El actor colombiano confesó lo duro de hacer dos personajes en esta trama, y se mostró molesto que la plataforma de videos en Internet lo buscara para el proyecto Narcos

Por: Allan Andino 7 octubre, 2015

Robinson Díaz vuelve a demostrar su talento actoral en una nueva trama. Esta vez, Repretel canal 6 estrenó, a las 10 p. m., la narconovela Tiro de gracia , y en boca del protagonista, esta historia es muy diferente a las que se han producido sobre el tráfico de drogas, pues el peso de la trama se centra en las familias inocentes.

FOTOS: CORTESÍA DE REPRETEL
FOTOS: CORTESÍA DE REPRETEL

Desde Guadalajara, México, el conocido actor –que en agosto presentó en Costa Rica la obra La fiesta del Cabo – habló con Viva de este culebrón, producción conjunta de Caracol y Televisa, y en donde interpreta a dos personajes.

Además, no ocultó su descontento cuando la plataforma de televisión por web Netflix le ofreció un papel para una serie de narcos, pero contada por estadounidenses.

¿De qué forma enganchará a la gente con una producción tan ambiciosa como Tiro de gracia ?

La trama es muy interesante, te atrapa. Tiro de gracia está muy bien estructurada y lo que ocurre es que la realización, tanto de ese producto como de los libretos, está más pensando en los buenos, no en los villanos. Es una historia que, más que hablar del narcotráfico, se centra del lado de las víctimas, del lado de Salvador Chaparro.

¿Cuál es la diferencia con las otras narconovelas?

La diferencia con las demás series es que aquí está hecho desde el punto de vista de la víctima, no del victimario. Se trata más del sufrimiento que rodea a las víctimas.

Es muy selectivo a la hora de elegir las novelas. Se lee el guión en detalle y luego dice si acepta o no. ¿Por qué aceptó salir aquí?

Porque es muy interesante. Supremamente bien hecha. Eso tiene un reto actoral fuertísimo y por la premisa fundamental de que es una historia diferente, basada en el sentido de que esto le puede pasar a cualquiera.

Hace un doble papel. ¿Cuánto esfuerzo implicó eso y si fue muy desgastante?

¡Uf! Fue muy desgastante hermano. Totalmente. Es un compromiso muy fuerte. Todos los trabajos son desgastantes pero aquí el tema era poder sostener la caña. Es decir, cumplir el reto máximo de hacer dos personajes.

¿Lo había hecho antes? ¿Una doble interpretación?

¡No! Primera vez en mi vida que hago eso. Es durísimo, físicamente es bastante exigente. Sí, la sufrí pero no me quejo.

Vicente Vallejo es el villano. ¿Es más o menos sangriento que Milton El Cabo Jiménez?

(Lo piensa) Mmm, es otra variedad de los malandros que puedo hacer. No lo había pensado así. Es otra clase de malandro. Un tipo más sin piedad y despiadado. Al menos el contraste es muy bueno y muy fuerte con respecto a Salvador Chaparro.

¿Usted solo acepta roles protagónicos o no necesariamente?

No. Hago personajes que me interesen, con los que pueda decir cosas. No necesariamente tienen que ser protagónicos; todo depende del proyecto. También hay cosas que no me interesan. A mí me llamaron para una serie de narcos de Netflix y no quise participar (se refiere a la serie Narcos , contada desde el punto de vista de la DEA y cuenta la historia de Pablo Escobar). No me interesó. No puedo creer que los gringos me vayan a contar la historia de mi país. No me cabe en la cabeza (recordó indignado).

¿Siente que se está manoseando o explotando de más el tema de las narcovelas?

Sí, y lo van a seguir manoseando. Eso es un tema que va a dar mucho de qué hablar. Eso es un negocio. Lo que yo diga o deje de decir no tiene sentido, eso seguirá. A mí, sinceramente, contar la historia de los narcos de mí país en inglés no tiene sentido.

¿Lo tentaron en Netflix para ofrecerle un contrato?

No. No me tentaron. Me llamaron ahí, como medio despectivamente, para presentar un casting de un “papelito” por ahí. Un papelito (repitió en tono sarcástico). Yo les dije: ‘Un papelito nada. Vaya llame a su mamá’. Ellos me dijeron luego: ‘Que es una producción colombo-gringo-brasileña, que se verá internacionalmente’ y no sé qué más, y les dije que puede ser hecha por el Papa o en la Luna. A mí no me interesa esa huevonada . Son un montón de pendejos que creen que lo van a ilusionar a uno con espejitos.

¿Sigue radicado en Colombia o pasa más en México?

Estoy radicado en Colombia; lo que pasa es que piden mucho el show La fiesta del Cabo aquí. Es la quinta gira por México. Uno está donde lo quieren.

¿Cómo está su agenda de trabajo?

Estoy celebrando las 100 presentaciones en México; me dieron una placa por eso. Voy para Reinosa, España. Luego Nueva York, Nueva Jersey. Regresamos a Colombia a unas presentaciones en Bucaramanga, en Villavicencio y en la costa. Vamos a Canadá y otra vez México.

Usted se presentó en agosto en una única función de esta obra en el país. ¿Qué percepción se llevó del público de Costa Rica?

Pues que es un público muy receptivo, agradable, caluroso, muy amable. Nos presentamos en el salón Pepper y gustó mucho el show . Hubo bastante publico, tanto que entiendo que quieren volverla a llevarla. Vamos a ver si podemos ir nuevamente para el otro año, porque en lo que resta del 2015 estamos con agenda llena, gracias a Dios.

Pero entonces, ¿sí existe la posibilidad de que regrese al país a presentarla de nuevo?

Sí, sí, creo que va a volver. Pero ahora el tema es la fecha.

Haría una segunda versión teatral de La fiesta del Cabo ?

No. Suficiente con esto.

¿Tiene alguna propuesta de otra novela en fila?

En este momento no y aunque me la hicieran no tengo tiempo. Estoy pasándola muy bien; tengo mucho trabajo, gracias a Dios.

¿Qué papel le gustaría hacer si pudiera elegir su nuevo rol?

Hay muchos. En este momento estoy dedicado a La fiesta del Cabo. Si hay buenos papeles en el camino, si veo que tiene futuro y es un personaje interesante, bien. No tengo escrúpulos con eso.

¿Qué hace Robinson Díaz en sus tiempos libres?

Dibujo mucho, leo y duermo hermano. Me gusta mucho hacer dibujos con crítica (es caricaturista de temas políticos para el diario colombiano El Espectador bajo el seudónimo Picho y Pucho ). En los últimos hablamos sobre los paramilitares en Colombia y ahora me siento a dibujar sobre el proceso de paz en La Habana.

¿Su hijo seguirá sus pasos en la actuación?

Le gusta mucho el cine y la fotografía; las artes visuales. Lo que él quiera hacer está bien.