes y personajes de fantasía, los dividía por equipos y creaba historias en las que esos equipos competían en justas deportivas para salvar al mundo.

Pyre es un videojuego que parte de esa misma idea y la convierte en un profundo relato en el que las ideas políticas y religiosas de un universo de fantasía épica convergen a la perfección con un juego similar al baloncesto.

¿Cómo diablos? En Pyre , el jugador controla a los Nightwings , un grupo de exiliados que viven en Downside. En esa tierra llevan a cabo una serie de rituales religiosos que, casualmente, se asemejan muchísimo a un juego de baloncesto de tres contra tres.

'Pyre' fue desarrollado por el estudio Supergiant Games, creador de títulos independientes como 'Bastion' y 'Transistor', aplaudidos por la crítica.
'Pyre' fue desarrollado por el estudio Supergiant Games, creador de títulos independientes como 'Bastion' y 'Transistor', aplaudidos por la crítica.

Cada ritual –cada partido– se desarrolla como parte de la trama, que es narrada por La Voz, un personaje omnipresente que comenta la acción de los rituales e incluso se burla del jugador cuando este comete errores, que forman parte del relato y lo modifican de acuerdo a las experiencias de cada jugador.

Cada ritual perdido tiene un efecto potencialmente devastador en los personajes, cuyos efectos solo se dimensionan cuando se experimenta el juego en carne propia. Eso sí, en el gran esquema de cosas, los personajes de Pyre no son grades héroes ni los responsables de la revolución que se esconde detrás de los rituales.

Quizás por ello, el apego emocional hacia los personajes es inevitable, y eso habla muy bien de la historia. Los rituales se juegan a un ritmo veloz, cargado de adrenalina, y eso habla muy bien de las mecánicas de juego.

Pyre es flexible. Su historia es tan dinámica y cautivadora que puede jugarse varias veces en su modo normal; también es posible tirar la trama por la borda y competir en los rituales contra otros jugadores, sea en el modo multijugador en línea o con dos controles en la consola.

Los gráficos son hermosos –tomando en cuenta de que se trata de un juego independiente–, la música es hermosa y la historia es cautivadora.

Pyre es un juego urgente que hay que jugar lo antes posible.